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La imagen que más le duele a Bento: por qué toda su familia está acusada

El juicio contra Walter Bento tiene varias etapas. Él está acusado de asociación ilícita, pero su familia también: serán juzgados por beneficiarse del dinero de origen delictivo y haberlo blanqueado a través de la compra de bienes. Todos eran funcionarios judiciales.

Walter Bento entró en un camino de declive que puede ser vertiginoso. De ser el hombre más poderoso de Mendoza como titular del Juzgado Federal 1 y gozar de privilegios y una vida de lujos; ahora enfrenta un juicio penal y otro político, y puede terminar preso. Toda la protección que le permitió estirar los tiempos para que haya definiciones, desaparecieron; como al boxeador que entra al ring, al suspendido juez federal solo le queda el banquito, y es el de acusado. 

Fuera de su situación penal, a Bento puede preocuparle otra cosa: la sensación de desamparo político y social. Acostumbrado a los barrios privados, los viajes exclusivos y los lujos, ahora se quedó sin ingresos y tiene los bienes embargados. Incluso, si es hallado culpable por los delitos de enriquecimiento y lavado, podría perder todos sus bienes. Pero la foto que más le duele es otra. Pues Walter no es el único Bento que está en el banquillo. A su lado están Nahuel y Luciano, dos de sus hijos, y Marta Isabel Boiza Yorino, su esposa. Los cuatro forman una familia, pero no solo de manera literal, sino también retórico. Es que los cuatro formaban un clan familiar dentro de Tribunales Federales. Gracias a la influencia del "jefe", su esposa y sus dos hijos trabajaban en ese lugar. Y ahora están acusados todos. Esa imagen, la de la familia acusada, es la más compleja. 

Nahuel y Luciano, los hijos de Walter Bento están acusados de lavado de activos. 

El juicio comenzó con la lectura de las acusaciones y cuando avance irán "caso por caso". El delito más complejo para probar es el de asociación ilícita, donde Bento está acusado como líder y es acompañado por abogados, "operadores" y hasta un policía. La familia del suspendido juez no está involucrada en esa trama, pero sí en el aprovechamiento de los beneficios de la supuesta actividad delictiva del padre. Es decir, en el enriquecimiento ilícito y el lavado de activos. Según la hipótesis de los fiscales, el Juez cobraba coimas, la mayoría en dólares, a cambio de beneficios judiciales; la familia se enriquecía y todos gozaban de los beneficios a sabiendas de lo que ocurría. Bienes suntuosos como casas, autos y viajes son algunas de las riquezas que le atribuyen como financiadas con el dinero sucio. 

Esa etapa del juicio se desarrollará más adelante, pero los cuatro integrantes de la familia Bento por ahora escuchan todo.

La esposa de Bento, también exfuncionaria judicial y acusada. 

Walter Bento es juez federal desde 2005. De a poco, fue incorporando al resto de su familia a Tribunales Federales. Marta Boiza ingresó el 27 de julio de 2008. Hasta que fue suspendida, ejerció como prosecretaria del juzgado Federal 3 de Mendoza, un cargo alto. Nahuel Bento, el más grande de los hijos, ingresó al Poder Judicial el 3 de julio de 2013. Luciano Bento también logró ingresar a ese privilegiado sector de la administración pública el 16 de marzo de 2016. 

Las acusaciones contra la familia tiene matices distintos. Marta Boiza está procesada y es juzgada en el juicio oral por enriquecimiento ilícito, lavado de activos de origen delictivo agravado por la habitualidad, y por ser funcionario público. Además, también está acusada de falsedad ideológica por dos hechos. 

Nahuel Agustín Bento Boiza también está acusado de lavado de activos de origen delictivo en calidad de coautor, "agravado por la habitualidad, y por ser funcionario público". El joven abogado, conocido por haber recorrido el mundo alojado en hoteles de lujo, tuvo otro problema: lo echaron de Tribunales Federales. Nahuel fue cesanteado por mal desempeño. Entre otras cosas había ejercido sin autorización actividades prohibidas para los funcionarios judiciales, como ser parte de un emprendimiento comercial. La Corte nacional ratificó la decisión de la Cámara Federal, que había tenido duros términos hacia Bento hijo, al asegurar que perjudicaba, incluso, la imagen del Poder Judicial. Los jueces dijeron que "infringió el deber genérico de mantener una conducta irreprochable y quebrantó insalvablemente la relación de absoluta confianza que debe existir...la repercusión que adquirió el caso con el consiguiente impacto negativo en la imagen del Poder Judicial y su extremadamente grave situación procesal por los delitos imputados". Bento hijo fue cesanteado, pero si es condenado será exonerado. 

Unidos en el banquillo. La familia Bento compartía trabajo, ahora un juicio. 

Luciano Ezequiel Bento Boiza, el más chico del clan que trabajaba en el Poder Judicial, está acusado, también, de lavado de activos de origen delictivo en calidad de coautor, agravado por la habitualidad, y por ser funcionario público. La familia tiene todos los bienes embargados y dejaron de percibir ingresos.