Patricia Bullrich y Jorge Macri muestran equipo y cercanía para ganar en octubre
Patricia Bullrich y Jorge Macri están encauzados en un mismo objetivo: estar cerca de los votantes, recuperar el cara a cara, recorrer y asegurar que se va a combatir el delito y que habrá más libertad si ganan. Ambos creen que van a ganar y sus equipos trabajan en la futura gestión de gobierno, "no hay tiempo para pesimismo", dicen en sus entornos. Macri sabe que su triunfo está más asegurado que el de Bullrich, pero ambos se asistirán mutuamente para explicar porqué el kirchnerismo se terminó y el delito se puede perseguir con éxito.
Así como existió el "efecto Pullaro", existe el "efecto Zdero" y se notó ayer tras el triunfo de Juntos por el Cambio por sobre Jorge Capitanich en Chaco. Dos referentes del equipo de Patricia Bullrich reconocieron que es lo que necesitaban para confirmar que la campaña estaba bien orientada. Mostrar equipo, recorridas, unidad, optimismo por lo que viene, la premisa básica del búnker.
Jorge Macri decidió un spot de campaña con eje en la persona, realiza un raid por los principales éxitos de obra pública porteña y se centra en lo humano. Va directo al corazón del votante liberal, que encontró refugio en el discurso de Javier Milei pero no apostó por Ramiro Marra, quien obtuvo 12,9 en las mismas elecciones que el economista logró 29,8. La marca porteña de Juntos por el Cambio impuso su poderío y ahora la campaña es para afirmar lo hecho y endurecer el discurso contra los que "complican la vida del resto", según definieron en su equipo a MDZ.
"Hay un 90% de personas que viven o vienen a trabajar o pasear a la Ciudad y la disfrutan, son personas de bien que le dedican su tiempo, y hay una porción marginal que hace que todo el resto sufra, y eso no lo vamos a permitir nunca más". La frase es de uno de los que ejecuta la campaña con Jorge Macri, quienes trabajan para evitar el balotaje dada la distancia entre Macri y el segundo, cambiante según distintos sondeos.
Jorge Macri va a imponer criterios poco flexibles con respecto a la seguridad y el orden del espacio público en general. No existirán más marchas diarias cortando avenidas ni el nivel de basura en calles actual. Promete modernizar el sistema de recolección y dotar a las Fuerzas de Seguridad de mejores herramientas, agregar cámaras que dieron buen resultado y ser duros con los que delinquen. Los últimos casos de inseguridad pusieron en alerta al candidato, cree que la Ciudad será el escenario de la crisis nacional económica y no quiere el descontrol tome las calles porteñas.
Patricia Bullrich encontró en la caravana que emprendió el viernes pasado en el "Patomóvil" el oxigeno que necesitaba. La ven radiante, feliz y con energía para lo que viene. MDZ conversó con sus acompañantes y coinciden en que es el mejor momento de la candidata que debe ir a buscar directamente los votos que Javier Milei logró dentro de la laguna de Juntos por el Cambio. Creen que Milei va a padecer sus formas y que les permitirá asegurarse un lugar en el balotaje y ganar el país.
Hay un dato que confirma el buen momento que describen los armadores: Mauricio Macri reconoció abiertamente que el liderazgo será de Bullrich en caso que sea elegida presidente. No fue fácil para el ex presidente poner un paso al costado su figura y respaldar explícitamente a la candidata. Lo hizo la semana pasada en dos conversaciones con periodistas, donde aclaró que el Gobierno será liderado por la candidata, que hoy es también presidente del PRO.
Jorge Macri es autónomo, sabe que su campaña no precisa de enormes desafíos de liderazgo, Horacio Rodríguez Larreta no puso condicionamientos para ganar, los equipos de Martín Lousteau pudieron digerir su derrota y ahora el único candidato es Macri. Algún mal pensado armador sugirió días atrás que el exministro de Economía de Cristina Kirchner podría estar trabajando para restarle votos a Macri, pero en los hechos los números le dan tranquilidad al ministro de Gobierno, que empezó a pensar su Gabinete.

