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El llamativo silencio de Daniel Orozco en medio de los escándalos

Las Heras es el epicentro de la política mendocina, pero no por hechos virtuosos. A pesar de que la persona de máxima confianza está acusada y también fue víctima de delitos, Daniel Orozco se mantiene en silencio.
El intendente de Las Heras y un silencio que retumba. Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ
El intendente de Las Heras y un silencio que retumba. Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ

La política mendocina está revuelta, enlodada, en un ambiente extraño. Y el principal protagonista de la saga está sumido en un extraño silencio. Daniel Orozco, intendente de Las Heras y candidato a vicegobernador, es el creador del sector político que antes era parte de Cambia Mendoza y ahora forma la Unión Mendocina y que ha tenido como constante los escándalos que mezclan la vida privada y pública.

Orozco es el eje, pero no habla. No se ha expresado y, en cambio, dejó en soledad a Janina Ortiz, la funcionaria de mayor confianza del municipio y pareja del intendente. Ella fue víctima de una agresión en la vía pública y además está acusada de coacción. Pero Orozco no se puso al frente de su defensa pública.

La estrategia de Orozco es un intento de supervivencia. Es que el médico es candidato a vicegobernador y lo obsesiona mantenerse en ese plano. Justamente fue una de las razones de la ruptura con Cambia Mendoza: él quería ser candidato y también impulsar a Janina Ortiz. Cuando Alfredo Cornejo puso la mirada en otro lado para elegir compañera de fórmula y le negó el paso a Ortiz, rápidamente se alió a Omar De Marchi. En esa alianza, que pelea por el poder de la Provincia, hay algo de inseguridad por el desconocimiento mutuo entre algunos dirigentes, su pasado y las intenciones a futuro.

Orozco es médico, especialista en gerontología y hasta estuvo vinculado a la usina de recetas que fue investigada por el PAMI. Llegó a la política dentro de la UCR y de la mano de Julio Cobos, de quien luego se alejó. Por falta de experiencia, sumó funcionarios de distintas comunas y en su segundo mandato buscó tener una impronta mucho más personalista. Allí comenzaron a salir a la luz los problemas. 

Janina Ortiz ha enfrentado en soledad los procesos judiciales que la tienen como víctima y acusada. 

Historia de un escándalo

En Las Heras seguir la trama es complejo porque los protagonistas pasan de ser amigos a enemigos entre ellos casi sin mediar lapso temporal. Y el pasado inmediato de cada uno juega un rol incómodo para los dirigentes de Cambia Mendoza, donde nacieron y se criaron políticamente Orozco y su familia, y también para la Unión Mendocina.

Daniel Orozco llegó como intendente por Cambia Mendoza y es candidato a vicegobernador por la Unión Mendocina. Rompió con sus anteriores aliados un día antes del cierre de listas. Uno de los motivos fue su candidatura y la de su pareja Janina Ortiz, que era resistida. Los allegados de Orozco tienen los ojos encima por la vertiginosa evolución patrimonial, entre otras cosas. Janina Ortiz tiene un vínculo personal con Orozco desde hace años y en 2018 se sumó como funcionaria de Las Heras. Tras la reelección del Intendente ganó más poder al punto de armar un gabinete con funcionarios de su extrema confianza. Entre ellos estaba su chofer y amigo personal Guido Molina. Con él viajó a Chile y le confiaba todos sus secretos de gestión y ahora se transformó en un enemigo.

Los desmanejos de la gestión estaban tapados y comenzaron a florecer en marzo en base a le pelea por la sucesión. Comenzaron las renuncias y las expulsiones. Orozco buscaba acomodar a Janina como sucesora.  En manos de Janina y otros funcionarios ya había audios “secretos”, grabados en la intimidad que serían usados como elementos de extorsión. En abril se formalizó la ruptura; Orozco se mudó de partido y se desató la guerra.

Una mujer dijo haber sido coaccionada para grabar a un funcionario y luego para que le entregaran ese material. Las amigas de Janina Patricia Rivero y su hija Carolina Murúa están acusadas de ese delito por presionar, con el uso de armas, a una mujer para que le entregara el audio extorsivo. Los hechos ocurrieron en 2022, cuando Janina y Orozco aún eran parte de Cambia Mendoza.

El 20 de junio Janina Ortiz fue agredida por un hombre en Guaymallén. La golpeó en la cara y fue atendida una hora más tarde en el Hospital Español. Ella aseguró que el agresor le gritó que sacara la denuncia contra Lo Presti. Hubo testimonios contradictorios en cuanto a la forma y el tiempo de duración de la agresión. Luego de golpear a Janina, el agresor regresó sobre sus pasos, se subió a un auto y huyó. Ambos fueron tomados por las cámaras.

Quien ofició de chofer fue identificado y detenido. El agresor ya estaba preso: Francisco Daniel Guardia Reale, alias el Bahiano, estaba prófugo de la justicia por intento de homicidio y estando detenido fue imputado por lesiones leves.

Guido Molina, el hombre de máxima confianza de Janina, sugirió que la agresión estuvo armada por la propia Janina. Así se lo hizo saber a un amigo por chat. La mujer le había pedido “armar” una agresión para victimizarse y generar escándalo. Él se negó. En la justicia ratificó esos dichos, pero dijo que no sabía si el pedido era “real o broma.

El chat del chofer de Janina Ortiz.

Las causas que tienen a Janina Ortiz como acusada avanzaron rápidamente, mientras que otras están pausadas. Las presiones sobre los fiscales generaron una reacción insólita: imputaciones en disidencia. La permeabilidad política de la justicia quedó expuesta.