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Con el apoyo de los dialoguistas, el Gobierno consiguió el dictamen de la ley ómnibus y la semana que viene va por la revancha en el recinto

Con 61 firmas los aliados y los oficialistas lograron un texto unificado. La sesión sería lunes o martes de la semana que viene.

Sin la privatización del Banco Nación y con una reforma laboral, el oficialismo consiguió el dictamen de mayoría de la Ley de Bases en la Cámara de Diputados, con 61 firmas. Para eso fue clave el apoyo que le dio el PRO, un sector de la UCR y Hacemos Coalición Federal, con quienes necesitó negociar cambios hasta último momento.

Así la ley ómnibus tendrá su revancha el próximo lunes a partir de las 11 cuando la Cámara de Diputados se reúna para sesionar este tema, junto con el Paquete Fiscal.

La quita del Banco Nación de las empresas a privatizar se conoció una vez comenzada la jornada en el plenario de comisiones de Legislación General, Presupuesto y Hacienda y Asuntos Constitucionales. Esto terminó de destrabar los votos que faltaban para asegurar la aprobación del capítulo de privatizaciones.

Los otros dictámenes de minoría fueron de Unión por la Patria y del Frente de Izquierda, que cada uno con su despacho rechaza el proyecto, el de la Coalición Cívica y el de Margarita Stolbizer y Mónica Fein. Una vez más el bloque de Miguel Pichetto se mantiene dividido a la hora de firmar el despacho. Oscar Agost Carreño, Nicolás Massot, Juan Brugge y Ignacio García Aresca son los miembros de este bloque que firmaron en disidencia.

El debate en la comisión empezó a las 12 en la Cámara de Diputados.

La disidencia que firmaron estos cuatro diputados del bloque de Miguel Pichetto se enfoca en el impuesto al tabaco, que el oficialismo no está dispuesto a reponer. Este bloque analiza la posibilidad de imponerlo directamente en el debate en el recinto, y buscarán que Unión por la Patria dé su apoyo. El otro punto tiene que ver con la consolidación de las cajas transferida de las 13 cajas previsionales de las provincias.

La UCR por su parte marcó su principal disidencia respecto a la reforma laboral que el oficialismo acordó con Miguel Pichetto. El radicalismo quería una reforma que fuera a fondo y que golpeara de lleno a los sindicatos con la eliminación de las cuotas solidarias. El bloque de Rodrigo De Loredo ayer se animó a poner en duda el apoyo a la ley ómnibus, pero finalmente acordaron para que este cambio en el régimen laboral se trate dentro de esta ley. 

"Nuestra propuesta se basa en mirar el trabajo del futuro, dónde estamos parados hoy y hacia dónde estamos yendo. Y principalmente la disidencia que vamos a plantear tiene que ver con eliminar las cuotas solidarias sindicales", indicó la diputada por Buenos Aires (UCR) Karina Banfi. "Eso coarta la libertad de asociación, y lo vamos a defender en el recinto", remarcó la diputada.

Sólo dos diputados del radicalismo se resistieron a firmar el dictamen del Gobierno y decidieron no firmar ningún despacho, Fernando Carbajal y Pablo Juliano. Una vez los diputados alineados con Facundo Manes se desmarcaron de la conducción del bloque radical, a cargo de Rodrigo de Loredo.

"No vamos a permitir que se naturalice lo extraordinario. La delegación de facultades legislativas al Ejecutivo es un acto de naturaleza extraordinaria y no se discute seriamente en esta comisión", dijo Carbajal. y remarcó: "Voy a votar en contra porque la UCR jamás votó delegaciones extraordinarias".

"Que lo haya hecho el PJ en el menemismo y en el kirchnerismo no nos obliga a actuar de la misma manera", señaló.

Un acalorado debate en la Cámara de Diputados

El kirchnerismo, por su parte, se manifestó en rechazo al proyecto. "Entregaron los derechos de los trabajadores a cambio quórum y votos", indicó el jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez para rechazar la reforma laboral. 

El debate empezó caliente en la Cámara de Diputados. El diputado del Frente de Izquierda, Cristian Castillo, pidió una moción para que postergue el tratamiento porque no se habían analizado los dictámenes que iban a firmar. El titular de la comisión de Presupuesto y Hacienda, José Luis Espert, le cortó el micrófono y empezó el escándalo.

El debate se calentó en la Cámara de Diputados.

"No sabemos qué texto se va a debatir. Esto es algo inédito, insólito, irregular, ilegal, porque acá hubo diputados que hablaron al principio, sobre un texto del que se va a debatir", planteó Castillo. 

La oposición a este proyecto empezó a protestar y se calentó la reunión. Después fue el momento de hablar de Silvia Lospennato (PRO) y la interrumpieron en señal de protesta. La diputada de la bancada de Cristian Ritondo se encargó de defender la iniciativa. "Todos los que van a firmar el dictamen conocen el dictamen que van a firmar. Lo lamento si ustedes firman dictámenes que no conocen", contestó frente a la denuncia de que nadie conocía el despacho.