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Las empresas mineras que se fueron de Mendoza y que Cornejo busca seducir para que vuelvan

El gobernador Alfredo Cornejo busca cambiar la imagen de Mendoza respecto a la minería. Dos de las empresas con las que se reunió tuvieron fuertes intereses en la provincia, pero se fueron.

El gobernador Alfredo Cornejo recorrió medio mundo para promocionar la minería en Mendoza. Ese plan tiene un objetivo político y discursivo clave: cambiar la imagen que tiene la provincia en el mundo respecto a esa industria y sacarla del rojo, es decir de los prejuicios que alejan posibilidades de inversión. Como parte de ese plan estuvo en Londres, junto con los gobernadores de la Mesa del Cobre. El lobby de Cornejo es complejo, pues varias de las empresas que podrían ser inversores a largo plazo, tienen historia en Mendoza. Es lo que ocurre con las empresas Río Tinto y Anglo American, dos de las mineras más grandes del mundo. 

Mendoza quedó fuera del radar de las inversiones mineras de gran escala. Rodolfo Suarez quiso ejecutar un shock para impulsar la minería y modificó la ley 7.722; pero dio marcha atrás por las protestas sociales. Sin embargo siguió el trabajo político subterráneo y Alfredo Cornejo ejecutó un plan de impulso a la minería a su manera: modificó primero la normativa administrativa y ejecutó un plan distinto para segmentar la actividad. En paralelo avanzó de manera acelerada con la promoción en el exterior.

Cornejo promociona Mendoza como destino de inversiones mineras. 

La provincia está en la etapa junior de la minería y hay un objetivo geológico y otro político. El primero tiene que ver con la búsqueda de cobre y evaluar el potencial real de la cordillera. El segundo apunta a cambiar la desconfianza sobre Mendoza y generar garantías a largo plazo. Ese mensaje tiene como destinatarios a los inversionistas que pueden llegar en las etapas más avanzadas, cuando se necesite capital intensivo. Y no es fácil: varias de las empresas tentadas eran parte de proyectos mineros que tuvieron cambios mientras ejecutaban los planes, como ocurrió con las leyes de ampliación de la reserva Laguna del Diamante, con la ley 7.722, con la creación de la reserva Villavicencio, entre otras. 

Viejos conocidos

Cornejo se reunió en Inglaterra con directivos de Anglo American, una minera inglesa que tiene intereses y proyectos diversos en todo el mundo. Según explicaron oficialmente a través de un comunicado, la empresa tiene interés en invertir. Pero Anglo American conoce Mendoza y tiene una larga historia relacionada con proyectos de cobre y también con tramitaciones judiciales. De hecho fue una de las primeras empresas en iniciar tareas de exploración en la provincia. Anglo American tenía un fuerte interés en buscar cobre en San Carlos, particularmente en los alrededores de la reserva Laguna del Diamante. Los proyectos conocidos como "Ninu" eran los que lideraba esa compañía, pero no eran los únicos. Las propiedades mineras fueron registradas entre los años 2002 y 2003 e incluyeron algunas en Malargüe. Pero el foco estaba en el Valle de Uco, donde creían que el potencial que era grande, pues del otro lado de la cordillera están las minas de cobre más importantes de Chile. En 2005 se sancionó la ley 7422 que amplió la reserva Laguna del Diamante y restringió la exploración minera.

En ese momento gobernaba Julio Cobos y Alfredo Cornejo era ministro de Gobierno. La empresa Anglo American demandó a la provincia y fue a la corte para que la ley fuera declarada inconstitucional porque, justamente, restringía los trabajos de exploración que se realizaban. El Ejército también se opuso porque buena parte de los terrenos en cuestión le pertenecían.  Anglo American abandonó el reclamo y también el interés por invertir en Mendoza

Cornejo se reunió con representantes de Río Tinto, la empresa que desarrolló Potasio Río Colorado. 

Otra de las reuniones relevantes que tuvo Cornejo fue con las autoridades de la empresa Río Tinto, que también tiene sede en Inglaterra y pelea por ser una de las mineras más grandes del mundo. La reunión fue con el director ejecutivo de Río Tinto, Jakob Stausholm y no fue a solas, como la mayoría de los encuentros. Río Tinto tampoco es desconocida para Mendoza y, de hecho, es la empresa que más avanzó en la elaboración de un proyecto minero a gran escala. Es que esa firma fue la que desarrolló Potasio Río Colorado, la mega mina de sales de potasio que comenzó a construirse en Malargüe.

Esa empresa tomó las investigaciones y datos previos, avanzó en la exploración, hizo el proyecto y consiguió el aval provincial y legislativo. Pero en 2009 abandonó la provincia y vendió todo a la brasileña Vale, empresa que comenzó a ejecutar el plan de inversión para construir la mina, pero lo abandonó en 2012. 

Río Tinto había registrado las propiedades mineras para el potasio, pero también algunas en las que se cree que había cobre. la empresa tiene intereses en Argentina, particularmente en San Juan. A través de una subsidiaria es accionista de los proyectos Los Azules y Altares. La intención de Mendoza es volver a tentar a Río Tinto para que invierta en Mendoza. Esa empresa, además, presentó programas de innovación en la extracción de metales, con reducción de uso de agua y también en la implementación de métodos biológicos. 

Un punto clave del plan del Gobernador es haberse sumado a la Mesa del Cobre. Pertenecer a ese "club" le permite acceder por una vía más corta a las empresas e inversores, pues en el mismo grupo están San Juan, que tiene 5 proyectos de clase mundial a punto de iniciar la construcción con participación de BHP, Río Tinto, Lundin. McEwen y Glencore entre otros.