Hablemos de políticas públicas
Eliana Assumma - Lic. Ciencia Política y Administración Pública
Estimados lectores, vengo a hablarles desde mi lugar de trabajo como funcionaria de la Suprema Corte de Justicia, por lo que intentaré resguardar opinión sesgada de política partidaria.
Lo hago sin negar mi procedencia en la militancia universitaria, bajo el ala reformista en ella. Lugar en el que tuve la posibilidad de acceder de forma gratuita y formarme en una institución de excelencia académica.
Hago un paréntesis, ya que hoy está como uno de los temas de debate por parte de los candidatos presidenciales nacionales, poniendo en duda la máxima de la educación argentina: la gratuidad en la enseñanza. No sólo me instruí en la Universidad Nacional de Cuyo, sino que forjé profundos lazos de amistad y me enriquecí con la dinámica política de ese ámbito.
Lo que pretendo resaltar como profesional aplicada en las ciencias sociales y en finanzas públicas, son los ejes que se plantearon en 2015 en los tres niveles del Estado. Ejes que respondieron a necesidades de la sociedad, que luego transmutaron en políticas de estado, que fueron llevadas a cabo por un equipo plural, en el que se combinaron ideologías variadas con puntos de encuentro mínimos.
Voy a hablar de lo que conozco y palpo día a día: por un lado, en el ámbito del Poder Judicial, el poder del estado que mayores transformaciones de raíz ha experimentado desde esa época; y por el otro de los proyectos, planes y acciones de la Secretaría de Medio Ambiente y Ordenamiento Territorial, especialmente lo que hace a la movilidad sustentable en el Gran Mendoza.
Sobre lo primero, se logró una clara división que excede lo jurisdiccional y se avanzó hacia la independencia financiera y administrativa entre la Suprema Corte de Justicia, el Ministerio Público Fiscal y el Ministerio Público de la Defensa y Pupilar. Me refiero a un Poder Judicial que implementó cambios en sus códigos procedimentales y de modernización en todos sus fueros, alcanzando en toda la provincia uno de los pilares para reducir tiempos y clarificarlos como es la oralidad efectiva.
Incluso tales reformas tuvieron su correlato en infraestructura, ya que se cuenta con uno de los edificios modelo en materia penal, como es el Polo Judicial. Allí se encuentran actualmente los juzgados y tribunales penales reconvertidos con sus salas de debate y auditorios adaptados para los juicios por jurado. Estos representan la participación ciudadana directa en la administración de justicia. Y el nuevo edificio del Ministerio Público Fiscal; mientras que la Defensa tendrá su propio espacio ya proyectado.
Tanto las enunciadas como las que mencionaré, son políticas públicas de carácter integral, en las que desde la visión holística del ciudadano se consigue proximidad, cercanía e inmediatez. Abarcando estratégicamente, tanto desde el acceso a una justicia oportuna hasta el acceso a los espacios públicos, y de mejoras en las condiciones de traslado, en vistas de garantizar derechos al trabajo, la educación y el esparcimiento.
Así otra de las áreas de gestión que más rescato por la articulación en todos los distintos grados estaduales, es decir por medio de programas nacionales, provinciales y municipales con la respectiva dotación de recursos. Es estimulante y multiplicador el impacto en la vida de los miles de mendocinos que cada vez disfrutamos más de los espacios al aire libre, las ciclovías y el nuevo sistema de bicitran, por mencionar algunos; ponen a Mendoza entre las provincias pioneras en ejecutar proyectos a favor de un hábitat cada vez más amenazado por la ebullición global.
En este sentido, hemos ganado los usuarios, en el goce pleno de lugares abandonados, convertidos en parques ecológicos y sustentables. Además, por medio de convenios- comodato se facilitan prácticas deportivas en la precordillera mendocina.
La dificultad en destinar recursos y priorizar las demandas es una realidad que debe pretender un equilibrio entre todas las áreas de gobierno, dando respuesta a las urgencias de los sectores más vulnerables y desprotegidos.
Sin embargo, el camino está trazado y la combinación de crecimiento y orden como provincia es un hecho que lucimos los mendocinos. Que a su vez requiere de liderazgo propositivo, considerando los momentos de inestabilidad económica financiera que atravesamos; con visión amplia y aguda expertiz, y principalmente con capacidad para fomentar debate y lograr nuevos consensos.
