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La importancia del acuerdo Mercosur-Unión Europea

El acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) se encuentra paralizado. La ola de proteccionismo, las consecuencias de la pandemia han estancado el proceso de ratificación: Adrián Pérez los describe a fondo en MDZ.

El acuerdo de asociación estratégica firmado entre el Mercosur y la Unión Europea en el 2019, luego de casi vente años de intensas negociaciones, vuelve nuevamente en estos días a ser motivo de discusión, ya que su falta de ratificación parlamentaria encuentra un nuevo obstáculo para su concreción, dado los nuevos requisitos europeos establecidos en el denominado "Pacto Verde"; en aspectos como la energía, el uso del suelo, la deforestación y las emisiones, entre otros, con el propósito de alcanzar la neutralidad climática hacia el año 2050.

No caben dudas, y así lo reflejan diferentes estudios económicos de impacto económico comercial, que esta asociación estratégica representa uno de los acuerdos comerciales más importante del mundo, al crear el mercado de libre comercio que representa
alrededor de un cuarto de la producción económica mundial. Es bueno recordar que hasta que se alcanzara la etapa final de la negociación comercial con la Unión Europea, el Mercosur era un bloque que no había avanzado en profundidad con la firma de acuerdos comerciales con las principales economías del mundo, lo que sin lugar a dudas terminó afectado su capacidad exportadora, no sólo en términos de participación en el comercio mundial, sino también por la falta de diversificación de sus
exportaciones, con la incorporación de productos con mayor valor agregado, que le permitiera convertirse en un protagonista importante del comercio mundial agroindustrial.

Una vez que esté vigente el acuerdo, uno de los principales beneficios se dará en el aspecto comercial, al posibilitar que un poco más del 90% de las exportaciones del Mercosur ingresen al mercado europeo sin tributar aranceles, mientras que el ingreso de
productos industriales europeos a nuestros mercados tendrán un cronograma de liberación comercial más lento, lo que proporciona un lapso de tiempo más extenso para el desarrollo de políticas de adecuación productiva de los sectores y actividades que
potencialmente puedan ser desfavorecidas por la integración comercial.

Con el acuerdo, un poco más del 90% de las exportaciones del Mercosur podran ingresar al mercado europeo sin tributar aranceles. Foto: MDZ.

En este contexto es importante contar con políticas macro estables que den previsibilidad para el desarrollo del sector productivo local, que un aspecto no menor es que podrá acceder a insumos básicos y bienes de última tecnología que posibilitará mejorar su competitividad y perfomance internacional. Otras de las áreas que generarán grandes oportunidades para las empresas del Mercosur, es poder participar en los procesos de compras gubernamentales de la Unión Europa, en igualdad de condiciones que los oferentes europeos, y desarrollar las exportaciones de servicios basados en conocimiento, donde el Mercosur ya es un exportador competitivo y la Unión Europea es el principal importador de servicios del mundo.

Además de los beneficios económicos antes señalados, el acuerdo también plantea la posibilidad de alcanzar otros beneficios indirectos, como la construcción de un espacio internacional basado en normas y en un sistema de derecho previsible y estable que
potenciará las inversiones y la transferencia tecnológica, de forma que facilitará la conformación de cadenas birregionales de valor. La experiencia internacional demuestra que los tratados de libre comercio generan importantes aumentos de las inversiones
extranjeras en los países signatarios.

La entrada en vigencia del acuerdo con la Unión Europea seguramente terminará siendo un condicionante para lograr dinamizar la agenda interna del Mercosur, que hoy luce como imprescindible para poder lograr afianzar este proceso de integración, que no ha
mostrado avances relevantes en el camino hacia el perfeccionamiento de la unión aduanera, así como tampoco ha mostrado signos de sustentabilidad del Sistema de Solución de Controversias vigente.

* Adrián Pérez, dirigente de Juntos por el Cambio. Magister en Procesos de Integración Regional- MERCOSUR