Análisis

Después de la sorpresa Milei, empieza un partido nuevo

El escenario quedó dividido en tercios estables. El desafío de Javier Milei, Patricia Bullrich y Sergio Massa estará puesto en encontrar votos para arañar. Mientras, el país entra eun escenario de incertidumbre inusitado.

Gabriel Ziblat
Gabriel Ziblat lunes, 14 de agosto de 2023 · 04:26 hs
Después de la sorpresa Milei, empieza un partido nuevo
Javier Milei El diputado liberal fue la sorpresa de las PASO Foto: EFE

Poco tiempo tendrán los candidatos para procesar la información que dejaron las urnas este domingo de sorpresas en las PASO 2023. Sin respiro, deberán enfocar sus estrategias para conseguir meterse en un balotaje donde nadie tiene su lugar garantizado. 

30-28-27. El escenario de tercios que había anticipado Cristina Fernández de Kirchner hace unos meses se cumplió. Y la segunda vuelta dependerá de diferentes movimientos sociales que terminarán afectando el resultado. Tanto Javier Milei como Patricia Bullrich y Sergio Massa tienen argumentos para pensar en subir o bajar la cantidad de votos.

Las encuestas más optimistas para Milei lo daban en 25% de los votos. Terminó en 30, ganando en 16 de las 24 provincias. Y no a título individual, sino considerando las sumas de los candidatos de Juntos por el Cambio y Unión por la Patria en esos distritos. Ni los más optimistas liberales esperaban ese aluvión, que sorprendió en territorios peronistas y cambiemitas por igual. 

La pregunta es si alcanzó su techo o puede seguir creciendo. Si Horacio Rodríguez Larreta ganaba las PASO de JxC, era de esperar que votos de Bullrich fluyeran hacia Milei, pero es difícil pensar que los de Larreta vayan al liberal. Sin embargo, es sabido que el argentino es proclive a votar a ganador. El impulso que le puede dar el batacazo de las PASO puede ser clave para garantizar que termine confirmando su lugar en el balotaje.

En cualquier escenario, quedó claro que hay un tercio de la sociedad argentina que eligió a un tipo antisistema para cambiar al sistema. No solo hubo desánimo (la participación bajó a casi el 70%), sino también bronca contenida. 

El desafío de Milei deberá estar apuntado a generar confianza en sectores de la sociedad que se atemorizan de solo pensar en “el león” sentado en el sillón de Rivadavia. Pero el trabajo estará puesto en entrar a la segunda vuelta que ante este escenario quedó demostrado que nadie tiene el triunfo asegurado. 

Patricia Bullrich deberá apuntar a esos miedos que genera Milei para convencer a una mayoría opositora de que ella es la mejor opción para el balotaje. El rol de todos los socios de Juntos por el Cambio serán claves en ese sentido. No solo Rodríguez Larreta, sino los radicales liderados por Gerardo Morales, José Luis Espert, Miguel Pichetto, Elisa Carrió, deberán impulsarla para que el 11% de ese espacio se sume completo. Las peleas en JxC, en una primera lectura, terminaron pasándole factura de cara a una sociedad que prefirió buscar una alternativa distinta. Lejos quedó ese 40% de Mauricio Macri en 2019 a este 28%.

Mientras tanto, difícil el panorama para Sergio Massa, que apenas superó el 21% a título individual y deberá convencer a ese casi 6% que votó a Juan Grabois. Compleja situación en la que el ministro de Economía deberá negociar la llegada de divisas con el Fondo Monetario Internacional a la par de atraer a los votantes de un referente que se pasó haciendo campaña en contra de ese acuerdo. El líder piquetero ya planteó que le dará su respaldo, que el que pierde acompaña, pero está demostrado que los votos no tienen dueño. Con la presencia de Myriam Bregman, del FIT, en la grilla de partida no hay que descartar que una porción de los votantes de Grabois terminen votándola.

Por otra parte, a cargo de Economía, Massa podrá intentar aplicar un plan platita que lo ayude a sumar los puntitos que lo dejarían en una eventual segunda vuelta. Sobre todo si se considera que Unión por la Patria apenas llegó al 37% en la emblemática Tercera Sección electoral (conurbano sur, donde siempre arrasa el peronismo). En la Primera, quedó en 32%.

Sin embargo, por un lado difícilmente cuente los recursos para hacerlo si avanza un acuerdo con el FMI. Y sino se concreta ese programa común, los mercados entrarán en un nivel de histeria que haría más difícil el remedio que la enfermedad. Por otra parte, agosto ya anticipa una inflación acelerada, que podría complicarse más en septiembre. Ese mes, además se conocerán los datos de pobreza hacia la mitad de año, que mostrará que más del 40% de la población volvió quedar en esa franja.

Panorama complejo desde lo electoral para los tres de los principales candidatos (de los 5 que quedaron en pie, junto a Bregman y Juan Schiaretti). Más complejo aún para un país que tendrá meses de difícil transición en un escenario de incertidumbre inusitado.

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