Carnet de mochilero, azotes y palomas: las normas más insólitas que deroga la Ley Hojarasca
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, explicó este lunes cuáles son las regulaciones "obsoletas" que el Gobierno buscará eliminar a partir de su proyecto de Ley Hojarasca, que esta mañana ingresó al Congreso. El carnet para mochileros, la ley anti-azotes, el padrinazgo presidencial y el control de las palomas mensajeras son algunas de las normativas más insólitas que continúan vigentes hasta el día de hoy.
La Ley de Derogación de Legislación Obsoleta, bautizada por el propio Sturzenegger como Ley Hojarasca, "promueve la seguridad jurídica y remueve obstáculos para el desarrollo personal y conjunto del país", según explicaron desde la cartera desreguladora. "Parte del principio de que todo aquello que está permitido por la Constitución Nacional no necesita leyes específicas", ya que la misma "establece una serie de derechos fundamentales que son inherentes a las personas", agregaron.
Una de las normativas señaladas por la guadaña de Sturzenegger es la Ley N° 94, sancionada en 1864 con el propósito de prohibir los azotes. La misma inhabilita por 10 años a la autoridad civil militar que haga azotar a una persona. "¿Qué?", ironizó el ministro en sus redes.
En una sintonía similar, el funcionario desregulador apuntó contra la "figura medieval" del Padrinazgo Presidencial, establecida legalmente en 1973 a partir del Decreto N°848 firmado por Juan Domingo Perón. El mismo buscaba darle forma jurídica a una costumbre adoptada durante la presidencia de José Figueroa Alcorta, quien le otorgó el beneficio a un inmigrante ruso que residía en el país.
La norma consistía en otorgarle el padrinazgo del presidente a los séptimos hijos (originalmente varones, luego extendido a las mujeres). En ese marco, la Ley N° 20.843 apuntada por la Ley Hojarasca asegura que el Estado garantizará la realización gratuita de estudios a toda persona que haya sido apadrinada por el titular del Poder Ejecutivo. Para Sturzenegger, esa legislación "no tiene lugar en la democracia moderna". El texto argumenta que "la educación pública gratuita ya es un beneficio general en nuestro país, junto con otras prestaciones sociales como la Asignación Universal por Hijo (AUH)", por lo que "no tiene aplicación práctica en la actualidad". Sin embargo, "se respetarán los beneficios de quienes hoy cuentan con ellos".
Otra regulación bajo la mira del ministro es la Ley N° 27.171, también conocida como Ley de Colombofilia. Sancionada en 2015, la normativa define la colombofilia como una actividad deportiva basada en la cría, entrenamiento y competición con palomas mensajeras. La misma estipula que la Federación Colombófila Argentina debe constatar el año de nacimiento y la matrícula de las palomas mensajeras de carrera que determine su pertenencia al Registro Nacional de Desarrollo y Potencial Colombófilo. "Constituye una sobrerregulación innecesaria de una actividad privada", enfatizó el Sturzenegger.
La iniciativa también busca ponerle fecha de vencimiento a la Ley N° 20.802, de 1974, que "con la excusa de otorgar beneficios inexistentes posibilitaba a las fuerzas policiales detener para 'averiguación de antecedentes' a quienes no hubieran tramitado un supuesto carné de mochilero, afectando la libertad de circulación".
Otras regulaciones identificadas por la cartera desreguladora incluyen la entrega de premios a quienes descubran minas de carbón, la habilitación de las emisiones de televisión a color o la obligación por parte del Estado a difundir ciertos tipos de música que se consideraban de interés nacional. Por otro lado, el proyecto también podría eliminar normas como la Ley 25.750 de Bienes y Patrimonios Culturales, que establece que ninguna empresa extranjera puede tener más de un 30% de participación accionaria en medios de comunicación nacionales.
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