Desconfianza

Los funcionarios de Javier Milei están en alerta porque la pelea no es solo contra la casta

La pulsión por las escuchas y los secretos de los dirigentes empieza a trepar en el oficialismo. Funcionarios y legisladores oficialistas evitan hablar delante de desconocidos y otros cambian lugares.

Alejandro Cancelare
Alejandro Cancelare domingo, 25 de febrero de 2024 · 22:16 hs
Los funcionarios de Javier Milei están en alerta porque la pelea no es solo contra la casta
El Gabinete de Milei está alerta y cambia las formas de comunicarse Foto: EFE

Uno de los funcionarios más importantes que tiene el gobierno de Javier Milei pide calma, pero no para analizar la caliente actualidad, sino para frenar la charla. "Están viniendo personas que no son de acá. Que no paraban nunca y ahora, de pronto, empiezan a aparecer".

Algo parecido dicen desde la primera semana de gestión dos ministros del oficialismo mientras que cocinaba a fuego rápido la salida de Guillermo Ferraro del Ministerio de Infraestructura y Transporte. La bronca era con Santiago Caputo, pero "el peligroso es Posse". Posse es Nicolás, quien quedó a cargo de algunas áreas adicionales a las que tenía inicialmente y que tanto el saliente Ferraro como allegados a Sandra Pettovello, Guillermo Francos y un par de secretarios de Estado que trabajan en la Casa Rosada creen estar sufriendo de su serrucho y búsqueda de pureza ideológica.

Ni que hablar en el Parlamento, donde Victoria Villaruel es una dirigente que no toma nota de los insultos y la pelea que busca permanentemente su compañero y jefe de fórmula. Y en Diputados, las reuniones terminan siendo parciales y se empiezan a buscar hablar solo con pares de estrechísima confianza. "No sea cosa que alguno crea que un dicho puede permitirle un premio y nos matan", confió uno de los que ya está avisado.

La búsqueda de la "pureza del proyecto", que cuenta con los servicios de la AFI dependiente del jefe de Gabinete ya es vox pópuli como lo era, en la época de Cristina Fernández de Kirchner, la influencia de quien era jefe del Ejército, el General Cesar Milani. Esos equipos, utilizados para la vigilancia de políticos, empresarios y periodistas, se siguen utilizando pero ahora para el servicio del jefe de los ministros. ¿Javier Milei también tendrá la misma pulsión por escuchar y saber de las vidas ajenas que tenía el kirchnerismo? 

Nicolás Posse suma poder.

Mauricio Macri, quien cada vez observa más lejano el posible acuerdo político con el Gobierno nacional, aunque trata de calmar a los propios, también tenía esa misma pasión por saber la vida y obra de amigos y enemigos. La gente pide que cambien, pero esta calamidad institucional está muy debajo del radar donde la grieta pide sangre para el kirchnerismo o el antikirchnerismo.

Quienes creen que es "imprescindible" un acuerdo chocan contra el circuito cerrado de toma de decisiones del Gobierno anarco libertario. El "ellos o nosotros", donde el presidente incorpora a la gente de a pie que ha vivido décadas de frustración y decadencia. "La gente, que actúa de gente, no identifica buenos o malos, gobernadores y diputados K o no K. Son lo mismo". Ahí sigue radicando la fortaleza de la lucha por "el cambio" y la trampa que sabe que tiene por delante el PRO.  

Mientras el presidente se entretiene con los apoyos obtenidos en el exterior y se abraza a Dondald Trump, el mismo que quiso invalidar el resultado electoral que lo sacó del poder hace cuatro años y mandó a sus fanáticos a tomar el Parlamento de los Estados Unidos. Milei siempre vuelve de esos viajes recargados, como lo hizo cuando llegó luego de la gira que lo llevó a Israel y Roma. Coincidentemente, Trump y Milei descreen de los parlamentos, las instituciones y los diálogos. Fin.

Javier Milei estuvo con Donald Trump en Estados Unidos.

En los centros urbanos, fundamentalmente el bonaerense, la situación empieza a complicarse. Si bien en términos económicos las familias más pobres pueden recibir entre diferentes planes asistenciales casi $450.000, sumando Potenciar, Alimentar, ayuda escolar y Asignación Universal por Hijo. Sin embargo, hay una población más pobre que no tiene conexión con los ámbitos estatales, y que cada vez es mayor.

Estos ya deambulan por las calles buscando algo, inclusive una oportunidad para delinquir. Los valores de sus recolecciones a mano ya no generan ni un 30% de lo que recaudaban hasta fin del año pasado. Esta semana, un funcionario de Seguridad de la zona noreste comentaba que ahora sus conducidos están obligados a pedir documentos e identificaciones a quienes cartonean con carros y caballos.

En uno de estos puestos de control, días atrás, uno de los cartoneros se llevaba una moto de mediana cilindrada escondida debajo de los cartones y otros elementos.

En unas planillas acumuladas en su tablet, que traducen el aumento de las erogaciones públicas, un ítem ya salta por encima de los demás. "Fijate cómo sube la distribución de la comida. Ya estamos en niveles similares a la pandemia". Este dato fue relativizado por un colega que no opina nada parecido a Javier Milei pero en esta oportunidad sostiene que "ya desde hace tiempo que sigue alto".

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