Cuán perdurables son las medidas que Javier Milei implementa para transformar Argentina
La crisis económica y social se hace cada vez más notoria en el país. En la antesala a que se conozca la inflación de febrero y con los precios acelerándose nuevamente, los ciudadanos analizan individualmente la situación de cara a afrontar una nueva ola de complejidad financiera. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dará a conocer este martes la inflación del segundo mes del año, y según las estimaciones privadas estaría por debajo del 20,6% de enero, pero por encima del 15%, que es el número máximo que espera el Gobierno de Javier Milei.
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El periodista Paulino Rodrigues charló con MDZ Radio 105.5 FM y opinó que "lo vengo marcando desde fines de enero, cuando ya la estadística marcaba que nada era sostenible, porque Javier Milei lo hizo postergando pagos, pisando transferencias, afectando a gobernadores y el ingreso de otros, a costa del aumento de recaudación de ingresos no coparticipables vinculados al comercio exterior, fruto del salto del tipo de cambio oficial con una merma ostensible fruto de la caída de la actividad económica de los impuestos coparticipables. Entonces, definitivamente acá no hay la posibilidad de mantener el traje a raya en materia fiscal indefinidamente en el tiempo a través de estas variables".
"El gobierno requiere, para cambiar la matriz, un flujo de inversión extranjera directa o de inversiones privadas que los actores no están dispuestos, por lo menos en el cortísimo plazo, a llevar adelante porque ninguna condición preexistente para que esas inversiones se lleven adelante cambió en la Argentina. No hubo o no hay un marco laboral distinto, no hay un marco tributario diferente más amigable a la inversión y la seguridad jurídica es la misma que existía o que existe hace 100 días, con la cual los inversores no llegaban o las medidas no se tomaban. Y porque además el proceso tiene una alta inestabilidad político, porque no está consolidado, no tiene el volumen, magnitud y la dimensión del acuerdo político indispensable para que las cosas ocurran, para que las leyes se voten, para que las reformas se hagan", agregó.
Y sostuvo que "todo eso, más allá del enorme atractivo llamado Javier Milei, en el mundo y en la Argentina y los desafíos que plantea y en una hoja de ruta en donde una mayoría de los argentinos validan y acompañan, la de el ajuste, un gasto más eficaz, la de dejar de tener vilipendio de fondos públicos y demás; cómo eso se traduce en una política integral y de gobierno que apuntale la gestión y que mejore los resultados. Esto es lo que todo el mundo está observando".
El periodista señaló que "hay una tensión creciente en sectores de clase media respecto a que efectivamente el "no hay plata" de Milei empieza a ser el "no hay plata" de las personas".
Además, argumentó que "lo que estamos observando, me da la impresión, es que al final del día un sector que estaba preservado post pandemia, por todo lo que había implicado, empieza también a tener un correlato. Hoy tomás decisiones en virtud de la urgencia, y en lo urgente comes pero no te cambiaste la camisa, por ejemplo. Así, en la toma de decisiones de todos los actores, que baja del Gobierno para abajo, la contracción es harto evidente".
"El Estado dice yo voy a gastar solo lo indispensable porque 'no hay plata', si todos tomamos esa misma decisión, es un círculo vicioso del cual no se sale aún con la macro más acomodada. Y además está en duda de si la macro está más acomodada o si simplemente entró en un impasse hasta la nueva explosión, que es lo que nadie tiene claro y lo vamos a ver en los próximos 90 días", sumó.
Por último, mencionó que "a mí me da la impresión de que esto va a ser así por la expectativa, porque lo primero era si Javier Milei estaba en condiciones de gobernar o no. Despejado ese elemento, después discutimos mejor o peor, viene un segundo elemento, si es que puede efectivamente transformar a la Argentina en lo que él dice que Argentina tiene que ser. Y el interrogante es cómo se hace eso siendo el líder político, renegando de la política y atacando a la política cuando son los actores de la política los que tienen que validar esa transformación, inclusive mayoritariamente están pensando de manera similar, aunque no igual".

