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Massa arrancó su campaña con gobernadores e intendentes que se olvidan de CFK

Sergio Massa deja en claro que está dispuesto no solo a ordenar, sino a marcar ejemplos. La campaña presidencial no solo busca la unificación de Unión por la Patria, sino que también deja en claro que estará al frente de cada detalle, de cada foto y de cada cierre. Y de Tigre.

Sergio Massa no lo dirá en público. También lo callarán sus antiguos colegas intendentes del Gran Buenos Aires pero la movida que lo llevó a la precandidatura a presidente de la Nación de Unión por la Patria tiene indeleble el sello del peronismo territorial, no solo de la Provincia sino también del resto del país.

Si bien fueron los gobernadores los que terminaron incidiendo como nadie más en redeterminación de la primera fórmula apoyada por Cristina Fernández de Kirchner, Massa nunca dudó en jugar hasta por fuera del fleje para lograr estar como único referente para pelear, por el oficialismo, la sucesión de su presidente, Alberto Fernández.

Hoy, el precandidato presidencial tuvo dos fotos ejemplos. La primera fue en Tigre, su lugar en el mundo político. Y, a la tarde, en el CFI, con los gobernadores peronistas que apoyarán su fórmula con Agustín Rossi.

Para su proyecto están “todos invitados” y para eso, también, muestra una predisposición total. La ronda de fotos diarias será infinita y las adhesiones pueden alcanzar a personas que nunca hubieran pensado acompañarlo. “Vamos a meter a todos los equipos de campaña de Unión por la Patria adentro. Vamos a mostrar unidad y territorialidad y siempre teniendo en cuenta que el jefe de campaña de Massa es Massa”, le dijo uno de sus más agudos especialistas político-comunicacional.

Todas las luces, sin embargo, se quedaron en Tigre, donde mantuvo negociaciones hasta la última semana con Julio Zamora para tratar de dejar a Malena Galmarini como única candidata. La relación entre los tres está más que dañada y esa discusión trascendió hasta la semana siguiente del cierre de las listas.

Finalmente, Zamora pudo resistir con el silencioso apoyo del gobernador y la vicepresidenta de la Nación. Es el territorio donde algunos piensan ponerle el límite directo al poder total que, suponen, manejará Massa en caso de ser electo presidente.

Tigre, en tanto, representa un leading case para el ministro de Economía. Hará todo lo posible para ganar y remontar una elección interna que, a priori, corre desde atrás. Pero, además, someterá hasta lo indecible al derrotado que oso contrariar su deseo, aunque en esa relación hay muchos más secretos que informaciones precisas.

Por eso, más allá del asombro que causó, a los massistas de Tigre no les llamó la atención que presentara en el Concejo Deliberante de Tigre para anunciar, junto con su aliado de Transporte, Diego Giuliano, y Malena Galmarini, un nuevo anuncio para la utilización de la tarjeta SUBE. “Esto recién empieza”, se entusiasman los galmarinistas.

Massa y Malena en Tigre, con los intendentes vecinos Sujarchuk y Andreotti.

Los gobernadores y los intendentes de la Provincia de Buenos Aires, con los que dialoga por lo menos dos veces por semana, ya lo tomaron como la nueva conducción. Esto es visto con cierta preocupación por los amigos de Máximo Kirchner pero ya hay varios que dejaron de ser “jóvenes” y, más conservadores, no dudaron en poner su nombre en la campaña junto con el del candidato y el de Axel Kicillof cuando, hace diez años, le impedían que recorriera sus distritos y lo trataban como “gorila de derecha”.

El precandidato no solo alinea los satélites del oficialismo. También cierra los apoyos empresarios y hasta lo que antiguamente no dudaban en apoyar a la oposición, inclusive a Javier Milei, ahora le dan un hándicap a la espera que vuelva a cumplir con lo que presumían que iba a suceder en 2019, cuando con Alberto Fernández decían, por lo bajo, que se iban a encargar que Cristina sólo se dedicara a cuidar a su familia y nietos.

El que primero captó la idea, parece ser, fue Juan Zabaleta. Rápido, no dudó en poner a un aliado del tigrense, Fabrizio Acuña, como primer concejal en su boleta que competirá contra La Cámpora de la dupla de Damián Selci y Martín Rodríguez.

“Sergio es una mezcla del turco (Carlos Menem) con Néstor Kirchner. No duda en meter a todos adentro, inclusive a sus amigos, como hacía el riojano, pero tampoco duda un instante en someter a sus enemigos. Habrá que ver cómo termina este embrión de nueva conducción del peronismo”, le dijo a MDZ un importante funcionario con contacto cotidiano con el kirchnerismo y los intendentes más antiguos.

Por cuidado de la fuente no se podrá revelar el lugar. Pero, días atrás, Massa visitó con su gente un distrito del Conurbano. Si bien se fotografió con los avisados y algunos “colados”, también llamó al otro contendiente de Unión por la Patria, que llevará su boleta, para decirle que contaba con su apoyo como siempre.  

En el CFI los gobernadores y Massa arroparon a Wado de Pedro. Lo nombraron jefe de campaña del oficialismo. “Todos vamos a hacer como que lo es”, dijeron los propios que aceptaron a mano alzada tal proposición.