La polémica de Milei por el covid: "Habríamos tenido 30.000 muertos, de verdad"
En un discurso contundente, el presidente Javier Milei puso en duda los 30.000 desaparecidos durante la última dictadura militar, autodenominada Proceso de Reorganización Nacional. "Si hubiéramos hecho las cosas como un país mediocre, habríamos tenido 30.000 muertos de verdad", criticando las políticas del Gobierno anterior durante la pandemia, pero también marcando una postura frente a las organizaciones de derechos humanos que abogan por los derechos de los desaparecidos y sus familias.
No es nueva la discusión para nadie, marcándose dudas permanentes sobre el número de los 30.000 desaparecidos en la última dictadura. Graciela Fernández Meijide siempre lo cuestionó, el exmontonero Luis Labraña repitió varias veces ser el autor del número, pero también una historia de lucha de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo que les da, al menos, un lugar preponderante para mantener su reclamo por los 30.000 desaparecidos. A pesar de aquel debate, la sola mención del tema por Javier Milei en la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso de la Nación es, ni más ni menos, una clara postura tomada por el Gobierno de cara a las políticas de derechos humanos.
Mirá la declaración de Milei sobre los desaparecidos
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La mención fue como una chicana, en medio de un discurso sobre la herencia en materia de salud que recibió la gestión actual, con principal énfasis en la pandemia y la política de cuarenta: "La farsa de 'El Estado te cuida' durante la pandemia. Dónde, si hubiéramos hecho las cosas como un país mediocre, habríamos tenido 30.000 muertos, de verdad, mientras que tuvimos 130.000, con el dolor que eso significa".
A pesar de lo que pueda imaginarse, los aplausos se replicaron en gran parte del recinto, aunque principalmente por sus referentes en el Congreso de la Nación, asesores, seguidores y aliados. Palabras que claramente no son inocentes, pero que traen al juego de la política de derechos humanos, nuevamente, la "Teoría de los dos demonios", una mirada al pasado que es también un guiño a su vicepresidenta, defensora de esta teoría que plantea volver a juzgar a los militantes de grupos de izquierda en la década del 70.