En medio de los cuestionamientos del Gobierno, miles marcharon por los 30.000 desaparecidos
A 48 años del golpe cívico-militar que sufrió la Argentina en 1976, fecha que dejó una huella marcada en toda la sociedad, organizaciones de derechos humanos, Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, la CGT, y las dos CTA se reunieron en la Plaza de Mayo para volver a conmemorar el aniversario de uno de los comienzos más sangrientos de la historia del país. No solo se volvió a marchar por el "Nunca más", sino que también hubo distintos pedidos y críticas hacia el Gobierno de Javier Milei, que fue tildado de "dictador de mercados" e invitado a dejar de ocupar el sillón de Rivadavia.
Desde antes de las 11.30 la gente comenzó a llegar a los alrededor de la plaza, en donde ya se veían los carteles de las distintas agrupaciones militantes: "Son 30 mil" y "Nunca más" fueron dos de las tantas consignas que tuvo esta nueva edición del histórico acto. A las 14 comenzaron a llegar las Madres y Abuelas y los distintos gremios, que decidieron unirse para brindar un comunicado en conjunto alrededor de las 15. La primera en hablar fue Estela Barnes de Carlotto; luego tocó el turno del Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel; y, por último, expuso Tati Almeida. Atrás de ellos, escuchando atentamente, se encontraban líderes sindicales como Pablo Moyano, Héctor Daer y Roberto Baradel.
Todos los que estaban esperando las palabras de estos personajes no dejaron de estar firmes frente al escenario, bajo del sol, con calor y con una botellita de agua en la mochila en la mano, una aliada para no descomponerse entre la multitud. Al mismo tiempo, las banderas servían de sombrilla, y los cánticos fueron los encargados de entretener el rato mientras se estiraba la espera.
"Venimos a poner el cuerpo", dijo un chico que no se movió de su lugar desde las 12 hasta que terminó el acto de las organizaciones de derechos humanos, alrededor de las 16. Este 24 de marzo la gente no marchó como todos los años, la gente marchó con bronca, con dolor y con la garganta bien preparada para gritar "Milei, basura, vos sos la dictadura".
Eso no fue todo, ya que durante los distintos comunicados que se leyeron, se enfatizó el rechazo al cierre de Télam, los despidos a estatales, la eliminación del Inadi, el deseo de cerrar el Incaa, de volver a prohibir el IVE y la necesidad de la ESI. También hubo abucheos cada vez que se nombró a Patricia Bullrich, la ministra de Seguridad; a Victoria Villarruel, la vicepresidenta de la Nación y a Mauricio Macri, el expresidente. El DNU de Milei y la ley ómnibus tampoco pudieron huir de ese destino, y la multitud explotaba en contra cada vez que se los mencionaba.
"Estamos acá para decir que no fue una guerra como propone el Gobierno", fue otro de los testimonios que dijo una mujer de 50 años, acompañada de su marido, vestida con una remera negra que decía "Nunca más". La gente no se movilizó para volver a marcar su posición con respecto a la dictadura, se manifestó para ir en contra del Gobierno de Milei, que hace más de 100 días ejerce como jefe de Estado.
Además, hay que recalcar que este domingo, desde Casa Rosada, emitieron un video de casi 13 minutos en donde se apoyó la teoría de los demonios, "dos ángeles caídos", la idea de que ocurrió "una guerra" donde murió "gente inocente de ambos lados" y se cuestionó la cifra de los 30 mil desaparecidos: "Fue un gran negocio", fueron las palabras que eligió Luis Labraña para desmentir la teoría que -según dice- él mismo inventó.

Hubo frases polémicas, que generaron repercusiones en el mismo momento en donde fueron declaradas y a lo largo del día. "Hay que cansarlo hasta que se vaya", dijo Carlotto en la previa a la lectura de su comunicado, haciendo referencia a Milei.
Por otro lado, Pérez Esquivel decidió acusar al Gobierno de querer "arrastrar al país a una dictadura del mercado". Según fuentes del Gobierno, consultadas por este medio para saber su posición frente a esta declaración, "dictadura y mercado son conceptos opuestos". "Que pena que banalice ese término, que piense y diga lo que quiera, en una dictadura no podría hacerlo", agregaron.
"Siempre colectivo, nunca ómnibus"
En el medio de los gritos y los cánticos que comenzaban con "como los nazis los iremos a buscar", se exigió que el Congreso no permita que el DNU y la ley ómnibus logren su cometido por su carácter "inconstitucional" y también se reafirmó que "la participación de las Fuerzas Armadas en conflictos internos es contraria a su ley y pone en riesgo los derechos humanos de todos".
"¿Dónde están los cuerpos de nuestros desaparecidos?", se preguntó Carlotto. Mientras que Pérez Esquivel pidió que los militares "rompan el pacto de silencio" y confiesen dónde están los cuerpos desaparecidos. Además, apuntó contra el "odio, represión y revanchismo" del Gobierno y pidió por la ley contra el negacionismo, que sancione a los funcionarios que desestimen los crímenes y a sus víctimas.
"Tantas veces me borraron, tantas desaparecí
A mi propio entierro fui sola y llorando
Hice un nudo en el pañuelo, pero me olvidé después
Que no era la única vez
Y seguí cantando".
Almeida agregó que existen "30.000 razones para defender la patria y nunca más la miseria planificada". "Quienes creyeron que este era el camino del cambio están sufriendo la consecuencias de este modelo despiadado, también a ellos los convocamos a que construyamos entre todos un proyecto de país que no deje a nadie afuera y que tenga una verdadera distribución de la riqueza de nuestro país", dijo a todo pulmón. También incluyó en su discurso a los gobernadores, y les pidió que "resistan ante las extorsiones del Gobierno".
Cada vez que hablaba alguno de los exponentes, la plaza entera se unía en un silencio que generaba piel de gallina en todos los presentes. Al mismo tiempo, los aplausos que ocurrieron a su finalización hicieron retumbar el piso, mientras el sol dejaba de picar y ya no importaba la transpiración o el cansancio, porque otro 24 de marzo volvía a dejar su huella en todo el país.

