Escandalosa audiencia en el juicio a los copitos: Brenda Uliarte le quiso pegar a un abogado
Una nueva jornada del juicio a la banda de los copitos por el atentado contra Cristina Kirchner terminó en escándalo cuando Brenda Uliarte buscó agredir al abogado defensor de Nicolás Carrizo, Gastón Marano. Ocurrió cuando terminaban las testimoniales previstas en la audiencia del juicio en el que están acusados junto a Fernando Sabag Montiel.

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La presidenta del Tribunal Oral 6, Sabrina Namer, le dio la palabra a la querella y a las defensas para que respondieran las vistas del planteo que formuló la fiscal Gabriela Baigún el pasado 2 de octubre cuando pidió ampliar la imputación de los acusados por violencia de género.
El primero en pronunciarse fue Marcos Aldazabal, abogado que representa a la querella de la ex vicepresidenta, quien adhirió a lo propuesto por la fiscalía al tiempo que hizo unas breves consideraciones donde sustentó que están dadas las circunstancias para que determine que hubo violencia de género en su modalidad de violencia política.
Previo al pronunciamiento de Fernanda López Puleio, defensora oficial de Fernando Sabag Montiel, el tribunal rechazó por considerarlo extemporáneo un planteo de Baigun quien buscaba evitar las vistas de las defensas.
López Puleio planteó “una férrea oposición” a la intentada solicitud de Baigún al tiempo que criticó los modos de sus propuestas y dijo que es extraño su comportamiento procesal. La defensora apuntó a lo citado por la fiscal cuando recordó que Sabag dijo en su indagatoria quería matar a Cristina por la situación del país.
“No hay nada que haya pasado en este debate que tenga que ver con algo diferente a lo que dijo el fiscal Rívolo… Salta a la vista que es una mera alegación sin fundamento” y recordó que Rívolo pidió investigar y que a lo largo de la instrucción no encontró ningún hecho para enmarcar el delito. “No hay sesgo de género en el hecho imputado a Sabag”, argumentó.
En tanto, Gonzalo Fuenzalida, codefensor de Brenda Uliarte, adhirió al “frondoso expuesto” por la defensora oficial.
Finalmente, vino el turno del abogado Marano, defensor de Carrizo, quien también adhirió a los dichos de López Puleio y calificó lo expuesto por Baigún como injurioso al tiempo que adujo pérdida de objetividad. Marano apuntó contra la fiscal: “Parece que no leyó el requerimiento de elevación a juicio o no prestó atención a lo cuando se leía o no compulsó la causa”. Y recitó parte del dictamen de Rívolo quien no encontró elementos a lo largo de la investigación para sumar la acusación por violencia de género.

“Se podría terminar condenando a una mujer, Brenda Uliarte en particular, por un delito de género por un agravante pensada inicialmente para los hombres, yo me imagino desde el cementerio a Simone de Beauvoir revolcándose en su tumba por esto”, dijo.
Finalizada la exposición de Marano, vino el primer momento tenso de la audiencia. La fiscal Baigún pidió la palabra al tribunal para defenderse por sentirse muy ofendida y agraviada. “Esto no fue una vista”, dijo Baigún a lo que la Presidenta del Tribunal le negó el uso de la palabra diciendo que no era “una defensa, cada una de las partes expuso su postura”, a lo que la fiscal insistió y luego de un breve cruce de palabras la jueza dio por concluida la audiencia.
La transmisión del debate se terminó pero en un momento, luego de la retirada de los jueces y cuando todos disponían a salir de la sala AMIA, Brenda Uliarte se levantó de su asiento y al grito de “viejo de mierda no me vas a condenar a perpetua” se abalanzó sobre el defensor de Carrizo. “Fue un momento inesperado donde burló por segundos al servicio penitenciario federal”, dijo una de las personas presentes, "afortunadamente no logró acercarse lo suficiente para agredirlo físicamente". Le llegó a pegar en el brazo, pero sin lastimarlo. Todos en la sala estaban estupefactos con el movimiento de Brenda, nadie había visto algo similar, jamás.
Al parecer, Brenda malinterpretó los dichos de Marano, por eso lo buscó agredir. Ahora el tribunal está analizando medidas para saber realmente qué pasó con las dos custodias del Servicio Penitenciario Federal que Uliarte tenía a su lado y para evitar situaciones de igual tenor en cualquier otro proceso.
