Encuesta: el duro dato sobre la dolarización que puede preocupar a Javier Milei
El debate por la dolarización, una de las ideas centrales que busca llevar adelante Javier Milei durante su gobierno, generó dos posturas antagónicas bien marcadas: los que están a favor del cambio de sistema monetario en el país y quienes rechazan la posibilidad de reemplazar al peso como moneda.
En ese tironeo constante, alimentado por la política y la dura situación económica, una encuesta evalúo la mirada de la sociedad ante una eventual reforma de la política monetaria.
El revelamiento de opinión pública fue realizada por la consultora “Sentimientos Públicos” durante enero, con un alcance nacional de 5271 casos, donde se registró una fuerte reacción negativa ante la propuesta libertaria.
El dato que el 44,7% de la población rechaza la idea de la dolarización, mientras que apenas cuenta con un apoyo del 28,4%. En tanto, el 26% se mantiene neutral.
Una cifra negativa en medio de las aspiraciones de Milei de acelerar sus intenciones ya que días atrás reveló su intención de avanzar a un "sistema de competencia de monedas que incluya al peso local''. "Es un paso previo a la dolarización'", había señalado en declaraciones a LN+.
El informe también observó otras definiciones respecto a la mirada argentina con respecto al Estado. Allí, se encontró una defensa de las empresas nacionales y las retenciones al campo, aunque también hay apoyo a una reforma laboral y demanda de un “Estado pequeño y eficiente”.
Concretamente, el 62,7% está de acuerdo con una reforma laboral y más del 68% cree que “El Estado debe ser lo más pequeño y lo más eficiente posible”.
No obstante, el 47,2% de los encuestado rechazó la privatización de YPF, Arsat o Aerolíneas Argentinas porque implicaría “renunciar a la construcción de un país soberano”. La alta adhesión a las retenciones al campo (un 55%) es porque se lo considera “un sector privilegiado que debe contribuir al desarrollo del país”.
Esta llamativa contradicción se profundiza ante consultas puntuales sobre los valores en los que se ve reflejada la población: más del 60% coincide con que “la solidaridad es más importante que la eficiencia” mientras que el 53,5% cree que “la desigualdad es una consecuencia normal del mérito y la voluntad de las personas”.
Finalmente, el informe también profundiza sobre otras supuestas contradicciones político-sociales: mientras la mayoría de la población muestra un amplio rechazo al sindicalismo (61%) y a las manifestaciones sociales (62%), prevalece el respeto a las identidades de género (62,8%) y a la cuestión medioambiental (más del 83%).
El director de la consultora, Hernán Vanoli, plantea en el relevamiento que estamos ante una “Neo Justicia Social”. La idea la define como "contradictoria si se la mira desde las categorías del siglo XX. Tiene algo que ‘no cierra’ y podría hacer pensar en una sociedad caprichosa e infantil, o al menos errática. Este parece ser el pensamiento preponderante en la corporación política”.
Según el investigador, esta “Neo Justicia Social” propone “un estado pequeño, eficiente y silencioso, pero que no deje libradas a las fuerzas del mercado cuestiones nodales para la soberanía, como la emisión de su propia moneda”. Vanoli también afirma que, de acuerdo al estudio, “las explicaciones sobre la desigualdad se basan en el mérito personal, no en el accionar corporativo ni en factores estructurales. El individuo es el protagonista y su margen de decisión es amplio, pero debe ser solidario con los demás”.