Paso a paso y protagonistas de los escándalos en Las Heras
Paso a paso y protagonistas del escándalo
Daniel Orozco llegó como intendente por Cambia Mendoza y es candidato a vicegobernador por la Unión Mendocina. Rompió con sus anteriores aliados un día antes del cierre de listas. Uno de los motivos fue su candidatura y la de su pareja Janina Ortiz, que era resistida. Los allegados de Orozco tienen los ojos encima por la vertiginosa evolución patrimonial, entre otras cosas.
Janina Ortiz tiene un vínculo personal con Orozco desde hace años y en 2018 se sumó como funcionaria de Las Heras. Tras la reelección del Intendente ganó más poder al punto de armar un gabinete con funcionarios de su extrema confianza. Entre ellos estaba su chofer y amigo personal Guido Molina. Con él viajó a Chile y le confiaba todos sus secretos de gestión. Ahora se transformó en un enemigo.
Los desmanejos de la gestión estaban tapados y comenzaron a florecer en marzo en base a la pelea por la sucesión. Allí se iniciaron las renuncias y expulsiones. Orozco buscaba acomodar a Janina como sucesora. En manos de Janina y otros funcionarios ya había audios “secretos”, grabados en la intimidad que serían usados como elementos de extorsión. En abril se formalizó la ruptura; Orozco se mudó de partido y se desató la guerra.
Una mujer dijo haber sido coaccionada para grabar a un funcionario, Osvaldo Oyhenart, y luego para entregar ese material. Las amigas de Janina, Patricia Rivero y su hija Carolina Murúa están acusadas de ese delito por presionar, con el uso de armas, a una mujer para que le entregara el audio extorsivo. Los hechos ocurrieron en 2022, cuando Janina y Orozco aún eran parte de Cambia Mendoza.
La agresión. El 20 de junio Janina Ortiz fue agredida por un hombre en Guaymallén. La golpeó en la cara y fue atendida una hora más tarde en el Hospital Español. Ella aseguró que el agresor le gritó que sacara la denuncia contra Lo Presti. Hubo testimonios contradictorios en cuanto a la forma y el tiempo de duración de la agresión. Luego de golpear a Janina, el agresor regresó sobre sus pasos, se subió a un auto y huyó. Ambos fueron tomados por las cámaras.
Agresores. Quien ofició de chofer fue identificado y detenido. El agresor ya estaba preso: Francisco Daniel Guardia Reale, alias el Bahiano, estaba prófugo de la justicia por intento de homicidio y estando detenido fue imputado por lesiones leves.
Testigo incómodo. Guido Molina, el hombre de máxima confianza de Janina, sugirió que la agresión estuvo armada por la propia Janina. Así se lo hizo saber a un amigo por chat. La mujer le había pedido “armar” una agresión para victimizarse y generar escándalo. Él se negó. En la justicia ratificó esos dichos, pero dijo que no sabía si el pedido era “real o broma. (Imagen del chat).
Justicia diferenciada. Las causas que tienen a Janina Ortiz como acusada avanzaron rápidamente, mientras que otras están pausadas. Las presiones sobre los fiscales generaron una reacción insólita: imputaciones en disidencia. La permeabilidad política de la justicia quedó expuesta.