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Patricia Bullrich y Sergio Massa no son Macron, ni Javier Milei es Le Pen

A poco más de un mes para las elecciones generales, los ejemplos internacionales inundan y alimentan los análisis preelectorales. Algunos piensan que Bullrich y Massa pueden crecer y otros, más pesimistas, ya lo ven a Milei dentro de la Casa Rosada.
Foto: NA
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“Las categorías con que venimos analizando la política en las últimas décadas cambiaron drásticamente y nos cuesta mucho cambiar el 'schiwt' para hacer frente al peligro que representa Javier Milei ”, señala con mucha preocupación un operador de larga trayectoria. Las sorpresivas declaraciones de Emilio Monzó resumen el temor paralizante frente a un eventual triunfo de La Libertad Avanza. En estos días la política profesional se divide entre aquellos que creen en la irreversibilidad de una victoria liberatoria y aquellos que se aferran a la construcción de un escenario de balotaje al estilo de Emanuel Macron contra Marine Le Pen. Sergio Massa y Patricia Bullrich pelean por emular al actual presidente de Francia. 

“Patricia y Sergio no se parecen en nada a Macron y tampoco Milei es Le Pen, la sociedad francesa aún tiene anticuerpos frente a ese tipo de control experiencias”, describe un campanólogo con varias batallas en el lomo. La referencia a las experiencias internacionales recaen inexorablemente en Donald Trump y Jair Bolsonaro. Si bien comparar al jefe de LLA con los dos exmandatarios parece un poco reduccionista, lo cierto es que tienen vasos comunicantes y buen feeling entre los tres. Algunos integrantes del equipo de campaña de Unión por la Patria están en contacto con consultores brasileños que siguieron con atención el acenso del militar retirado en ese país. El consejo que más comparten con sus interlocutores locales es que no se puede demonizar a candidatos de ese estilo porque termina generando el efecto contrario. 

Uno de los principales interesados en impedir la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada es el presidente Luiz Ignacio da Silva, quien no disimula su antipatía por el economista de pelos revueltos, de acuerdo a lo que dejaron trascender fuentes del Ministerio de Economía luego de reciente la visita de Sergio Massa al Palacio del Planalto. Algunos vinculan el coqueteo de los curas villeros con el candidato de UP a las charlas que suelen mantener Lula con el papa Francisco. Dicen que se ha construido una relación muy estrecha y de muchas coincidencias sobre la inestabilidad en la región. Parece que ambos creen un triunfo de Milei afectaría a la gobernabilidad argentina y sería una mala noticia en términos geopolíticos. 

Más allá de la fría y distante relación entre el Papa y Sergio Massa, en fuentes oficiales creen que gran parte de la estructura de la Iglesia va a jugar a favor del titular del Palacio de Hacienda para evitar una victoria de LLA. El modus operandi sería parecido al que implementaron los curas en 2015 a nivel bonaerense cuando respaldaron a María Eugenia Vidal por terror a Aníbal Fernández, aunque parecería que el libertario dista mucho de encarnar lo que representaba el actual ministro de Seguridad. 

Mientas tanto, en el universo cambiemita hay dos diagnósticos diferenciados. A mayor proximidad del entorno de la candidata presidencial crece la fe ya la esperanza sobre una remontada que nunca termina de verificarse, apelar de los denodados esfuerzos mediáticos de Carlos Melconian. En cambio aquellos que no forman parte del círculo áulico de Patricia Bullrich son escépticos y la ven tercera. "Ella puede crecer sólo si derrumba Milei, hoy nos preparamos para la implosión de JxC", dice un dirigente del PRO que ya ve dos corrientes diferentes, en caso de quedar afuera del ballotage. Incluso no descartan un triunfo de LLA en primera vuelta. 

Paradójicamente en UP se percibe algo parecido. Están los que frecuentan a Sergio Massa y pronostican un Javier Milei amesetado en 35% con una segunda vuelta con final abierto. A su vez, en el establishment del peronismo, sobre todo sindicalistas y gobernadores, son más pesimistas y consideran que el ministro no tiene chances porque que en octubre o en noviembre lo ven ganador a Milei. "Llegamos tarde, por más aparato que bajemos no va a alcanzar porque esto viene de ola, tenemos que defender la boleta de senadores y diputados nacionales", confiesa un gobernador del Norte Grande.

A diferencia de la previa a las PASO, ahora casi nadie discute quien va a ocupar el primer lugar, el escenario resulta más incierto sobre la diferencia que le puede sacar el diputado economista y la incógnita sobre el segundo puesto. Massa puede subir un poco más que en agosto pero su techo está en los 32/33 puntos. Y Bullrich apuesta todo a los debates para lograr una épica que le permita recuperar votos de la pecera de LLA. Ella solo puede crecer si cae Milei.