Segunda parte

El costado oculto de las áreas petroleras que YPF pone a la venta

YPF vende 14 áreas petroleras que están en producción y tienen una larga historia. La empresa cumplió parte del plan de remediación, pero quedan pozos a abandonar y muchas instalaciones viejas.

Pablo Icardi
Pablo Icardi domingo, 14 de abril de 2024 · 12:26 hs
El costado oculto de las áreas petroleras que YPF pone a la venta
YPF vende 14 áreas petroleras que tienen muchos años y necesitan mantenimiento. Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ

Desde el aire, el área petrolera Barrancas parece un hormiguero gigante que supera en superficie a toda la zona metropolitana del Gran Mendoza. Hay miles de locaciones, rectángulos desmontados con pozos que penetran a más de 2 mil metros bajo la superficie.

Son casi 1.100 pozos y la mayoría están abandonados, en proceso de abandono o en reparación. De ahí, pegado a la zona urbana, ha salido buena parte de los hidrocarburos de Mendoza y forman una enorme red de áreas, yacimientos, pozos, oleoductos y plantas que tienen como destino final la refinería de Luján de Cuyo. La red incluye las locaciones de las áreas La Ventana y Vizcacheras. Las tres tienen el cartel de venta colgado porque la empresa estatal YPF las considera poco rentables y buscarán empresas más chicas que se hagan cargo. YPF las vende por un motivo financiero porque no las considera rentables y destinará las inversiones a producir en Vaca Muerta, principalmente en Neuquén. Pero para Mendoza se genera una duda más amplia: qué pasará con la sustentabilidad económica, social y ambiental.
 

En total son 14 áreas las que YPF venderá en Mendoza, 6 de las cuales están en la Cuenca Cuyana y el resto en la neuquina. La empresa estatal las vende porque son áreas maduras, que están en el decline de su producción. Pero están a medio camino del compromiso que tomó esa empresa cuando fueron prorrogadas. En 2011 el Gobierno estiró las concesiones por 10 años y los vencimientos corren desde 2026 en adelante. YPF se desprenderá antes y serán sus “herederos” quienes hagan el cierre o negocien más prórrogas. El problema son los pasivos, pues el impacto ambiental de la actividad tiene una inercia extensa más allá de la actividad actual.

En las 14 áreas hay al menos 3 mil pozos, de los cuales en actividad real hay unos 1.000. A estos se le suman otros pozos inyectores de agua, por ejemplo. Los pozos cerrados son los menos riesgosos porque tuvieron tratamiento de para cegarlos y evitar contaminación.

Los que están en proceso de cierre, suspendidos o en reparación son los que más riesgo potencial tienen. Los especialistas advierten sobre otros detalles relevantes que deberán abordar quienes hereden las áreas: las locaciones sobre y bajo tierra. Por cada instalación petrolera hay que calcular unos 3 kilómetros de ductos que van bajo tierra, a los que se le suman las instalaciones a mantener “sobre la superficie”. Son miles de caños soterrados que necesitan mantenimiento, extracción o reemplazo y que con el correr de los años pueden deteriorarse más. Allí está gran parte del costo del que YPF busca deshacerse, lo mismo que el costo de producción. Como son yacimientos maduros, también extraen más agua que petróleo.

El proceso no es nuevo. YPF debía cumplir un plan de remediación de pasivos ambientales pautado desde el año 2012 y sobre el que había pedido varias prórrogas. El cronograma se cumplió en gran medida, aunque es una situación dinámica. “la empresa YPF S.A. ha liberado el 98,35% aproximadamente del total de pasivos ambientales declarados y aprobados mediante Res. N° 759/12 de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Provincia (actual Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial)”, dice la resolución de la Secretaría de Ambiente firmada en noviembre del año pasado, donde además se mencionan varios pasivos a remediar aún. Sin embargo, YPF no quedaba exenta de responsabilidad por problemas futuros. “La Empresa YPF S.A. deberá tener en cuenta los procedimientos operativos a seguir con la finalidad de prevenir consecuencias sobre el equilibrio ecológico y recursos naturales existentes, evitando así efectos irreversibles sobre los componentes también del territorio provincial”, agrega la norma.

El área Barrancas parece un hormiguero desde el cielo. Son más de 600Km2 con 1100 pozos y locaciones antiguas. 

Hormiguero petrolero

Barrancas es el área más importante de todas las que vende YPF. Está cerca de la refinería y tiene locaciones importantes. Ese “hormiguero” desmontado también plantea complejos desafíos. En total hay 571 pozos abandonados, según la información publicada por la Secretaría de Energía de la Nación. Otros 262 en proceso de abandono, reparación o en estudio. En total, menos del 30% de los pozos produce petróleo. Igualmente se extraen por día unos 900 metros cúbicos y representa el 10% del total de petróleo de Mendoza. Pero el proceso tiene complejidad por la antigüedad. El 92% de lo que se extrae es agua y solo el 8% petróleo. Las áreas vecinas, Vizcacheras y La Ventana, tienen una realidad similar. Cada pozo tiene unos 3 kilómetros de cañerías. Es decir hay enterrados más de 3 mil kilómetros de ductos que requieren mantenimiento y reemplazo permanente.

El área Barrancas está pegada a la zona Metropolitana y es compartida por Luján y Maipú. En total tiene casi 620 kilómetros de superficie, unas 11 veces la Ciudad de Mendoza y más grande que la “mancha urbana” de todo el Gran Mendoza. Está rodeada de otras zonas productivas y es un área altamente desertificada. Incluye los  yacimientos Barrancas Norte, Barrancas Oeste, Barrancas Sur, Estructura Cruz de Piedra, Lunlunta, Lunlunta Carrizal y Ugarteche. Según la declaración de la empresa consta de 1012 pozos, 12 Baterías y 9 Plantas activas. Fuera de la concesión existen 2 plantas más en operación (Planta de Entrega de Crudo Tupungato que recibe el crudo de otras operadoras, y la Planta de Tratamiento de Agua Dulce Agrelo).

Esa enorme infraestructura tiene unos 3 mil kilómetros de ductos soterrados, algunos de muchos años atrás. Además, están marcadas las prácticas petroleras de otros años, donde se permitían muchas maniobras “a cielo abierto” y otras hoy prohibidas. Hubo distintos conflictos ambientales por los impactos en la subcuenca El Carrizal. Incluso hay sentencias judiciales ratificadas por la Suprema Corte en la que se obligó a resarcir a productores por la afectación en la calidad del agua subterránea por la actividad petrolera.

Los 300 pozos productivos extraen 351.351 metros cúbicos de agua (más de 351 millones de litros) y 27 mil metros cúbicos de petróleo. El proceso de separación se hace allí y el agua se reinyecta. Según los datos de la Secretaría de Energía, Barrancas tiene hoy 155 pozos inyectores de agua. Pero hay más de 100 pozos a abandonar o en reparación.

El Área La Ventana abarca los Departamentos Rivadavia, parte de Luján de Cuyo y San Carlos. La superficie total estimada es de 480 km2 e incluye los yacimientos La Ventana, La Ventana Norte, Río Viejas, Punta de las Bardas, Vacas Muertas, Gran Bajada Blanca, Guanaco Blanco. Según YPF, tienen 692 pozos, 6 Plantas y 6 Baterías, 2 Centrales de Vapor. Hay 198 pozos abandonados, 186 “a abandonar”, 86 que soy inyectores de agua. Como en Barrancas, el 30% produce petróleo. En el área Vizcacheras la situación es parecida. Hay 30 pozos a abandonar y 196 abandonados.

El plan “Andes” de YPF es un nuevo quiebre histórico en la relación de esa empresa con Mendoza. La empresa pasó de ser estatal a privada con el control de Repsol, luego con el ingreso de un accionista “politizado” como fue la familia Eskenazi tuvieron alto protagonismo en Mendoza. Con la reestatización, los pasivos ambientales de Barrancas fueron puestos sobre la mesa y Mendoza pasó a tener un lugar testimonial pero irrelevante en el Directorio. Ahora el Gobierno de Alfredo Cornejo apoya la venta de áreas que impulsa la empresa porque consideran que ya venía en declive la inversión real.

Las 14 áreas que pone a la venta harán que la petrolera estatal pierda relevancia en esa parte de la industria y la expectativa está en quiénes serán los interesados, los herederos de esos activos. Mendoza tiene experiencias vidriosas, pues en las licitaciones provinciales hubo más participación de interesados en el negocio inmobiliario de las áreas que de inversores reales. YPF fue parte de esas triangulaciones, algunas veces de manera involuntaria.

Como ya explicó MDZ, las 14 áreas ocupan una superficie de casi 4 mil kilómetros cuadrados, producen 13.815 barriles de petróleo por día, según lo declarado por la empresa a los inversores. En los datos del Ministerio de Hacienda de la provincia figura que se produjeron 85.500 M3 en enero, unos 537.777 barriles mensuales. En enero Mendoza produjo 274.593 m3 en total, 1.727.137 barriles. El negocio puede ser grande, el riesgo también. 

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