Un polémico informante de la causa Bento involucró a un funcionario en un posible caso de coima
La explosiva declaración de Enzo Diego Stuto, informante de la Policía de Mendoza, se dio de forma virtual y sin mostrar el rostro del testigo para preservar su identidad. A medida que avanzaba, se registró un giro inesperado en la causa que tiene como principal imputado al exjuez federal Walter Bento. Bajo juramento, no solo complicó al exmagistrado sino que también dejó al descubierto un posible caso de soborno a otro poderoso funcionario de la Justicia de Mendoza: el procurador Alejandro Gullé, quien ya estaba al tanto de estas declaraciones en la etapa previa al debate.
Específicamente, Stuto aseguró que en 2016 contrató los servicios del abogado Jaime Alba y que años después le confesó que los 60 mil dólares de honorarios que le cobró eran en realidad para pagarle a Alejandro Gullé. La mención no afecta la causa Bento pero si amerita que se pida compulsa para investigar la veracidad de lo expresado por el testigo.
La declaración no es nueva. Enzo Diego Stuto había dado estos testimonios en la etapa de instrucción de la causa. Cuando en su momento declaró, consultado en aquella época, el procurador Alejandro Gullé aseguró: "El tema no merece mi consideración. No conozco la persona que dicen que declaró haber entregado dinero para mí y otro fiscal. Si alguien le vendió mi influencia, es algo ajeno a mí y que no puedo controlar. He consultado al fiscal de la causa en cuestión y me ha explicado que la condena que recibió este señor y su hijo es la misma a la que usualmente se aplica en casos como estos. Que consultó a su fiscal superior y le validó los términos del juicio abreviado. Yo no intervengo en causas particulares porque la ley me lo impide. En cuanto a si conozco al abogado, sí lo conozco, es un fuero donde casi todos nos conocemos y yo tengo 45 años en él".
Enzo Stuto afirmó que tiene los audios en los que el propio Alba admite que en la causa en la que lo hicieron firmar un juicio abreviado le pagó al procurador Alejandro Gullé. Además, apunta que Jaime Alba -presunto integrante de la asociación ilícita que lideraba Walter Bento- era una persona con mucho peso en la justicia mendocina y que le gustaba presumir de ello.
Interrogado por el fiscal Dante Vega ante el Tribunal Oral Federal N°2, Enzo Stuto aseguró que en una oportunidad Alba le llamó para vender un auto Toyota que Gullé le había dado a cambio de una camioneta de su propiedad. "Me pidió ir a buscarlo para que lo vendiera. La camioneta la tiene uno de los hijos de Gullé que casualmente trabaja en federales", aseveró Stuto.
Según Stuto, simuló querer ayudar a Alba con sus problemas en la causa Bento porque lo que en realidad quería era una confesión sobre el verdadero destino de los 60 mil dólares que pagó en un juicio abreviado. "En la última reunión que tuvimos me dijo que los 60 mil dólares que pagué eran para coima", narró.
Las conversaciones quedaron grabadas
A pesar de la protesta de la defensa de Jaime Alba y otros acusados, el tribunal rechazó los planteos de nulidad de la prueba y determinó que los audios que grabó Enzo Stuto de las conversaciones con Alba son válidos. En los mismos no solo habría quedado registro de la confesión respecto al verdadero destino de los honorarios que pagó Stuto, sino también las presiones de Alba para desaparecer el teléfono de Walter Bardinella Donoso, narcotraficante que era parte de la supuesta banda delictiva que encabezaba Bento.
En un lapso de pocos días Jaime Alba y Enzo Stuto se reunieron varias veces en la casa del segundo. Ocurrió en abril del 2021 cuando la investigación contra Bento estaba en marcha pero bajo secreto de sumario. Por aquel entonces, Alba se habría acercado a Stuto con el objetivo de que lo ayudara a desaparecer el teléfono celular que había secuestrado la policía de Mendoza. "Me dijo que se venía a despedir porque se lo iban a llevar preso. Que cuando levantaran el secreto de sumario lo llevaban detenido. Vino porque sabía que tengo amigos policías y quería recuperar el teléfono de Bardinella Donoso", sostuvo el testigo y afirmó que le dijo que lo iba a ayudar porque él quería saber la verdad sobre la causa en la que Alba lo había defendido.
"Me pidió cambiar el teléfono original o borrar el contenido porque había conversaciones de Diego Aliaga y Bardinella que complicaban a Walter Bento", mencionó Enzo Stuto al ser interrogado por el fiscal Dante Vega. Incluso, subrayó que presentó ante la fiscalía el audio en el que se escucha como Alba habla con otra persona que sería Bento para saber cuánto estaban dispuestos a pagar a cambio de la desaparición de esa prueba. "Le dijo son tantos ladrillos o ladrillones para construir el paredón", narró Stuto en referencia al monto que le dijeron a Alba que le cobrarían y la conversación que éste tuvo con Bento. "Me mostró el teléfono y el contacto decía Walter y terminaba en 270", agregó.
"Bento no quiso ir a mi casa por miedo a que fuera una cama del fiscal Dante Vega. Recuerdo que se hablaban con mucha confianza", agregó en otro pasaje de la declaración en referencia al tenor de las conversaciones que logró presenciar Stuto. Pero además de ello, Stuto afirmó que Jaime Alba le dijo que había comprado un fusil para mandar a matar al fiscal de la causa Bento.
"Me dijo que compró fusil para hacer matar al fiscal Vega. Yo lo grabé con un teléfono viejo", explicó y dijo que ese fue el motivo por el que se decidió a llevar los audios a los investigadores para advertir sobre el posible atentado contra la vida del fiscal.
Por otra parte, subrayó que en algunas de las reuniones con Alba estuvo acompañado por un amigo policía de apellido Funes que lo ayudo a engañar a Alba para que creyera que estaban trabajando para hacerse del teléfono de Walter Bardinella Donoso. Por último dijo que tiene los audios de las conversaciones en una caja de seguridad, además de las copias que en su momento presentó ante la fiscalía.

