Axel Kicillof, dispuesto a todo, ahora tensiona con sus propios legisladores
Axel Kicillof no tiene aún presupuesto, los intendentes dudan que puedan tener reelecciones indefinidas, Sergio Massa y Máximo Kirchner no consiguieron modificar el sistema por el cual se definen las listas de legisladores provinciales. Esto si dio en una jornada cargada de tensión y pases de factura dentro del oficialismo bonaerense en lo que fue la primera muestra de lo que puede ser la relación que mantendrán de ahora en más los máximos referentes de Unión por la Patria.
La distancia entre unos y otros es indisimulable y eso se trasladó hasta la Cámara de Diputados provincial que recién pudo sentarse a sesionar pasadas las 24.00 de ese mismo día. Con la excusa temporal que se había acabado el límite previsto en el Senado para sesionar, en la Cámara Alta levantó su convocatoria para ratificar lo que venía desde el otro cuerpo . En Buenos Aires rige el sistema bicameral, al igual que en la Nación.
Al estar todo relacionado con todo, presupuesto, endeudamiento, reforma electoral, reelecciones, porque lo que le convenía a Massa y Kirchner no le gustaban a Kicillof y viceversa, era imposible que los delicados temas a tratar fueran aprobados.
El tetris sobre el que tenía que operar la administración provincial solo tenía viabilidad de éxito si modificaba la metodología con la que se relacionan entre los referentes del oficialismo, ejecutivo, intendentes y legisladores con el resto del parlamento. Ahora conviven con una oposición tan fragmentada en la que se debe acordar con bloques del PRO, libertarios y radicales divididos en dos partes cada uno, con más diferencias entre sí que con el propio peronismo kirchnerista.
Todos los representantes opositores confiaron a MDZ que el mayor problema radicaba en la falta de uniformidad observada en Unión por Todos. "Le cambiaron todo el presupuesto y Axel se plantó" expresó un libertario. "Querían hacerle un golpe de palacio", exageró otro experimentado en este tipo de batallas. Mientras que, desde el oficialismo, públicamente dijeron que "pasa lo de siempre, ellos no nos quieren dar las herramientas para gobernar. No mueven un músculo cuando Javier Milei nos quita recursos pero sí se ponen inflexibles defendiendo fondos para sus municipios".
Las dos cámaras actuaban en espejo. Una pedía un cuarto intermedio, la otra también. Así sucedió en dos oportunidades hasta en el Senado trasladaron todo hasta el 27 de Diciembre. El combo que impidió la sanción del presupuesto, la fiscal impositiva y el endeudamiento que permitía cerrar la ecuación era rechazada por todos los bloques. Los intendentes pedían más para su financiamiento municipal y el presupuesto original fue modificado en más de 60 artículos. "Fue una carnicería", describió un legislador.
Al parecer, los jefes comunales que el martes pasado se reunieron con el gobernador unificaron criterio en algo fundamental y que hace a su posibilidad de administrar a sabiendas que todo estará más que restringido en materia monetaria y que las obras nacionales que antes “llovían” ahora no se ven. “Axel es parecido a Milei. Juega con nuestra plata”, le dijo hoy a MDZ un jefe comunal.
“Milei te seca de recursos, no aprueba el presupuesto y se sienta arriba de la pelota a negociar. Kicillof, en cambio, te da menos de lo que uno necesita porque cree que él lo puede gestionar mejor”, aseveró otro interesado en el tema cuando se le preguntó por qué todavía está trabado el tratamiento presupuestario porque no se ponen de acuerdo en los fondos a distribuir del Financiamiento Municipal, FIM.
Esa partida surge de un porcentaje del endeudamiento que los diputados le aprobarían al Poder Ejecutivo. Al necesitar dos tercios para su sanción definitiva, el debate parece en vía muerta porque todos los bloques no quieren poner su voto al observar las diferencias entre el gobernador y los jefes comunales.
En el mediodía de ayer, Juan Pablo De Jesús, operador político del actual presidente de la Cámara, Alejandro Dichiara, ambos hombres de extrema confianza de Martín Insaurralde, a quien en este tipo de momentos se lo extraña mucho, fue hasta el Ministerio de Economía para tratar de destrabar el tema. Pablo López, el titular de la cartera, habría sido “muy avaro” con lo que ofrece para el fondo de inversión municipal, fue la conclusión que les dio a los diputados.
Kicillof necesita de cada peso que puede conseguir para seguir gestionando con políticas expansivas, guardar para un posible desdoblamiento electoral y pensar en mega proyectos como hacerse cargo de Aerolíneas Argentinas o la creación del laboratorio provincial de medicamentos, mientras reduce la edad jubilatoria para los empleados del BAPRO.
“No queremos que sea como Milei que achica de todos lados y caga a los jubilados, a los trabajadores y a los gobernadores. Pero tampoco que haga este tipo de giladas para la tribuna que después nos pone en crisis con un sistema judicial al que le reducen el presupuesto con respecto del año pasado”, aseveró un senador “dialoguista” pero que nunca puede apoyar “porque todo el tiempo tiran del mantel”.
Sabiendo que no podían juntar el quorum para tratar los temas más calientes, la mañana empezó con la discusión de los posibles de ser aprobados. A las 14.00 de ayer poco o nada se había destrabado y por eso debió pasar a cuarto intermedio el inicio de la sesión. Más tarde hacía lo mismo el Senado.
El bloque oficialista había conseguido las manos suficientes para tratar el presupuesto y la fiscal impositiva, pero Kicillof sabe que sin endeudamiento nada alcanzará. Entonces, cuando se somete a la discusión puntual del tema, la presión de los intendentes, que solían aflojar, se mantuvo imperturbable. Para el último punto se necesitan los dos tercios de ambas cámaras.
“Las reelecciones de los intendentes este año no sale”, fue la tajante definición de tres legisladores que presiden comisiones y bloques. “Las manos no están siquiera para lo mínimo. Capaz se pueda discutir en febrero, con algún cambio en el sistema electoral incluido que permita esconder el tema”, comentó uno de ellos.
La posibilidad de que los alcaldes consigan una nueva oportunidad para ser electos se trabó por varias cuestiones. La más contundente es la postura de Sergio Massa, renuente a debatirlas nuevamente por no tener respuestas de otros ítems discutidos y que él considera vitales para su continuidad en el frente oficialista bonaerense, como la definición de un cambio electoral que determine otra manera de elección de legisladores provinciales, o el desdoblamiento electoral bonaerense.
La otra realidad es que nadie quiere discutir en serio para no exponerse. “No voy a ser yo el que salga a defenderlas para que luego me descuarticen mediáticamente”, le confesó uno de los que más quiere tener una reelección más.
“Digamos claramente que estamos habilitados. Que la Constitución provincial no dice nada sobre nosotros y que una ley no puede ir por encima de la carta magna bonaerense. Pero parece que estamos imposibilitados de decirlo abiertamente o debatir, inclusive, una reforma constitucional que también habilite una nueva forma de distribuir los ingresos, con nuevas responsabilidades para los municipios y menos para la Provincia”, explicó.
Al cierre de la noche, las bancadas decidieron sacar lo posible, y no lo probable. Presupuesto y fiscal impositiva terminó sin aprobarse, pero sí hubo cambio de autoridades. La Cámara de Diputados será presidida por el massista Alexis Guerrera, quien reemplaza a Dichiara, tal cual fue el pacto de principio de año. El resto de las autoridades serán las mismas tanto las administrativas como las legislativas, integrando las cinco vicepresidencias los mismos que hoy se sientan para discutir los nombramientos. También se sancionó la ley que reestablece el sistema jubilatorio del BAPRO.