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El peronismo quiere reconstruirse con las figuras que hasta ayer lo llevaron al fracaso

El Frente Renovador discutió sobre la situación nacional y la relación con el Gobierno provincial que integra. El PJ nacional arma una comisión para atraer a todos los que se fueron mal.
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Unión por la Patria está queriendo reconfigurarse, aunque para esto muestre dos fotos por separado. Este viernes, el Frente Renovador se junto en Parque Norte en un Congreso a puertas cerradas en la que Sergio Massa le bajó línea a todos sus referentes, entre los que se destacan los intendentes y legisladores que representan a la provincia de Buenos Aires.

En tanto, el justicialismo realiza su propio congreso en el que Gildo Insfrán busca generar las condiciones técnicas y legales para que el PJ no pierda la personería jurídica, como casi le sucede años atrás cuando la jueza María Romilda Servini casi se la quita en la época que gobernaba Mauricio Macri, cuando la implosión peronista había sido mucho más fuerte a la que se observa actualmente, que no obstante es bastante más que aguda.

“La idea es que estén la mayor cantidad de sectores posibles. Hablamos con todos, desde Guillermo Moreno pasando por Miguel Angel Pichetto, los movimientos sociales hasta Llaryora (Martín). Todos adentro”, le comentó a MDZ un entusiasmado colaborador de José Luis Gioga. Por supuesto que el kirchnerismo cristinista mantendría su centralidad, algo que algunos ya empiezan a poner en tela de juicio.

El exgobernador de San Juan y expresidente partidario en el peor momento del macrismo es uno de los que más fatiga para la unidad. Sin embargo, ya lo cordobeses anunciaron que no serán de la partida. “Córdoba es el cordobesismo. Siempre termina siendo así”, se resignó la misma fuente.

Lo que se ve con entusiasmo, “la unidad de todos”, termina siendo una foto sepia que no interpela ni roza a la opinión pública y a los sectores que históricamente intentó representar el peronismo. Mucho de ese público votó a Javier Milei en las últimas elecciones, algo que nunca había podido conseguir Cambiemos en su mejor momento. La gran motivación, como siempre, es saber qué hará la familia Kirchner, no tanto por el hijo, sino por la madre. Cristina Fernández de Kirchner fue invitada pero siempre, en ella, es todo hermetismo y factor sorpresa.

“Más allá de los dos Congresos o encuentros, no hay que comerse ninguna curva. Todos vamos a estar juntos para frenar el ajuste de Javier Milei y también nos presentaremos en una misma opción electoral en 2025”, le confió, días atrás, Gabriel Katopodis a MDZ, horas después de la reunión que mantuviera con Axel Kicillof y otros miembros del gabinete provincial con los intendentes Jorge Ferraresi y Fernando Espinoza.

Ninguno de los que estaba ahí, claro está, tiene amistad con Máximo Kirchner y hace rato que tienen sus reservas con algunas decisiones y actitudes adoptadas por Massa. Ambos siguen siendo una dupla que trabaja en conjunto y pone en crisis, por sus impulsos y pedidios, al gobernador Kicillof.

Al ver el final, ¿Axel le habrá querido pegar?. No, eran otros tiempos aunque no tan felices

Quien querrá empezar a tener más protagonismo en la discusión de hoy a la tarde en Ferrocarril Oeste será el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, quien ya declaró su deseo de pelear no sólo por la conducción del PJ sino por la candidatura presidencial de 2027. Falta mucho, “pero es bueno que alguien lo haya blanqueado”. El otro que también caerá por su propio peso en esa discusión será Axel Kicillof, sin posibilidad de reelección y obligado a “salir para arriba”.

Sin embargo, lo de este viernes no es más que un encuentro formal en el que se están evitando, por todas las formas, que haya voces altisonantes o críticas a los que significó la experiencia del Frente de Todos, un verdadero Frankestein compuesto con la cabeza de una, el cuerpo de otro y las extremidades de un tercero. Es posible que la discusión sea acalorada pero todos ruegan que sea con respeto.

La teoría indica que se conformará una Comisión de Acción Política integrada por los actuales vicepresidentes partidarios, entre los que se encuentran Axel Kicillof, Cristina Alvarez Rodríguez y Lucía Corpacci, entre otros, tras la licencia que se le aceptará a Alberto Fernández, quien presentó su paso al costado con una auto elogiosa carta en la que destacó los méritos de su gestión y las graves circunstancias por las que tuvo que atravesar. “Casi nos hace llorar… Pero de risa”, describió quien la recibió en la Mesa de Entradas del sistema peronista.

Sigilosamente, entre las charlas que hubo, alguno se animó a pedir que revisen la nómina de apoderados, que todos sindican que está muy kirchnerizados. Estos abogados especialistas en la mecánica electoral son los que deciden, posteriormente, a quienes autorizan o no en una discusión partidaria o las presentaciones de listas internas.

El objetivo es que haya una interna como la vieja usanza, con solo participantes afiliados al PJ. La última vez que sucedió eso a nivel nacional fue cuando se discutió entre Carlos Menem y Antonio Cafiero, en 1998, en la que el riojano le ganó al bonaerense. Y, algo más acá en el tiempo, cuando Eduardo Duhalde era el jefe del peronismo bonaerense, y armó la Liga Federal y la Liga Peronista bonaerense para que compitieran entre sí con su tutela directa.

Los apoderados partidarios, los verdaderos representantes legales y formales del partido son Eduardo López Wesselhoefft, el único sobreviviente de las épocas donde Jorge Landau hacía y deshacía todo lo partidario, Gerónimo Ustarroz (Cámpora), Patricia García Blanco (Cámpora) y Juan Manuel Olmos, hombre del peronismo porteños con vínculo con todos los sectores y ex aliado de Alberto Fernández.