Internas y celos detrás de la salida del número dos de Mariano Cúneo Libarona en el Ministerio de Justicia
Esta semana se conoció la salida del jefe de Gabinete del Ministerio de Justicia, Diego Guerendiain, quien ejercía el rol del número dos de Mariano Cúneo Libarona, el ministro de la cartera. Ante otra baja, desde el ministerio explicaron que fue una "decisión consensuada” entre los dos abogados penalistas, aunque fuentes del entorno judicial niegan estas versiones y enfocan la mirada en las intenciones que tenía Guerendiain. Hablan de su deseo fallido por ser el representante del Poder Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura y sus roscas con jueces para intentar tener influencia.
El problema, al parecer, es que con esas conversaciones terminaban pasando por arriba del secretario de Justicia, Sebastián Amerio, quien fue el elegido por el Ejecutivo para ir al Consejo y se encuentra ocupando lo que algunos definen como una "botonera que tiene incluso más poder que el ministerio".
"No hubo ninguna intervención de nadie, hay una gran amistad y agradecimiento, fue una etapa, un ciclo", expresaron fuentes de Justicia, ante la consulta de este medio. Por el lado de Guerendiain las versiones fueron similares: "Fue una decisión consensuada con el ministro y hablada desde el inició de la gestión". Cerca de Guerendiain explicaron que iba a acompañar a su amigo "por un tiempo hasta armar los equipos de trabajo" y que luego "continuaría colaborando desde otro lugar".
En ese sentido, también aclararon que el abogado penalista "no es político ni tiene aspiraciones" y que las versiones que surgieron desde su salida del ministerio fueron "puro cuento": "Son motivos personales sobre estilo y forma de vida".
La rosca
En cambio, fuentes judiciales -que conocen a ambos penalistas desde antes de su desembarco en la función pública-, explican que “es mentira” la versión oficial porque "Diego y Mariano tienen una relación de años, y el primero es socio del estudio del ministro". En ese sentido, aclaran que la salida de Guerendiain se dio luego de varios episodios en donde este último se mostraba trabajando “en una agenda propia”, en la cual llamaba a jueces, prometía el éxito de determinados pliegos y empujaba a determinados juristas para ocupar cargos de importancia.
“Cuando lo nombraron a Amerio, Diego siguió jugando solo y eso a Sebastián no le gustó nada”, agregaron. Es decir, el actual representante del Poder Ejecutivo Nacional en la Magistratura no veía con buenos ojos la actitud del jefe de Gabinete de la cartera, que trabajaba en paralelo con sus gestiones.
Según explicó una fuente judicial a MDZ, "Amerio habló con su jefe político y hasta luego Guerendiain”. El "amigo" es Santiago Caputo, el asesor presidencial y uno de los integrantes más importantes del Gabinete Nacional que tiene el poder de decidir cuándo y dónde poner un punto final.
Es que, según los especialistas, es "histórico que siempre haya cortocircuitos entre el Ministerio de Justicia y el Consejo de la Magistratura" porque este último es el que maneja más poder sobre la designación de jueces aspirantes y sanciones de los actuales. "Es una botonera más importante que el ministerio de Justicia", advierten, al mismo tiempo que apuntan contra Guerendiain, quien había creído que iba a obtener la designación como representante del Ejecutivo, lo cual -para cualquier judicial- es "tocar el cielo con las manos".
El poder de la triada
Es sabido en los pasillos de Casa Rosada que hay personas que es mejor no tener en contra, un ejemplo de ellos es Caputo, "el arquitecto", según Javier Milei. El otro es Karina, la secretaria General de la Presidencia.
En este caso puntual, mientras que Guerendiain seguía masticando el deseo de ser representante del Ejecutivo ante el Consejo, hubo una gota que colmó la paciencia de Amerio, quien ya venía teniendo rispidices con la mano derecha de Cúneo y que no dudó en comunicárselo a su jefe político. "Se mataron mal por ver quien iba al Consejo", confesó en estricto off una fuente a MDZ, al mismo tiempo que aseguró que esa disputa la ganó el aliado de Caputo y exsecretario de Justicia.
El cargo que ocupa actualmente Amerio es clave, ya que lleva adelante todas las negociaciones y diálogos informales que Cúneo no puede abordar. También es el que dejó a un lado del camino al exjefe de Gabinete del ministerio, que "quedo obturado de la sección de los jueces que salen de las ternas".
El representante en el Consejo trabajó en la Corte Suprema de Justicia, y a pesar de que se dice que el Tribunal Supremo "lo mira de costado", es una cara conocida para los jueces y el interlocutor entre Milei y la Justicia.
Guerendiain, por su parte, siguió insistiendo con posicionarse como un posible representante en el Consejo, pero no logró obtener un apoyo político potente que le permitiera competir con su "rival". A pesar de ello, hasta último momento hay quienes dicen que incentivaba el nombre de su mujer, la jueza de instrucción Yamile Bernal, para que sea postulada como camarista en la Cámara del Crimen.
Un comienzo y un fin
"Me dirijo a usted en relación a la presentación de la renuncia del Dr. Diego Carlos Guerendiain. Titular de la
Unidad Gabinete de asesores a mi cargo, con efecto a partir del 13 de mayo del corriente, embebida al presente. Ha sido un gusto trabajar con Usted. Estaremos siempre agradecidos por su labor y desempeño, y cuento con su asesoramiento", dice la conformidad de renuncia presentada por el Ministerio de Justicia.
Diego Guerendiain fue nombrado el 10 de diciembre como el jefe de Gabinete del Ministerio de Justicia y cinco meses después se fue del gobierno libertario, que ya lleva más de una decena de renuncias y despidos.

