Paulino Rodrigues: "En la añoranza de los '90, Javier Milei reencarna la idea de una reconstrucción del viejo Consenso de Washington"
El presidente Javier Milei se reunió este jueves por la noche en Ushuaia, Tierra del Fuego, con la general del Ejército de los Estados Unidos Laura Richardson, comandante del Comando Sur, con el objetivo de reforzar los lazos de cooperación e intercambio estratégicos entre ambos países.
El máximo mandatario argentino brindó un discurso donde afirmó que la visita a esa ciudad tiene como objetivo "monitorear los avances en el desarrollo de la Base Naval Integrada" que definió como "un gran centro logístico que constituirá el puerto de desarrollo más cercano a la Antártida y convertirá a nuestros países en la puerta de entrada al continente blanco”, además de ser una obra que “nos permitirá desarrollar la economía local" y brindar "apoyo logístico real al desarrollo científico de los diversos programas antárticos internacionales", entre otros beneficios.
El periodista Paulino Rodrigues dialogó con MDZ Radio 105.5 FM y analizó el encuentro y el discurso del Presidente este jueves en Ushuaia. En primera instancia, se refirió a la respuesta de Milei sobre los dichos del embajador estadounidense, Marc Stanley, sobre la base china en Neuquén: "Es una reacción a las definiciones que había tenido el propio embajador norteamericano en un tono muy inusual en una entrevista en el diario La Nación respecto a que no comprendía la magnitud y dimensión del acuerdo por 50 años de establecimiento en la base de análisis científico chino, que para ellos significaba una base militar con presencia militar y que no sabían que estaban haciendo y mostrando suelta preocupación y cómo Argentina resignaba soberanía al respecto. Javier Milei amaga con pedir una auditoría o con pedir una revisión, la verdad que finalmente eso no prosperó".
"No estamos hablando de base militar, de hecho nadie puede dar fe de que existan militares adentro, salvo los que custodian un predio como habitualmente ocurre en las bases de esta naturaleza desperdigadas por el mundo. Esto es lo que me han contado a mí, a mí me resultó absolutamente poco usual y no tradicional las definiciones del embajador norteamericano Marc Stanley, porque Estados Unidos nunca hizo una definición tamaña en los ocho años de vigencia del acuerdo, que son diez en realidad, pero me refiero a los cuatro años de gestión de Mauricio Macri y a los cuatro años de gestión de Alberto Fernández", sumó.
Y resaltó que "un embajador diciendo las cosas que dijo de manera pública, cuanto menos, es una situación extraordinaria. Argentina permite que las fuerzas armadas chinas operen en secreto en territorio nacional, eso fue lo que dijo el embajador de Biden en Argentina. Nuestro Gobierno formalmente, a través de su vocero, dijo que la base china no es militar, que es civil. Con lo cual, la primera reacción del Gobierno fue pedir inspeccionar, lo cual era raro porque cómo el Gobierno tiene que pedir autorización para inspeccionar cosas que suceden en su propio territorio".
Paulino Rodrigues aseguró que "Javier Milei afirmó que Estados Unidos tendrá una base naval integrada de similares características a la de China. Milei, reforzando la alianza estratégica con Estados Unidos, el alineamiento estratégico y esta idea de que Argentina siempre se sintió más cómodo con Estados Unidos que con cualquier otra parte de la región porque se siente parte de América, logra establecer los acuerdos para construir una base naval conjunta con Estados Unidos".
A raíz de lo ocurrido en Ushuaia, comenzó a trazarse un paralelismo entre la relación que mantenía el Gobierno de Carlos Menem con Estados Unidos en el '90 y el contexto actual. El periodista opinó que "no estoy viendo una cosa muy distinta. Las relaciones carnales es una definición que terminó siendo el eje denominador de los encuentros entre Argentina y Estados Unidos, de esa idea de jugar al golf con George Bush que tenía Carlos Menem y que quedó en el inconsciente colectivo. Esto se le parece mucho efectivamente, en la añoranza de los '90 Milei reencarna la idea de una reconstrucción del viejo Consenso de Washington, que ya no es el Consenso de Washington, y tiene que ver con las necesidades de Occidente y de particularmente Estados Unidos y por lo tanto la alianza estratégica con los aliados de los Estados Unidos, entre ellos Israel".

