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Las confesiones del "gordo bocón" que complican la situación de Walter Bento

Ángel Sebastián Palumbo escribió una carta en la que describe con lujo de detalle cómo intentaron extorsionarlo para salir en libertad. Sufrió aprietes y su padre ventiló todo en el Congreso.
Foto: Maximiliano Ríos/MDZ
Foto: Maximiliano Ríos/MDZ

Padre e hijo declararon el miércoles pasado en el marco de la causa que sacude a Tribunales Federales. Daniel Palumbo, exfuncionario público y su primogénito, Ángel Sebastián Palumbo, dieron detalles del accionar delictivo mediante el cual integrantes de la presunta asociación ilícita los apretaban para pagar hasta 500 mil dólares a cambio de la libertad de Sebastián. Los abordaron de diferentes formas y les pedían distintas sumas, siempre para "la lapicera". No solo no accedieron a pagar, sino que se encargaron de ventilar los ofrecimientos espurios aún antes de que se iniciara la causa que tiene a Walter Bento como principal acusado.

Tanto hablaban sobre los pedidos de dinero, que a Sebastián Palumbo lo increparon por "gordo bocón". Pero eso no los intimidó y Daniel Palumbo llegó incluso a golpear la puerta del senador jujeño Guillermo Snopek para ponerlo en conocimiento de lo que estaba ocurriendo en la justicia federal de Mendoza. Daniel Palumbo no sabía quién tenía "la lapicera" pero si había experimentado en carne propia los aprietes. Específicamente, dijo que un conocido de su hermano, llamado Fabián Vaia, le había pedido 160 mil dólares para que Sebastián pudiese recobrar la libertad. 

"Me pedían plata. Después me amenazaban y decían que si no ponía plata no salía. ¿Qué sentido tiene tener abogados entonces? Venían y me decían éste pagó, Eugenio Nasi pagó. El otro pagó. Le dije a mi hijo que se olvide de eso, que nosotros íbamos a pelear por la inocencia. Fui al Congreso, llevé expediente pero nunca imaginé que iba a llegar a estar acá sentado", explicó sobre los pedidos de 500 mil, 350 mil y 160 mil dólares.

Pero más allá de las sumas de dinero, hay audios en los que se puede escuchar al abogado Luciano Ortego y al narcotraficante Walter Bardinella Donoso orquestando aprietes para "sacarle una moneda al gordo ese". Lo que intenta probar el Ministerio Público es que el dinero que le pedían era para pagarle al exjuez Walter Bento para lograr un cambio de carátula en la causa y conseguir que Palumbo volviera a ser un hombre libre.

"Me llamó por lo del gordo. Le dije que estabas con gente. Mañana activemos con el Martín, activemos que nos va bien. Mañana, pasado es el día clave. Activemos. El SP, ese gordo", se escucha decir en uno de los audios al abogado Luciano Ortego. Bardinella Donoso le pidió que no lo dejara afuera del asunto porque "hay que sacarle una moneda al gordo ese".

Palumbo reaccionó con sorpresa al oír los audios por primera vez y dijo que hablaban sobre él. "SP soy yo. Sebastián Palumbo. El gordo soy yo. La verdad es que es deplorable. No sabía que existían estos audios. Es una lástima que se destruyan familias. Quiero aclarar, a mi me gusta la plata como a todo el mundo pero hacer este daño por dinero no me entra en la cabeza. No le deseo a nadie esto. Ni a ellos, que me lo hicieron", expresó molesto.

Paralelamente, la familia de Sebastián era abordada por diferentes personas que intentaban convencerlos de pagar a cambio de su libertad. En primer momento Diego Aliaga le dijo a Mario Giunta que le comentara a la familia de Palumbo que por 500 mil dólares podían cambiarle la carátula a la causa y dejarlo en libertad. Para jactarse de su influencia, Aliaga le mostró a Giunta que la camioneta en la que estaba pertenecía al juez federal Walter Bento y le dejó ver la tarjeta verde para certificarlo.

Por otra parte, el abogado Francisco "Chato" Álvarez se contactó con allegados de Palumbo y tomó un café en Palmares con Federico González y Pablo Espínola y les dijo que necesitaba 350 mil dólares para "ajustar una lapicera" y conseguir la libertad de Sebastián.

Eugenio Nasi y Francisco Álvarez.

Más tarde, otro conocido de Sebastián Palumbo se juntó con su padre Daniel y le ofreció "soluciones mágicas" a cambio de 160 mil dólares. "Me dice mirá, tengo solucionado el tema del Seba. Me tenés que dar hoy 160 mil dólares. Está todo listo. Yo soy la garantía. Soy depositario. Esto es contra resultado. Me das el dinero me lo quedo yo y cuando el Seba esté afuera, olvidate de la plata", relató Daniel Palumbo y dijo que no pagaron un peso.

Esa fue la decisión que tomaron. No pagar nada. Y además de ello se encargaron de denunciar públicamente los ofrecimientos que estaban recibiendo. Al principio de forma informal y luego ante sede judicial con una carta que Sebastián Palumbo había escrito en 2019 estando detenido.  "Mi hijo me había dicho que era inocente y dijimos que íbamos a demostrarlo sin poner un peso. No tenía que ver con montos. Ni 10 dólares pagaremos porque es incriminarse solo. Escribió una carta y nos propusimos no acceder a esos pedidos y seguir adelante con los procesos", recordó Daniel Palumbo.

Sebastián intentó justificar la demora entre que escribió esa carta y el día en que decidió denunciar. "Todo el mundo se enteró que me estaban pidiendo plata. Lo sabía todo el mundo. Es muy difícil ir a denunciar porque uno tiene mucho miedo. Yo estuve 5 meses detenido y no se lo deseo a nadie", manifestó. "Mi señora me dijo que si yo denunciaba me dejaba, porque tenía miedo. Un día exploté y denuncié el día que pensé que se podía conocer la verdad. Y llevé la carta. Hicimos una certificación para demostrar que era una carta del 2019", adhirió. Incluso, el mismo día en que recuperó la libertad dijo que en Tribunales Federales le expresó a un oficial de Justicia que Diego Aliaga se había cansado de pedirles plata para salir de prisión.

Pero además de su caso puntual, Sebastián Palumbo aseguró que estando detenido escuchó casos sobre personas que pagaban a cambio de beneficios procesales. Uno de ellos era un amigo suyo, Marcos Calderón, quien lo llamó por teléfono para tratar de ayudarlo. "A Calderón lo sentaron en el despacho del juez. Pero no sé por qué. Luciano y Aliaga los habían sentado en el despacho para solucionar el conflicto. Tengo entendido que tuvo que pagar", explicó Palumbo.

"A José Rodríguez, Diego Aliaga y Álvarez le ofrecieron sacarlo por dinero. A Nasi también. Martínez Pinto también antes de que yo entrara. Yo fui detenido un año y medio después que el resto. Se decía que Martínez había arreglado. Que Nasi había arreglado también. En el caso de Martínez a través de Álvarez, pero Nasi no tengo idea", remarcó. Tanto Nasi como Martínez Pinto están acusados en la causa de pagar a cambio de beneficios procesales otorgados por la asociación ilícita que habrían integrado Luciano Ortego y Francisco "Chato" Álvarez y que habría liderado Walter Bento.