Una por una: cuáles son las nueve bajas que ya tuvo el Gobierno de Javier Milei
Por el "fallido" aumento salarial a las autoridades superiores del Poder Ejecutivo, el presidente Javier Milei despidió a Omar Yasín, el secretario de Trabajo, que trabaja en la órbita del Ministerio de Capital Humano. No es la primera vez que Milei despide o acepta la renuncia de un secretario o ministro ya que con Yasín, hasta ahora, son nueve los que corrieron la misma suerte. Número elevado para un gobierno recién arrancando.
En menos de tres meses de gestión, ya eran ocho las figuras "públicas" del Poder Ejecutivo que habían salido del gobierno libertario. Algunos están acusados de "filtrar información" y otros solo por "acostarse con el enemigo", como fue el caso de Osvaldo Giordano, el exdirector de Anses que fue apartado de sus funciones por ser el esposo de Alejandra Torres, diputada nacional de HCF, que votó en contra un artículo de la Ley Bases durante su tratamiento en lo particular.
Pero el área de Trabajo ya había tenido la primera baja los primeros días de enero cuando Sandra Pettovello decidió echar a Horacio Pitrau, quien se desempeñaba como subsecretario, debajo de Yasín. En ese momento, según trascendió, se lo despidió por una movida que habían realizado Pitrau y Yasin para negociar con los sindicatos el cobro de la cuota solidaria.
Uno de los primeros en salirse del Gobierno fue Eduardo Roust, quien inició como subsecretario de Comunicación pero no llegó ni a ser oficializado. Según explicó a sus colegas, decidió irse por circunstancias imposibles.
También en el área de Medios, otra de las pérdidas del Gabinete de Milei fue la de Belén Sttetler, la secretaria de Medios y Comunicación, que respondía directamente a Santiago Caputo, "el arquitecto", quien es uno de los principales asesores del presidente. Fue reemplazada por Eduardo Serenellini, uno de los periodistas que más llegada tenía con el libertario antes de que llegara a la Presidencia.
Existe otro caso, el de Flavia Royón, exsecretaria de Minería, que recibió el pedido de renuncia por parte del presidente al mismo tiempo que Giordano, por el fracaso de la Ley Bases. La decisión, se entiende, fue porque Royón responde al gobernador salteño Gustavo Sáenz, uno de los tildados por el Gobierno como "traidor".
Según explicó el comunicado de la Oficina del Presidente de la República Argentina, el pedido de renuncia de ambos fue porque ante "la crisis económica heredada y el momento histórico actual", el Gobierno requiere de "funcionarios públicos comprometidos con la modernización, simplificación y desburocratización del Estado". "No vinimos acá a seguir jugando el mismo juego empobrecedor de los políticos de siempre", dice el escrito, que luego advierte que no vinieron "acá a hacer pactos espurios en contra de los intereses de los argentinos y no vamos a ser cómplices del juego de los mismos parásitos de siempre que viven a costa de los argentinos".
Una de las salidas más rimbombantes, también en enero, fue la de Guillermo Ferraro, uno de los "superministros" que Milei había decidido poner a cargo de Insfraestructura. Su renuncia fue oficializada mucho tiempo después, a través del Boletín Oficial, y fue la primera baja de peso de un funcionario de rango ministerial del Gabinete del presidente, tras un mes y medio de gestión. Según trascendió, la decisión fue por varias filtraciones de declaraciones privadas que el titular de la cartera habría realizado en las últimas semanas en su puesto. Sin embargo, las versiones más fuertes apuntaban a fricciones con el jefe de Gabinete Posse y algunos descontentos por la marcha general de su ministerio.
Hubo dos bajas más, la de Enrique Rodríguez Chiantore -encargado de la Superintendencia de Servicios de Salud- que fue desplazado de su cargo y se enteró por WhatsApp: "A la mañana me levanté temprano y tenía varios mensajes diciendo 'lo siento mucho' y abrí el Boletín Oficial y me encontré con la noticia", explicó en su momento en declaraciones con Radio Mitre.
Y la última fue la de Pablo Rodrigué, el funcionario que se encargaba de la distribución de alimentos a los comedores, bajo la órbita de la Secretaría de Desarrollo Social, a cargo de Pablo de la Torre. Rodrigué decidió alejarse de sus funciones en el medio de un contexto marcado por los cuestionamientos a Capital Humano por quitar interventores de los bolsones de comida y la falta de mercadería en los comedores y por los cuestionamientos de la Iglesia.
Lo curioso del despido de Yasín
Milei explicó que notificó de su despido, este lunes, a Yasín a raíz de la suba de hasta el 48% de los salarios del presidente y los funcionarios superiores del Poder Ejecutivo. Pero, a pesar de que ahora lo culpa al exsecretario de Trabajo por la decisión -que luego fue marcha atrás- es un hecho que el secretario de Legal y Técnica es el responsable de cuidar la firma del presidente cuando hace los decretos. Y la paritaria de los empleados públicos la negocia el subsecretario de Transformación del Estado, Armando Guibert, quien depende de la jefatura de Gabinete. Es decir, Yasín no tiene poderes sobre al firma de Milei, que apareció en el decreto que autorizaba el aumento y también poseía la firma de Nicolás Posse y Sandra Pettovello.
Inicialmente, Milei había responsabilizado a Cristina Fernández de Kirchner por el decreto, que firmó hace 14 años y que le daba subas del salario automáticamente a los funcionarios superiores del PEN.
