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Declaró el "Rengo" Aguilera y denunció aprietes por hablar en contra de Walter Bento

El histórico líder de la barra del Tomba afirmó que fue abordado por la presunta asociación ilícita y que le pidieron entre 150 y 250 mil dólares para evitar la cárcel. Su situación actual.

Daniel "Rengo" Aguilera declaró este jueves en el marco de la causa que tiene como principal imputado a Walter Bento y ratificó lo que había expresado en la etapa de instrucción del juicio. En concreto, dijo que fue abordado en una primera instancia por Diego Aliaga y luego por el abogado por Jaime Alba y que ambos le ofrecieron "servicios" en la justicia Federal para no ser detenido en una causa que cuya existencia él desconocía. "Me sorprendió porque Alba me dijo que tenía el teléfono intervenido mucho antes de que me allanaran por la causa en la cual me condenaron", manifestó el histórico líder de la barra del club Godoy Cruz Antonio Tomba. Pero además de ello, dijo que ha sufrido consecuencias por declarar contra el juez Walter Bento.

Aguilera reiteró que el primer episodio vinculado a la presunta asociación ilícita tuvo lugar en el año 2016 cuando Diego Aliaga lo abordó en un café de la Galería Tonsa y le ofreció sus "servicios" para conseguir arreglos judiciales en tribunales federales. "Fue muy específico en el tema federal", recordó Aguilera que sostuvo que en aquel momento no tenía ninguna causa federal pero que Aliaga le dijo que también podía llegar a "arreglos" en el fuero provincial. "Me nombró al juez federal Bento y al procurador de la Corte de la provincia de Mendoza", aseguró el testigo.

Tiempo después, estando detenido por un caso de violencia de género, afirmó que el abogado Jaime Alba lo fue a visitar al penal y le dijo que tenía el teléfono intervenido y que podían darle solución a sus problemas federales si pagaba entre 150 y 250 mil dólares. "No pudieron convencerme por un lado y vinieron por el otro. De alguna manera me querían arreglar. Lo que me llamó la atención fue que me dijera que tenía el teléfono intervenido", manifestó Daniel Aguilera y especificó que Alba le pidió 150 mil dólares para solucionar el problema desde el inicio ya que luego el precio podría subir a 250 mil dólares si la causa se complicaba.

"Él me estaba diciendo a mí que había una causa abierta en contra mía, que estaba siendo investigada y tenía los teléfonos intervenidos. Me dio su número. Yo pensaba que me lo había escrito pero en realidad me dio la tarjeta", agregó. Ese episodio tuvo lugar en el año 2017 y tiempo después, en septiembre de ese año, Aguilera fue allanado por una causa de tráfico de estupefacientes que era instruida por el juez Bento.

Daniel "Rengo" Aguilera afirmó que le ofrecieron "arreglos" en la Justicia Federal.

Sobre ese punto, aseguró que su abogada Gemina Venier se vio sorprendida cuando el juez los recibió en su despacho para notificarle la imputación. "Me llevaron al tribunal federal al despacho del señor para imputarme la causa por la que me habían allanado la celda. Fui acompañado por la doctora Venier. En ese momento me llamó la atención ver a un juez federal porque no lo conocía. Veo al juez que saluda a la doctora y sentí en ese momento una mirada fuerte  de su parte. Como diciendo con la mirada las palabras: 'viste hijo de puta'. Mi abogada me dijo después que era muy raro que el juez saliera a imputar a un detenido y que no le había pasado nunca", manifestó Daniel Aguilera ante lo cual el Ministerio Público solicitó que en una audiencia futura se convoque como testigo a la doctora Gemina Venier para que aclare qué fue lo que sucedió en esa oportunidad.

Daniel Aguilera afirmó que en el año 2018 en el marco del juicio por el que fue condenado afirmó en una declaración que las cosas en tribunales federales se arreglaban con dinero y que ha sido reprendido por hablar en contra de Walter Bento. Según señaló, fue amenazado y luego sufrió agresiones físicas en el penal y un traslado injustificado al penal de Rawson.

"Dejé escrita una declaración diciendo que las cosas se arreglaban con dinero. Por aquel entonces me decían que si denunciaba lo que me habían pedido nadie me iba a creer. Era el año 2018. ¿Quién me hubiese creído en ese entonces? Nadie. Yo denuncié y me pasó lo peor. Vine a declarar y terminé golpeado, casi muerto, alejado de mi familia porque a alguien se le ocurrió. Yo había denunciado que recibí amenazas de muerte, de traslado y sin embargo lo hicieron igual. Desde el momento que me nombraron en esta causa para mi fue una pesadilla. Hoy yo estoy seguro de que se ensañaron conmigo para tratar de sacarme dinero", concluyó.