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Rosca política por la Bombonera: buscan quitar a los estadios del catálogo de inmuebles protegidos

Para que no tengan restricciones de reformas. Jugada en Legislatura porteña. Arranca trámite parlamentario con dictamen ya firmado.
Jorge Macri mandó a la Legislatura el catálogo de inmuebles protegidos dentro del Código Urbanístico. Foto: Juan Mateo Aberastain/MDZ
Jorge Macri mandó a la Legislatura el catálogo de inmuebles protegidos dentro del Código Urbanístico. Foto: Juan Mateo Aberastain/MDZ

Si algo le faltaba a la temporada de cruces verbales, que escalan mirando al 2025, es una disputa deportiva por la ampliación de la Bombonera. Ahora la rosca en la Legislatura porteña busca quitar al Estadio Alberto J. Armando y a otros estadios de fútbol de la Ciudad de Buenos Aires del catálogo de inmuebles protegidos que el gobierno de Jorge Macri envió como parte del Código Urbanístico pero se decidió debatir por separado. La propuesta tendría los votos del peronismo para lograr mayoría absoluta.

Es que, el Gobierno de la Ciudad desempolvó ese catálogo de inmuebles protegidos del distrito porteño que merecen un estatus especial. Es un listado "preventivo" que en la Legislatura porteña se convertirá en definitivo si los diputados lo aprueban. Se trata de preservar edificios que tengan un valor patrimonial o una impronta para testimoniar la historia local y nacional.

Tal como anticipó MDZ, el catálogo preventivo contiene los inmuebles construidos antes de 1941 y allí, están los estadios de Boca Juniors y de River Plate.

La controversia atraviesa diferentes etapas pero básicamente se trata del grado de protección que le asignó una comisión de expertos en su momento a cada edificio en particular. Y sobre la base de la catalogación es lo que podrá hacerse con el inmueble además de protegerlo.

Para Boca, el grado de protección es "estructural" y de acuerdo a los legisladores, "no pude hacer casi ninguna reforma". En el caso del Monumental la protección es "cautelar", algo menos estricto que le ha permitido al club hacer varias reformas. Ahora, la solución podría llegar con la idea de borrar del catálogo a los clubes.

Este jueves está previsto que se realice una sesión ordinaria donde se sancionaría el catálogo en cuestión, es decir se vota dejar como definitiva la catalogación provisoria si es que no hay acuerdo para otra solución.

El Gobierno porteño ya aclaró que no tenía conocimiento del proyecto de reforma del estadio de Boca. El club refutó con que antes de sesionar las comisiones de Planeamiento Urbano a cargo del libertario Edgardo Alifraco y la Comisión Especial de Patrimonio Arquitectónico y Paisajístico conducida por Claudio Romero (PRO) se leyó una carta enviada por Boca mencionando la existencia de un proyecto de ampliación. Nombraron inclusive a Alifraco por su pertenencia al Club ya que participó en la gestión de Mauricio Macri, un CV que no le aporta solución a la discordia desatada.

Como sea, la cuestión es numérica. Para cambiar la catalogación, o simplemente eliminarla, se requiere de mayoría absoluta de los votos es decir, la mitad más uno del recinto, 31 votos, de los 60 del recinto. Además, claro, transitar el proceso de doble lectura.

El oficialismo, que se reparte en el bloque Vamos Juntos (PRO más Coalición Cívica), la bancada de Graciela Ocaña, la UCR y lo Republicanos, reúne 30 legisladores, la mitad del recinto. Los otros 30 se suman con 18 peronistas, 3 de la izquierda y 9 libertarios divididos.

La Bombonera quedó en medio de la polémica por un catálogo provisorio que impide modificaciones importantes. Foto: X.

Sin contar las afinidades deportivas, los 30 oficialistas necesitarían sumar a los nueve libertarios, incluidos los referenciados con Karina Milei y al menos 1 peronista. Pero no llegan. Los libertarios no estarían de acuerdo con una medida, como la catalogación, que se impone sobre la propiedad privada. Algunos en el PRO no querrían votar tampoco, pero el peronismo estaría dispuesto a aportar lo necesario con su bloque de 18 bancas.

Este martes los jefes de bloques se reunirán con el titular de la Legislatura, Matías López, para definir si efectivamente hay sesión este jueves para tratar el catálogo."Por qué tenemos que votar nosotros un proyecto que necesita el peronismo", mascullaba en los pasillos de la Legislatura un diputado del PRO. Tampoco es seguro que todo el oficialismo se sumerja en la pelea, teniendo en cuenta las internas propias que podrían poner del otro lado a bancas del PRO.

Antes de ese reparto, el tema de la catalogación debe pasar por una audiencia pública, que si bien no es vinculante podría aportar un escenario para que los interesados expliquen el proyecto de ampliación. Está la posibilidad en esa instancia que sean tantos los anotados para participar que dure varios días y se llegue con corto plazo a la segunda lectura. Después de la audiencia se vuelve a debatir el tema en el recinto para darle la sanción definitiva que requiere este tipo de leyes.