Cimbronazo electoral
Sin duda el resultado a nivel nacional llama al menos a repasar algunos puntos necesarios para aventurar distintos escenarios.
¿Voto bronca o voto subestimado?
Primero que nada, el resultado demuestra que muy pocas encuestas coincidieron con el resultado obtenido por las fuerzas políticas más preponderantes. Una vez más, se replantea el lugar que se le da a lo que muchas veces se coloca como reflejo de la sociedad, y que, evidentemente, no se condice con lo que sucede en el cuarto oscuro. Por otro lado, al menos hay que preguntarse si la afirmación de que los votos para Javier Milei son un voto bronca al sistema vigente, o si realmente son votos que pensados, se dirigen a conciencia a las propuestas, las ideas y el estilo del conductor de La Libertad Avanza.
La maravilla de lo local y del conurbano hace que se pueda ver en las conductas de los electores algo de esto. La estructura de Milei, era bajísima, las listas en el cuarto oscuro eran infinitas, había mas de 270 paños, en categorías para elegir, sin embargo, la gente, el vecino, el ciudadano a pie, el que está cansado, que no llega a fin de mes, que se siente inseguro, decidió llevar su boleta, y elegir un espacio distinto.
Las encuestadoras no lo lograron medir, porque el termómetro quizá no pasa por una sola variable, ni la económica, ni la de seguridad, ni la proyectiva, sino por el conjunto de todas esas en el día a día. Esta convicción de esperar en otro modelo una salida posible, o al menos distinta hace que el voto bronca se torne un voto pensado, muchas veces subestimado. El caso de la ganadora del espacio de Juntos por el Cambio, Patricia Bullrich, refleja también la necesidad de una solución que no verse en paliativos ni en generación de más burocracias, sino más bien de decisiones “duras” para los flagelos diarios que tiene que atravesar un ciudadano en el país.
También hay que leer el porcentaje de baja participación, será un desafío para las fuerzas ganadoras encantar a los que no fueron, como así también a los que se inclinaron por el voto en blanco.
Las dos agendas
Distancia entre la burocracia estatal, entre las políticas públicas, entre la creación de espacios y ministerios, y los verdaderos problemas. Sintetizado en grandes opuestos, y una falta de compasión y compresión por parte de los decisores políticos, el resultado ayer fue contundente. Un electorado que facturó las malas decisiones y gestiones de la pandemia, la inseguridad en cada esquina, y la inflación galopante que redunda en la vida vivida en la inmediatez del día a día. Quedan poco más de dos meses para conquistar corazones, corazones que ya están desconfiados, pero que razonan. Será cuestión de saber leer, y hacer en consecuencia, y comprobar si este resultado fue un cimbronazo que se da como antesala a algo mucho más grande.
* Lic. Maria Cecilia Bordon, politóloga.
@cebordon