Gobernabilidad en peligro: a uno le falta casta y a otros les sobra
Javier Milei sigue sumando votos tras las PASO, al menos así lo indican las últimas mediciones, pero eso no significa que entre muchos de los que hoy afirman estar dispuestos a votarlo haya tranquilidad sobre el futuro de la gobernabilidad en Argentina. El libertario parece avanzar aunque por ahora no logra lo suficiente para evitar una segunda vuela, pesadilla que tanto temen Patricia Bullrich y Sergio Massa.
Fuera de esos números y la pasión que aparece en el voto bronca anti política que tanto tracciona Milei, asoma un problema serio que desvela al mundo económico: ¿qué chances tiene el libertario de poder armar un gobierno estable, no solo por la compleja estructura que exige el Poder Ejecutivo, sino también por la debilidad que mostrará en el Congreso?
El propio Milei comenzó a darse cuenta que le faltará “casta” para enfrentar el manejo del Estado y comienzan a aparecer a su alrededor nuevas alternativas que tienen larga historia en el mundo de la política y bajo todos los colores imaginables.
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La semana pasada hubo muestras de esos problemas, inclusive dentro del mundo empresario. Milei habló en el Council of the Américas frente a los principales empresarios y actores de la economía argentina. A ninguno le disgustó el mensaje económico del libertario, ni siquiera en el tramo en que los acusó diplomáticamente de estar atados a las presiones de la política, pero fueron pocos los que se animaron a arrancar con los aplausos y quedar "escrachados" como libertarios. Está claro que muchos empresarios prefieren el estilo Massa de relacionarse con el Estado; de Milei temen un cambio demasiado drástico que no pueda controlarse.
Patricia Bullrich definió a Carlos Melconian como su ministro de Economía, en caso de ganar la presidencial. La candidata se encontrará el martes con él, después del regreso de Melconian de Miami. Esas vacaciones finalmente no fueron tales para el economista que mantuvo comunicación directa con Buenos Aires a toda hora para definir el acuerdo con Bullrich.
La promoción a posible ministro de Economía no es un anuncio más de gabinete, sino que es, además, un intento de salida a la parálisis que muestran la campaña y la generación de ideas de Juntos por el Cambio. Al mismo tiempo es la elección de un vocero en materia económica.
Si hay un terreno en el que Milei le gana a sus contrincantes es en el de la comunicación. Habla sobre economía y seduce, inclusive a quienes no terminan de entender técnicamente como es su plan de dolarización, eliminación del Banco Central y virtual desmonte del Estado argentino. Bullrich demostró hasta ahora que no puede pelear contra esa capacidad del libertario, pero Melconian si podría moverse en esas lides con la misma facilidad que el libertario.
En el acuerdo que cerraron Bullrich y Melconian durante el fin de semana habrá lugar para todos. El economista se hará cargo del mensaje económico de la campaña. No cuestionará la participación de Luciano Laspina, hasta ahora el número uno de Bullrich en materia económica, ni recelará de otras apariciones o declaraciones como las de Martín Redrado o Hernán Lacunza.
Melconian tiene experiencia de sobra en esos temas. Sufrió el bombardeo de la Casa Rosada hasta enero de 2017 cuando, según sus propias palabras, “lo rajaron” de la conducción del Banco Nación. Mauricio Macri y Marcos Peña fueron los principales acusados. La anécdota sirve para probar que el economista está curtido en internas. En el círculo mas íntimo de Bullrich reconocen que la decisión por Melconian era un paso imprescindible. Se verá desde esta semana la dimensión de esa apuesta.
Juntos por el Cambio tiene que definirse sobre algunas cuestiones básicas que se le demandan en medio de la pelea que por ahora parece perder frente a Milei. Por ejemplo el ritmo de las reformas que se llevarán adelante, la salida del cepo y los tiempos del ajuste. Hasta Milei comenzó a moderar ese discurso, pero el problema para Bullrich y Massa es que persiste la incredulidad del votante que ve falta de reacción en el caso de Juntos por el Cambio o medidas y conflictos internos conocidos que llevaron al país a la sanguinaria realidad de inseguridad, violencia, pobreza y desequilibrio económico en el caso de Unión por la Patria.
Cristina Fernández de Kirchner, mientras tanto, le hace un favor a Massa manteniendo silencio. La vicepresidenta no tiene nada que decir hoy que le pueda solucionar la vida política al ministro de Economía. Por el contrario, hay pánico en Unión por la Patria de que se consume algún acuerdo en el Senado que permita votar la permanencia de la jueza Ana María Figueroa en su cargo, según se cree, para salvar a Cristina de otra condena, a cambio de votar la reforma a la Ley de Alquileres que sancionó Diputados la semana pasada, ley que, de todas formas, así como esta no sirve para solucionar nada.
Massa, mientras tanto, sigue su camino sinuoso. El dólar le dio una semana con algo de respiro, pero la inflación promete estallar nuevamente en agosto y septiembre tras la devaluación. Del FMI se trajo el anuncio del desembolso de los U$S 7500 millones, más otros U$S 1300 millones del Banco Mundial y el BID, y una foto de pasada con Kristalina Geogieva. De esos fondos, una vez descontadas las deudas con Qatar, la CAF, el préstamo chino y los vencimientos que el país tiene este año, solo quedarán menos de U$S 1800 millones para enfrentar las tormentas que el Banco Central tiene por delante.
Hay una regla básica de toda visita al FMI: no hay que prestar tanta atención a lo que sucede durante los anuncios y fotos como los mensajes que aparecen después del viaje. Esta vez no fue la excepción. Georgieva estuvo particularmente dura con Argentina después del regreso de Massa al país (vía Paraguay, donde tuvo otro disgusto) al exigirle lo que todo economista sabe que el FMI vigila: el atraso del tipo de cambio, las tarifas subsidiadas y el despilfarro en salarios y gasto público. El mensaje fue de tal intensidad que en Buenos Aires sonaron todas las alarmas ante la idea que los buenos modales del Fondo llegaron hasta acá.

