A la defensa de sus recursos

Axel Kicillof arremetió contra Javier Milei con una lógica impensada y advirtió que imprimiría una moneda propia

Sereno, el gobernador Axel Kicillof calificó como un "robo no a los gobernadores ni a la casta" la quita de fondos coparticipables realizados por Javier Milei luego de la caída del proyecto Ley Bases.

Alejandro Cancelare
Alejandro Cancelare lunes, 26 de febrero de 2024 · 22:51 hs
Axel Kicillof arremetió contra Javier Milei con una lógica impensada y advirtió que imprimiría una moneda propia
Foto: Télam

Javier Milei hizo lo imposible. Que Axel Kicillof apareciera como un dirigente medido, sensato y concertador en su defensa a la continuidad del Fondo Especial de Fortalecimiento para la Provincia de Buenos Aires y que además haya conseguido que casi todos los gobernadores, electos de manera democrática y sin necesidad de participar de un balotaje, unifiquen su mirada en contra del Gobierno nacional que le quita los recursos previstos en sus respectivos presupuestos desde mucho antes que asumiera el actual presidente.

“Se están estudiando diferentes respuestas, entre ellas, la impresión de una moneda provincial. Nos invitan al caos, a la locura, y tenemos que evitarlo por todos los medios”, dijo Kicillof cuando se le preguntó sobre la posible impresión de una cuasi moneda similar al Patacón para paliar los gastos corrientes si se confirman los recortes realizados por el Poder Ejecutivo Nacional contra el Gobierno provincial.

Si bien lo que se discute en esta oportunidad había sido tomado de la misma manera por la que ahora se queja Kicillof, lo cierto es que nadie puede gestionar si una vez iniciado el año presupuestado una parte de esos fondos le son quitados. En esto coinciden todos los sectores consultados por MDZ, inclusive los libertarios bonaerenses, sin distinción de posturas, ya que en la Provincia hoy hay más de una.

La noche en la que todo empezó

Los fondos que Milei dispuso no girar al Gobierno bonaerense fueron otorgados de manera unilateral por Alberto Fernández en septiembre de 2020, cuando la Residencia Presidencial de Olivos había sido rodeada de patrulleros bonaerenses que supuestamente se habían sublevado a las órdenes de Sergio Berni. Viendo el resultado conseguido por tal revuelta, muchos coinciden en sostener que fue realizada a propósito para que el entonces presidente, enemistado con Cristina Fernández de Kirchner y con su hijo Máximo, le mande más plata al gobernador propio, Axel Kicillof.

Ese dinero, 1,4% adicional, provino de la coparticipación que cobraba mes a mes el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires tras un acuerdo especial que había firmado con el presidente Mauricio Macri que, sin tocar lo que le correspondía a las demás jurisdicciones, amplió el porcentaje que recibía CABA durante su gestión presidencial.

Sin avisarle a pesar de haber tenido una alianza con Horacio Rodríguez Larreta y Kicillof en la denominada “Cuarentena Eterna”, y rompiendo lo que se conocía como el “Trío pandemia”, el gobierno del Frente de Todos le quitó parte de los fondos que recibía por coparticipación a la Ciudad para dársela casi íntegramente a la Provincia. En aquel momento, Kicillof entendió que fue un acto de justicia que venía a remediar, en parte, la brutal diferencia en contra que tiene Buenos Aires entre lo que produce, cerca del 40% del PBI, y lo que recibe, el 22%, lo cual hoy también recordó en más de una oportunidad.

Un dirigente que se encontraba justo en ese momento en el Comité provincial de la UCR había coincidido con la mirada de Kicillof, aunque no hizo de ese consentimiento un apoyo público. “Lo cierto es que si vos fijas un presupuesto, lo aprobás, luego es imposible trabajar si te quitan una parte”, indicó. Algo parecido dijeron dos intendentes de Juntos por el Cambio, aunque siempre guardando una más que prudente distancia con el gobernador y criticándolo por su falta de gestión.

En el PRO son más sobrios y no quisieron emitir opinión, mientras que los gobernadores de Juntos por el Cambio, con los cuales se solidarizó Kicillof el fin de semana, no harán ningún comentario al respecto. Jorge Macri, por ejemplo, el “damnificado” por la decisión pasada de Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, reclamó que esos fondos le fueran devuelto a la Ciudad tal cual se los habían quitado oportunamente.

Jorge Macri era intendente de Vicente López y estuvo aquella noche fatídica del 8 de septiembre en Olivos, cuando sin aviso ni sospecha previa, se enteró in situ de que le iban a quitar los fondos al Gobierno de la Ciudad.

“Estamos en medio de un ajuste brutal. No fue contra la casta ni contra los gobernadores, sino contra los habitantes de todo el país. Por el DNU está en juego la soberanía de nuestro país”, exhortó Kicillof en medio de la conferencia de prensa, en la que se lo notó algo nervioso mientras daba su mensaje inicial antes de la ronda de tres preguntas pautadas con anterioridad entre los medios acreditados en la Casa de Gobierno bonaerense.

Acompañado por todos sus funcionarios provinciales, un puñado de intendentes, los gremios docentes y estatales y Emilio Pérsico, el gobernador no dudó en calificar lo realizado por Milei como un “hecho de torpeza institucional sin precedente. El presidente abandona sus obligaciones más elementales y roba los recursos de las provincias”.

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