Pochoclo, guardapolvos y el RIGI, los preferidos de Milei
Javier Milei cerró hoy el Coloquio de IDEA con un mensaje presidencial a su manera, en el que no se privó de pasar factura a enemigos de colores varios, en algunos casos casi en tono de stand up y con ironías directas. El presidente intentó no dejar ni una sola crítica sin atender y ejerció la venganza como nunca.
El Milei que visitó hoy Mar del Plata está muy lejos, en todo sentido, del que ninguneó hace un año a los organizadores de IDEA, cuando fue como candidato presidencial pero sin pisar los salones del Hotel Sheraton. Milei en ese momento participó del almuerzo que organizó Juan Nápoli en el restaurante Furia Puro Fuego donde desde el rooftop le habló a algunos empresarios que corrieron desde el Coloquio complicando las sesiones y a otros que habían hecho la apeusta de volar desde Buenos Aires solo para aparecer en la foto con él.
Esta vez, Milei fue a IDEA de manera oficial y durante una hora le habló a los empresarios presentes en un tono calmado, pero sin olvidarse de ninguno de los mensajes que quería enviar.
Dentro de ese menú, más allá del discurso sobre la marcha de la economía, Milei no se privó de recordarle a José Pepe Albistur el fallido pronóstico playero sobre una caída del Gobierno en abril.
“Como les dije compañeros, es tiempo de calma, de reflexión y sobre todo de pochoclo, no nos quedemos sin pochoclo. Esto es Semana Santa, no sabemos si cae en marzo o en abril”, había dicho el publicista. Sin nombrarlo hoy, Milei lo atendió directamente: “Debe estar así de gordo de comer pochoclo”, le tiró Milei mientras con las manos redondeaba su circunferencia abdominal.
El tiro no quedó ahí y picó también hacia la esposa de Albistur, Victoria Tolosa Paz, investigada cuando pasó por el Ministerio de Desarrollo Social por compras para colegios: “Y lleno de guardapolvos”, insistió Milei por si quedaba alguna duda sobre a quién se refería.
Y más allá de todo el repaso de vida en el Gobierno, su “gesta” económica y las facturas que pasó, hubo otro mensaje a los empresarios que es imposible de eludir y fue precisamente sobre el RIGI. Adelantándose a los planteos que están dando vuelta sobre reclamos y cuestionamientos a las condiciones de entrada a ese régimen de promoción de inversiones, donde tiene a los gobernadores también contando porotos, Milei reforzó su padrinazgo en el tema: “Yo no soy el responsable” y sumó, casi entre carcajadas: “En ese tema me metí personalmente, tengo las manos sucias”.

