Rodolfo Suarez se fue del Gobierno con más patrimonio del que tenía, pero no es el único
La mayoría de los gobernadores de Mendoza se retiraron del poder con un patrimonio mejor del que tenían cuando llegaron y aunque se trata de “trabajos” con dedicación full time en la mayoría de los casos justifican ese crecimiento aludiendo ingresos extra función pública. Es lo que ocurrió con Rodolfo Suarez, el actual senador y exgobernador, cuyo patrimonio creció mientras estuvo en el cargo. Ese incremento no responde, igualmente, a lo que él declaró públicamente; ni por a cantidad de bienes, ni por el nivel de ingresos.
En su estadía en el “sillón de San Martín", Suarez sumó inmuebles varios, algunos adquiridos y otros heredados. Y menciona como fuente de ganancias su salario, ingresos por alquileres inespecificados y las acciones de la empresa que comparte con sus hijos. El senador tiene un atraso en la publicación de su Declaración Jurada nacional, pues la última que figura como publicada en la Oficina Anticorrupción es del año 2020 y fue presentada un año después, cuando Suarez fue candidato.
Desde el Senado explicaron a MDZ que no hay actualización y que solo se cuenta con esa información. A nivel provincial el exgobernador sí actualizó su DDJJ, aunque los requisitos locales son mucho más laxos. Allí hay una novedad: Suarez incorporó un inmueble en el año 2023. Pero desde el entorno del dirigente político aseguraron que es una vivienda heredada, ubicada en San Carlos.
Crecimiento
Rodolfo Suarez asumió como gobernador en 2019, pero no era nuevo en la política. Había sido Intendente, concejal y representante legal de la Municipalidad de Capital. Está en la función pública desde 1987 y por eso en cada empleo que tiene en el Estado cobra antigüedad desde ese año. En una etapa de su carrera combinó su actividad como empleado público con la del ejercicio del derecho. Según él, especializado en daños y perjuicios; en particular con “mala praxis” médica, uno de los temas más antipáticos para otros servidores públicos, como son los médicos.
La “fortuna” que dice en privado haber hecho con su actividad profesional no se condice del todo con su DDJJ oficial; al menos con lo declarado. Salvo que tenga su dinero no declarado. Ante la Oficina Anticorrupción dijo que en 2020 tenía dos cajas de ahorro con cero pesos, otra cuanta bancaria con 100 mil pesos y una cuarta con 30.862 pesos.
El principal capital era, según esa vieja DDJJ las acciones de la empresa que comparte con sus hijos, valuadas entonces en 3.134.250 pesos. La empresa es SIJMAN, que tiene como nombre de fantasía BLISSOUT, dedicada al desarrollo web y el diseño. Esa empresa ha trabajado para organismos oficiales y proveedores del Estado.
Con ese capital, su patrimonio creció en bienes y la mayoría los adquirió siendo gobernador, particularmente en 2021, cuando compró inmuebles en La Carrera, Tupungato, una zona de montaña que se ha convertido en un destino turístico de lujo. Y a eso, asegura Suarez, quiere dedicarse.
No tiene declarados “16 departamentos” como dijo públicamente. Sus asesores explican que esa declaración fue “una exageración”, una generalidad que no se condice con la realidad. Sí percibe ingreso por alquileres, según figura en la documentación presentada ante la Oficina de Ética Pública de la provincia.
En marzo de este año Suarez presentó su última Declaración Jurada. Allí figura como última adquisición un inmueble de 500 m2 construidos y 800 de terreno, con avalúo de 100 millones de pesos. Es la casa heredada. “Es la casa familiar que heredó”, explicaron.
Fue en 2021 que adquirió dos terrenos en La Carrera, de 10 mil y 11 mil metros cuadrados y que entre ambos suman 280 metros cuadrados construidos. El emprendimiento está en desarrollo. Antes había comprado un departamento pequeño mientras era Intendente y ya tenía su casa propia desde 2016, según la DDJJ.
Suarez declara como ingresos su salario de Gobernador (que ahora no tiene, pero sí recibe la dieta de Senador) y también ALQUILERES. No está claro cuáles inmuebles son los alquilados y cuántos. En esa misma DDJJ solo figuran la casa familiar, la vivienda heredada de San Carlos, un departamento, una cochera, una baulera y los terrenos de La Carrera.
El resto
La mayoría de los gobernadores han tenido crecimiento patrimonial según sus declaraciones. La excepción es Alfredo Cornejo, quien no tiene una evolución patrimonial relevante mientras ha ejercido el cargo. En 2019 dejó su mandato con un patrimonio de 3.851.594 pesos, sumando su casa en Godoy Cruz, un terreno en Lunlunta y dinero ahorrado en dólares, plazos fijos y cajas de ahorro; además de dos Peugeot. Su patrimonio actual no cambió demasiado según lo que declara, pues mantiene un lote sin construcción y adquirió una camioneta 4x4. La oposición pone el foco en denuncias públicas no judicializadas sobre el patrimonio de familiares de Cornejo que no tienen actividad pública, particularmente uno de sus hijos.
El exgobernador Francisco Pérez tuvo una evolución en su patrimonio que le valió una denuncia del cornejismo por supuesto enriquecimiento. Fue cuando Pérez declaró la compra de un departamento cuya compra tuvo que justificar en la justicia, en una causa que aún tiene tramitación. Pérez aseguró que lo compró con el pago de honorarios como abogado de parte de una empresa privada.
Celso Jaque se mantiene en la actividad pública y tuvo una evolución importante. Hoy como Intendente declara 13 inmuebles, pero solo 4 como propios (el resto están a nombre de su esposa). Seis de esos inmuebles fueron adquiridos luego de que Jaque fuera gobernador. El malargüino fue, además, embajador en Colombia y director de YPF. Antes había sido intendente, legislador provincial y senador nacional.
Julio Cobos tuvo un patrimonio oscilante. Siempre presentó su DDJJ, aún cuando no era obligatorio hacerla pública. Cobos abandonó hace tiempo la casa de la sexta sección en a que habitaba cuando fue mandatario y desde entonces ya tenía otros inmuebles, como una casa en Dalvian, dos oficinas en calle Colón y dos terrenos (en carril Mathus Hoyos y otro en JV. González). El exgobernador fue vicepresidente, senador y diputado nacional, cargo que ejerce. Cambió su situación familiar y es uno de los pocos legisladores mendocinos que tiene su Declaración Jurada actualizada al 2023. Allí declara bienes y dinero por 9.098.927 pesos, aunque tiene ingresos por más de 63 millones anuales, provenientes de su dieta y la pensión que recibe como exvicepresidente (él asegura que dona esos ingresos). Como bienes, mantiene uno de sus antiguos departamentos y sumó un inmueble en Luján, de más de 600 m2.
Roberto Iglesias no hizo pública su declaración jurada y cuando era gobernador no se había puesto como requisito obligatorio. Sí hubo un hecho relevante: a los pocos días de dejar el cargo se mudó de casa desde el Barrio Bombal donde vivía hacia el barrio Dalvian, empresa con la que luego tuvo una fugaz relación laboral.
Por norma, los funcionarios públicos deben justificar los ingresos y bienes que tienen, pues se invierte la carga de la prueba al ser administradores de bienes públicos. En Mendoza casi no hay condenas ni investigaciones por enriquecimiento ilícito. La actual Oficina de Ética Pública cumple un rol pasivo en ese sentido.