YPF y Mendoza firmaron el primer acuerdo por las áreas maduras y negocian la letra chica del resto
“Hay que tener foco”, repetía Horacio Marín, con el rigor que lo caracteriza. Ese foco está puesto en que hacia 2030 Argentina exporte más de 30 mil millones de dólares, que sea un jugador relevante en el negocio del gas natural licuado y, como base, optimizar los procesos y la explotación de Vaca Muerta, la formación que guarda petróleo y gas y se convirtió en el eje del presente y el futuro energético del país. Por eso el propio Marín volvió a aclarar por qué la empresa que dirige, y que considera como “la argentinidad al palo”, deja de lado las áreas maduras convencionales para enfocarse en los negocios que son rentables y que agregan valor. Es el caso del plan Andes por el cual YPF cederá un total de 50 áreas en todo el país que incluye 14 en Mendoza. Ese plan tuvo ayer un paso clave.
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Marín estuvo en la provincia para ser parte de un foro energético de alto nivel realizado en la Universidad Nacional de Cuyo. Antes, el presidente de YPF se reunió con el gobernador Alfredo Cornejo y cerraron el trazo grueso del primer acuerdo de transferencia de áreas desde YPF a otra empresa. Se trata del bloque Llancanelo, que incluye dos concesiones y que será operado por la empresa Petroquímica Comodoro Rivadavia. Marín insinuó al pasar ese hecho en su presentación.
“Hoy firmamos algo con Llancanelo”, dijo. El traspaso no está ratificado, pero sí acordado. Es decir, la Provincia avalará el cambio de manos y será el primero de los tres bloques que está en discusión a ser transferido. Los otros dos son Mendoza Sur y Mendoza Norte, el más complejo. “Algunos demorarán más, algunos demorarán menos”; dijo Marín de manera general. Justamente la complejidad de las áreas mendocinas demora los análisis y la llegada de empresas nuevas que no operan en la provincia también. En esos dos bloques el Gobierno de Mendoza recibió la propuesta y ahora analizan el plan, los antecedentes y la solidez de las empresas que se quedarían con las áreas. Eso incluye el plan de inversión, pues el cambio de manos también incluirá la prórroga de las concesiones.
El acuerdo
Llancanelo incluye dos concesiones ubicadas en la cuenca neuquina, en Malargüe. Se trata de Llancanelo y Llancanelo R. Actualmente una sola está productiva, con 1800 barriles equivalentes por día.. Tiene varias complejidades por el tipo de petróleo que se extrae y por la fragilidad ambiental de la zona. Allí hay petróleo extra pesado, que requiere técnicas especiales de producción. Tiene un valor particular porque además de ser un hidrocarburo, también es usado para “cortar” petróleos de características contrarias, como el que se produce en Vaca Muerta. YPF tiene la concesión y transitó un largo camino por los desafíos ambientales y de producción. Según fuentes del sector, faltan detalles de los contratos, concesiones y planes de inversión. Pero en las próximas semanas podría ser informado a los accionistas, la Bolsa y la Comisión de Valores el acuerdo de traspaso. Las áreas tenían vencimiento en 2036 y 2027. El Gobierno de Mendoza exigía un piso de inversiones de 15 millones de dólares para los bloques del Sur y de 58 millones de dólares para Mendoza Norte. En Llancanelo se cree que 8 millones de barriles de reservas, pero PCR tiene en mente ampliar la zona en base a datos geológicos.
PCR es una empresa de trayectoria y tiene presencia en Mendoza. Ahora tendrá una nueva concesión y como carta de presentación tiene un éxito reciente. Esa empresa se quedó con la concesión de Puesto Rojas, un área que era operada por El Trébol y que tuvo un mal resultado cuando se hizo la primera experiencia en el lado mendocino de Vaca Muerta. Sin embargo, con el cambio de manos hubo un fuerte aumento de la producción.
Desde el área de Hidrocarburos lo toman como ejemplo de cómo puede mejorar la producción con atención específica. Algo similar buscan con las áreas maduras del Norte y el Sur; que las tomen empresas chicas que puedan enfocarse y tener modelos productivos rentables a esa escala. YPF seguirá con el proyecto piloto en Vaca Muerta y con la recuperación terciaria en Chachahuén.
Cornejo volvió a remarcar que Mendoza también tiene el foco puesto en la energía y, en ese plan, retomar una política hidrocarburífera que sea propositiva. La caída de la producción en áreas maduras afectó a todos y Vaca Muerta actúa como un imán de inversiones y trajo como consecuencia, el abandono del resto. Según el Gobernador, el aumento de la producción de petróleo en Mendoza es relevante este año.
El objetivo del plan local es amesetar la curva de caída y subir hasta un 25% en el mediano plazo. El Gobernador puso énfasis en un concepto arraigado en datos de la realidad: Mendoza era una provincia petrolera, que perdió peso. “Eso era en el siglo pasado”, dijo. “Con el decaimiento de la infraestructura básica de nuestro país, que no es gratuito, hemos ido perdiendo relevancia. Nos proponemos, paralelamente a que estamos tratando de hacer minería, reestablecer el petróleo. Estamos avanzando con YPF. Ya podemos decir que ha mejorado nuestra producción tímidamente en 2023 y sostenidamente en 2024. En otras energías, tenemos encaminados 800 millones de dólares en energía solar. Hoy si se pudiera considerar así, aunque no es correcto, tenemos superávit energético (se produce más de lo que se consume)”, aseguró Cornejo.



