Elecciones

Las relaciones de Alfredo Cornejo y Omar De Marchi que influyen en sus propuestas

Los dos principales candidatos para gobernar tienen plataformas que están influidas por sectores adherentes. La tensión entre el bien particular y el interés general.

Pablo Icardi
Pablo Icardi jueves, 7 de septiembre de 2023 · 12:30 hs
Las relaciones de Alfredo Cornejo y Omar De Marchi que influyen en sus propuestas
Omar De Marchi y Daniel Orozco, los candidatos de La Unión Mendocina. Foto: Santiago Tagua/MDZ

Omar De Marchi respondió de manera sorpresiva ante la consulta sobre su política de seguridad: quiere que la policía “recupere” el control de la política de seguridad; una decisión que revierte el desgastado acuerdo ejecutado en 1998. En su caso tiene un plus, pues tiene como asesores a Sergio Bruni y Alejandro Cazabán, dos de los principales protagonistas de la creación de la única política de Estado real que se recuerde en la provincia. Detrás hay otro dato trascendente que tiene que ver con la ponderación que hace el candidato opositor. La Unión Mendocina sumó en sus filas a la llamada “familia policial”, tomando como parte de su plataforma electoral los reclamos de los policías retirados y también en actividad. La empatía por la causa tiene que ver también con la estrategia de ese frente político para tratar de capitalizar en votos el descontento de los trabajadores estatales.

Alfredo Cornejo y Cambia Mendoza tienen menos para sorprender porque es Gobierno desde hace casi 8 años y, en ese camino, ha tenido un desgaste en su estrategia política de alianzas. Pero sumó nuevos socios y en sus propuestas también están reflejados los compromisos adquiridos. Es lo que ocurre, por ejemplo, con la insistencia en la baja de algunos impuestos y la redundancia discursiva para apoyar al sector privado, aun cuando ya están a cargo de la gestión. Esas propuestas tenían formato de reclamo entre los empresarios que saltaron a la política, amagaron a tomar fuerza propia, pero se quedaron en el oficialismo. Es lo que ocurre con Rodolfo Vargas Arizu, Mauricio Badaloni, Joaquín Barbera, Julio Totero y muchos otros empresarios que forman parte de dos fuerzas políticas. En su momento el grupo que había competido en Cambia Ya buscó su propio camino, pero se sumó a las filas de Cornejo bajo el compromiso de tomar esos postulados.

Badaloni, junto con el gobernador Suarez. 

Son solo dos ejemplos de que los candidatos no vienen solos y sus propuestas tampoco responden a la generación espontánea. Tampoco son, por supuesto, ilegítimas. Pero sí  hay un riesgo que solo el futuro gobernador puede evitar: que esos intereses particulares no compliquen el bien superior; es decir el interés común. "Gobernar no es una suma de intereses particulares; sino tener el temple para tomar decisiones que pueden molestar o hacerte quedar mal, pero en las que se pondera el bienestar general", explicó un exgobernador a MDZ. 

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De Marchi fundó un partido nuevo y en tiempo récord lo convirtió en frente para competir. Y logró ser competitivo. Entre sus aliados, hay varios representantes de grupos de poder, como el influyente sindicato de empleados judiciales federales, otros gremios estatales locales y sectores laterales del PJ y la UCR. También tiene el apoyo espiritual de otros dirigentes relevantes como Matías Stevanato y varios de sus adherentes han coqueteado con figuras nacionales como Sergio Massa, como el propio Stevanato. En ese frente dicen mirar para el futuro, porque a muchos se les complica el pasado. También ha demostrado tener recursos de todo tipo para la campaña, pues no solo hacen falta ideas, gente y propuestas. En la entrevista con MDZ, De Marchi aseguró que tiene muchos más apoyos, pero que lo hacen con timidez, es decir sin expresarlo. El candidato le puso otro tono: “Hay mucho miedo”.

Stevanato y De Marchi coquetean políticamente. 

Alfredo Cornejo y Cambia Mendoza perdieron adhesiones importantes. El quiebre del frente hizo migrar al sector del PRO que era competitivo. Se quedaron con el sello, pero sin la estructura territorial, las influencias y los votos. Así quedó demostrado con el pobre desempeño en las elecciones de San Rafael, donde llevaban como figura para captar votos a Hebe Casado y el impacto fue neutro. La candidata a vicegobernadora llegó a ese lugar con los argumentos de ser mujer, de Pro y de San Rafael. Ninguno tuvo peso real, salvo el cuarto y menos decoroso: sumar a alguien de esa fuerza política que adhiera a Patricia Bullrich. En la lista de partidos adherentes a Cambia Mendoza no hubo un reemplazo para esa estructura. Fuera de lo partidario, tiene vínculo en la mayoría de las instituciones, organizaciones profesionales, la UNCuyo, pero porque esos espacios han sido parte de la propia estrategia de poder original. Por eso más que adhesiones, son muestras de fidelidad. Los empresarios involucrados en política, muchos de ellos con vinculaciones en concesiones con el Estado, empatizan con propuestas de ambos dirigentes, pero se sumaron a las filas de Cornejo. Allí hay una muestra conceptual de uno de los por qué de la tensión entre Cornejo y De Marchi y la complejidad de sus campañas: le hablan a un público parecido, con casi las mismas armas y hasta compartieron gobierno por 7 años.

Hay otros grupos de poder, como algunos empresarios grandes, que no tienen partido pero están atentos. También ocurre con las cámaras, sobre todo las dos cámaras de la Construcción. Es que la dependencia de Estado y la zanahoria que implica la disponibilidad de recursos que tendrá el próximo gobernador los tienta.

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