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El sorprendente resultado final en Mendoza y el desafío de Javier Milei

Milei le sacó 16 puntos de ventaja al oficialismo de Cambia Mendoza. Con ese resultado le quitaría poder al oficialismo en el Congreso. Pero hay más: en las tres instancias electorales de la provincia hubo resultados distintos. Casi no hubo votos negativos: Milei capitalizó toda la bronca.
Foto: Santiago Tagua
Foto: Santiago Tagua

El escenario electoral de Mendoza es tan diverso y ecléctico que puede haber un ciudadano que haya votado a un peronista, a un radical y a un libertario. Y  haber ganado las tres veces. En las tres instancias electorales de este año hubo resultados distintos: en las elecciones departamentales de abril ganó el peronismo, en las provinciales de junio Cambia Mendoza y hoy, con el resultado más sorpresivo, el libetario Javier Milei. Con partidos políticos que se mueven con pereza, cuesta analizar lo que sucede. 

Javier Milei es pura emocionalidad en su forma de vincularse. Los analistas aseguran que el voto es, justamente, un  hecho emocional, mucho más tras una sucesión de desencantos. Lo ocurrido con Cambiemos y Mauricio Macri, el fracaso de Alberto Fernández y el Frente de Todos y hasta la memoria emotiva de la Alianza. Milei logró penetrar sus arengas en la clase media y aún más en los sectores populares. No es casual, visto ahora, que en su última visita haya recorrido el barrio La Gloria, uno de los sectores más marginados del Gran Mendoza. 

A diferencia de otras instancias electorales, fue irrelevante el voto en blanco y también los votos anulados. La respuesta es la misma: el voto bronca fue todo a Milei

Javier Milei ganó en Mendoza con el 44,7% de los votos, un caudal de votos enorme. La diferencia es lo que más asombra: Cambia Mendoza obtuvo 28,45%, menos de 30 puntos y por debajo, muy por debajo del resultado provincial. En las PASO nacionales hubo más participación y menos voto negativo que en las locales. Los votantes "nuevos" no eligieron a Cambia Mendoza, por lo que el panorama es inquietantes para el oficialismo. 

La diferencia entre Milei y Juntos por el Cambio es enorme.

El resultado positivo en Mendoza de Patricia Bullrich  en la competencia interna también tiene algo de ese condimento de discurso duro. Pero el volumen de apoyo es mucho menor al esperado en Cambia Mendoza. Eso explica las caras y la ausencia de los principales dirigentes. En el búnker no hubo ningún intendente, tampoco estuvo el gobernador Rodolfo Suarez; mucho menos sus ministros y los militantes que supieron festeja hace solo dos meses un triunfo en las PASO locales.  En el caudal de La Libertad Avanza creen que hay mucho voto cruzado. Es decir, puede haber votantes de Cornejo que hayan apoyado a Milei. El candidato a presidente no tuvo postulantes propios en Mendoza, salvo algún apoyo lateral a De Marchi. En un giro inesperado de la historia, el propio De Marchi entró de nuevo a la puerta del Partido Demócrata del que se había ido y del otro lado le abrieron la puerta los mismos dirigentes contra los que se había rebelado.

El PD se siente fortalecido, en una idea que puede ser engañosa. Es real que, por ejemplo, podría tener al menos dos diputados nacionales si se repite el resultado en octubre. Y le quitaría un escaño a Cambia Mendoza. Quien se quedaría afuera del congreso sería Víctor Ibáñez, el candidato que ingresó a la lista a pedido de Rodolfo Suarez.

El contexto particular en el que ganó Milei no permite hacer un traslado tan simple de la fuerza electoral; no parece haber un efecto contagio automático. Por eso el libertario no tuvo buenos resultados en los distritos que tuvieron elecciones desdobladas. 

Hoy se cerró en Mendoza la etapa previa electoral. Desde la primera semana de septiembre se decide, en un camino mucho más vertiginoso.