El crecimiento escatológico de Milei y el peligro de jugar con fuego en el momento menos oportuno
En las últimas semanas, Javier Milei se vio apabullado por una serie de acontecimientos que comenzaron a marcar el rumbo de sus decisiones. Uno de los principales "dolores de cabeza" del Presidente es el tratamiento de la Ley Bases. La normativa quedó trabada mientras se debate su destino, pero en las últimas horas el oficialismo debió ceder para intentar que la ley hoy consiga dictamen.
Otro punto importante fue la marcha nacional universitaria del pasado martes. La convocatoria registró una multitud de gente concentrada en varios puntos del país en reclamo por las decisiones tomadas por el máximo mandatario respecto a la educación pública. Por último, pero no menos relevante, el jefe de Estado participó de la cena de la Fundación Libertad este miércoles por la noche. Durante la realización del evento, Javier Milei realizó un discurso fiel a su estilo con chicanas, dardos hacia la clase política y con una nueva insistencia al "no vuelven más".
El analista político Mariano Bergero habló con MDZ Radio 105.5 FM para poner énfasis en estos tres ejes fundamentales que comenzaron a marcar una nueva línea en la dirección del gobierno.
El paso de Milei por la Fundación Libertad
Bergero mencionó que "anoche fue un show en la Fundación Libertad por parte del Presidente. Además de dejar conceptos e ideas, imitó a gente, se burló de economistas, brindó algunos gestos, tuvo un cruce, no publicó, con otro liberal que tiene ideas un poco distintas a las suyas".
En primera instancia, se refirió a las declaraciones que realizó sobre la ratificación del plan económico: "Milei dijo que la inflación va a estar a fin de año en torno al 5% y que la inflación interanual se va a mover en torno al 150%. Lo que más llamó la atención fue la manera escatológica en la cual explicó cómo hacer el rebote de la economía. Lo que sí no condice demasiado con algunos otros especialistas que no estiman eso, al menos para el segundo semestre del año. Criticó mucho a los economistas que le ponen límites al modelo que está llevando adelante, no nombró directamente a ninguno, pero sí aludió a Carlos Melconian con una burla".
Por otro lado, el analista destacó que el Presidente tuvo gestos muy fuertes con el PRO: "Javier Milei se mostró muy eufórico al abrazarlo al expresidente Mauricio Macri. Está todavía pendiente saber si finalmente eso va a tener algún tipo de correlato político y electoral, sobre todo de cara a la elección legislativa del 2025. Tuvo también otro gesto de elogio con la expresidenta del PRO y actual ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, a la cual la elogió en público".
Además, destacó la "sorpresa" del discurso de Luis Lacalle Pou: "es un hombre que es de extracción liberal, representante del Partido Blanco de Uruguay. Lacalle Pou habló antes de Milei y la verdad que fue muy a contramano de la prédica de su par argentino, dijo ante Milei que las sociedades necesitan de un Estado sólido para brindar oportunidades a los más desprotegidos. Parecía un trotskista al lado de Milei. También dijo otra cosa que le dolió mucho a los libertarios, y es esto de que los partidos políticos son fundamentales para la vida institucional de una República. Choca de frente contra lo que parta Milei es nada más ni nada menos que el germen de la casta".
Discusión de la Ley Bases
Durante una parte de su discurso en la gala, Javier Milei enfatizó con que "tiren la Ley Bases porque vamos a lograr todo esto a pesar de la política". Mariano Bergero opinó que "es poco común en la política que en desventaja legislativa y ante la necesidad de generar algún nivel de consenso, todo lo que digas horas antes que empiece el debate en las comisiones para emitir despacho y sabiendo que la cuestión viene muy complicada y muy entreverada, vos digas eso. Hay momentos en los cuales Milei juega con fuego y la oposición está contando hasta mil para seguir acompañando pese a la indiferencia presidencial".
"Los diputados creen que Milei los tiene acorralados y que busca de todas maneras victimizarse para cargarle la culpa de que no haya ley en caso de que eso suceda. Si se aprueba, habrá que ver cuál es la actitud de la oposición, a mí me da la sensación que este destrato por parte del Presidente tiene un límite y probablemente ese límite sea la aprobación de esta ley. Lo que viene hacia va a ser mucho más complejo", agregó.
Repercusiones de la marcha universitaria
El analista político sostuvo que "la movilización caló hondo y tuvo impacto en el gobierno". Y argumentó que "el Presidente no quiere seguir pagando un costo político más grande del que ya lo pagó con este tema. Me parece importante la rectificación que dijo Milei que 'en ningún momento el Gobierno Nacional insinuó que había que cerrar las universidades nacionales', y que 'van a garantizar los fondos para el funcionamiento de las universidades y auditar cómo se utilizan esos fondos'. Sobre el final de esos dichos hay un reconocimiento que esos fondos deben llegar a las universidades, no tiene que quedar nada en el camino y que deben tener el funcionamiento adecuado".
"Me parece que el Presidente se ha dado cuenta que cometió un error y debe modificar el rumbo más allá de que públicamente diga y defienda sus postulados. Lo concreto es que por debajo ha mandado a sus funcionarios para tratar de evitar un nuevo foco de conflicto y fundamentalmente tener en las calles cientos de miles de argentinos que están unidos en un mismo mensaje que es -con la universidad pública no-", concluyó.


