Abuso sexual

Los detalles de la denuncia contra Fernando Espinoza y cómo se llegó al procesamiento

El intendente de La Matanza fue denunciado por una exsecretaria. La Justicia resolvió a partir de testimonios y atenta a la dificultad de probar los delitos que suceden en la intimidad. Él niega todo.

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MDZ Política lunes, 27 de mayo de 2024 · 07:02 hs
Los detalles de la denuncia contra Fernando Espinoza y cómo se llegó al procesamiento
Fernando Espinoza, intendente de La Matanza Foto: Julián Volpe/MDZ

La noche del 10 de mayo de 2021, el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, habría llegado a la casa de su exsecretaria para cenar con ella. El objetivo: conversar sobre su trabajo. Eso le había dicho más temprano. La situación terminó en una denuncia por abuso sexual y un reciente procesamiento. Ella había empezado a trabajar para él el 28 de abril de ese año y, según declaró, la contratación fue "en negro", nunca la registraron y la llamaban por un nombre falso: "María Micucci". Nunca supo por qué, pero obedecía. A cambio recibiría una remuneración mensual de $150.000. 

El primer ruido que sonó en su cabeza sobre el trato que recibía por parte de Espinoza apareció el 3 de mayo, según consta en la causa. Aquel día, durante una jornada de trabajo él le dijo que esa noche cenarían en la casa de ella. La tomó por sorpresa, le sonó a una imposición y respondió que no comprendía la propuesta. Él le habría respondido de forma intimidante que qué cosa no entendía, lo que la habría llevado a ella a hacer silencio y aceptar el plan aunque con un sentimiento de presión. 

En medio de todo esto aparece otro actor, la expareja de ella, Gustavo Oscar Cilia, que había sido investigado por la Justicia por haber recibido 900 millones de pesos en la dudosa licitación del Plan Qunita. La denunciante le preguntó a Cilia, además amigo de Espinoza y por quién había llegado a su puesto de secretaria, qué debía hacer frente a la invitación del intendente matancero. Cilia le dijo que aceptara, que era algo "normal", que Espinoza solía hacerlo con otras personas y que por ser tan público no podría reunirse, por ejemplo, en restaurantes. Así fue que habrían comido juntos por primera vez. Días más tarde habría sucedido lo mismo y se habría concretado así la segunda cena entre la denunciante y el procesado.

Finalmente llegó la noche del 10 de mayo, en la que habría ocurrido la última cena y que terminaría en la denuncia por abuso de parte de ella y el procesamiento hacia él.

Un posteo de la denunciante días atrás en Instagram. Foto: Captura de video.

Qué pasó el 10 de mayo

Según el testimonio de la mujer, aquel día Espinoza le ordenó que se fuera temprano de la oficina porque a las 21 cenarían juntos en la casa de ella, que habría agachado la cabeza y habría dicho que se sentía "consumida de estrés y presión porque era una decisión de él" y "nunca le preguntaba".

Luego, ya en el domicilio, durante la madrugada del 11, según relató la mujer, Espinoza le habría que tenía dolores cervicales y de espalda, que estaba contracturado y, aunque ella le habría ofreció un calmante muscular, él le habría pedido masajes. Ella se habría negado, él insistido. "No tengas miedo, dale", le habría dicho mientras se desabrochaba la camisa. Él se habría aflojado el cinturón y le habría agarrado las muñecas a ella con una violenta pregunta: "¿Me vas a hacer masajes, sí o no?". Ella habría accedido contra su voluntad y todo habría subido de tono de forma abusiva, con toqueteos, avasallamientos sobre el cuerpo de ella y agresiones e intimidaciones verbales, hasta que ella le habría pedido que se fuera de su casa porque no se sentía cómoda.

"Bueno, listo. Ya está, se terminó todo. Ya está, no te preocupes", le habría dicho él ofuscado. Ella, con temor a perder el trabajo, le habría preguntado si la estaba amenazando y todo habría desencadenado en una tensa discusión. Abajo habrían estado esperando a Espinoza sus custodios, armados, lo que también describió la víctima como algo que le daba temor.

El 14 de mayo de 2021, ella renunció a la Municipalidad. El 3 de junio, él le habría escrito por Telegram. Ese hecho desencadenó la primera denuncia de parte de la víctima ante la Justicia. Le dieron un botón antipánico y dictaron una restricción de acercamiento de él hacia ella.

Intentos contra la denuncia y defensa de Espinoza

El 1 de julio, Cilia le pidió a su pareja que retirara la denuncia contra Espinoza. A cambio le ofrecían otro trabajo, pero debía firmar un papel. Primero, ella accedió. Después, se arrepintió.

El camino judicial continuó. De manera remota y con un escrito, Espinoza marcó contradicciones en los detalles que describió la víctima en las distintas instancias judiciales, negó que ella haya sido empleada de la Municipalidad, por ende dijo que nunca hubiese podido despedirla. También negó que hubieran cenado tres veces y señaló que ella, cuando hizo la primera denuncia ante la Oficina de Violencia Doméstica no aceptó asistencia y que cuando decidió irse del país por el estrés y el trauma habría viajado con pasajes que le habría comprado su expareja, Cilia.

La víctima levantó sospechas en la oficina por algunas actitudes como estar permanentemente con la cartera encima, lo que deducen era para grabar conversaciones. Además habría tenido modos incorrectos como entrar a la oficina de Espinoza sin golpear o sin pasar por el filtro de la secretaria más antigua y no haber hecho el seguimiento de su legajo para consultar sobre su registro laboral

Movimientos feministas le pidieron al gobernador Axel Kicillof que tome posición en defensa de la víctima frente al hecho. Foto: Archivo MDZ.

El procesamiento

La Justicia definió procesar a Fernando Espinoza, mantener su libertad provisoria y trabar un embargo por $1.500.000, pero aclaró que "en los delitos contra la integridad sexual, el testimonio de la víctima resulta naturalmente una prueba dirimente, toda vez que son hechos que, por su propia naturaleza, suelen tener lugar en ámbitos de intimidad y confianza, exento de las miradas de terceros".

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