Arde el Gabinete: nadie sabe qué hará Javier Milei después de ver al Papa en Roma
El Gabinete no está ni cerca consolidado, mucho menos cohesionado detrás de una mirada orgánica de a dónde va la gestión de Gobierno y las próximas medidas, es el desconcierto y el día a día lo que tiene cada uno en sus personal issues de los ministerios. Javier y Karina Milei trabajan sin pausa, sin descanso y sin tolerancia a la disidencia ni a la autonomía, lo que empieza a generar rencillas entre ministros que ven su poder como simbiosis de la rémora y tiburón y no libre para poder ejercerlo.
Guillermo Francos no tiene mucho más margen para ejercer la resiliencia, al dirigente le cuesta la presencia de Karina Milei en distintos ámbitos, entre ellos el parlamentario, donde el ministro del Interior interactúa con provincias sin parar buscando la aprobación del paquete que permite catalizar el Gobierno, mientras llegan mensajes cruzados y operaciones con desembocadura en la secretaría general de la Presidencia que encabeza Karina. Así fue como, según integrantes del Congreso, se entorpeció la aprobación en general, por pedidos de los hermanos Milei que no eran posibles y que hacían retroceder y destejer como Penélope a lo construido durante el día.
Nicolás Posse goza de la confianza de Karina Milei por lo que cada paso es un crecimiento dentro de su órbita, pero descuidó la interacción con el resto del equipo y se recuesta en Santiago Caputo, el asesor presidencial que hace dos semanas volvió a hablar de la consulta popular como opción ante un parate por parte de la oposición. "Una cosa es acompañar el triunfo de Javier para terminar con el kirchnerismo, otra es quedar como un boludo con ideas propias de un ignorante que no conoce Argentina, eso no lo vamos a hacer". El eufemismo es de un legislador del PRO, amarillo desde el día cero, que ve con peligrosidad la ambición transformadora del joven asesor. "Tal vez es más importante acomodarse menos el pelo para prender el cigarrillo y subir la foto a redes", describió el hombre fuerte del interior.
Nicolás Posse lo opera sistemáticamente a Francos y tiene el aval para hacerlo de Karina Milei, quien pretendió que Eduardo Lule Menem reemplace al ministro y chocó contra una pared un mes atrás. En el Senado, la relación entre Francos y Victoria Villarruel logró sobrevivir la interna de los hermanos Milei y la vicepresidenta, que reeditaron el quebranto de confianza en el ejecutivo tal como pasó con Daniel Scioli y Néstor Kirchner, Cristina Kirchner y Julio Cleto Cobos, Alberto Fernández y Cristina Kirchner. Guillermo Francos logró el desembarco de Daniel Scioli y manejará la embajada de Brasil, algo que Posse quiso y no logró a pesar de reiterados pedidos. Heredó el sistema quebrado de medios, el premio/castigo más importante del mes.
Diana Mondino está en su belle epoque, es una isla, un satélite prácticamente ajeno de toda rosca y lo disfruta, opina con casi libertad y ahora en el viaje presidencial no tiene más que buenas noticias para dar. Su mayor desafío serán las próximas 48 horas, cuando deba lograr que el papa Francisco no haga una foto exprés con comunicación no verbal de displacer a la hora del encuentro con quien lo señaló esencialmente como el diablo en la tierra al precisar: "Es el maligno en la tierra, amigo de dictaduras de izquierda que violan los derechos humanos". Buen desafío para febrero en Cancillería recomponer esa relación.
Sandra Pettovello existe por su afinidad y cercanía absoluta y sustentable con Javier Milei. Fueron más que amigos en otra época y ahora trabajan codo a codo, incluso las jornadas se extienden hasta la madrugada, lo que hace que la ministra duerma en Olivos más de dos veces por semana. La confianza es ciega, por lo que se arriesgó a "romper" con los llamados "gerente de la pobreza" y arrimar una jugada más que osada: entra Abel Albino y la iglesia evangélica, salen los movimientos sociales. Entregó casi 180 millones de pesos y prefiere cortocircuito con Juan Grabois y Fernando Navarro, empresario gastronómico y líder del Movimiento Evita.
Hay quienes ven en Pettovello una potencial rival de Karina Milei, pero esencialmente de Fátima Flores, las charlas interminables a la madrugada y la amistad inmejorable entre ambos no es lo que desea "540", la novia presidencial. El área social estaba desordenada y la llegada de Pablo De la Torre fueron sustanciales para lanzar la gestión social.
Luis Caputo aprueba y avanza. Exigió herramientas de ajuste para desactivar las Leliqs y lo logró, prometió el ordenamiento de la macro antes de abril y va encaminado a lograrlo, más allá de la devaluación y el aumento sideral del costo de vida que sabe el Gobierno, arrojará niveles de pobreza históricos en la próxima medición, para dar por comenzado el repunte. Es la representación de Mauricio Macri, por lo que su costo interno existe. Logró convocar expertos en distintas áreas y distintas envergaduras, tal como Santiago Bausili en el Banco Central y Juan Troncoso en el BICE, bancos de distinto calibre pero misma exigencia en materia de reconversión y productividad.
Ministros, directores y sercretarios de Estado, todos están pendientes del regreso de Javier Milei. La comunicación interna es absolutamente mala, no hay dialogo entre el presidente y muchos funcionarios de peso, el "puente" de Karina Milei es insoslayable, opina y determina con el mismo poder que el presidencial, lo que genera resquemores en algunos participantes que no terminan de digerir la magnitud que adquirió la cosmiatra y relacionista pública.

