El demarchismo salió a reclamar el uso de pistolas Taser en Mendoza
La decisión de Horacio Rodríguez Larreta de avanzar con el uso de pistolas Taser se metió en la campaña de la provincia de Mendoza. El diputado demarchista Álvaro Martínez acusó al gobierno de Rodolfo Suarez de tener cajoneado en la Legislatura un proyecto para su implementación en Mendoza.
"En Mendoza ¿seguirá nuestro proyecto durmiendo en comisión?¿O el gobernador Rodolfo Suarez va a volver a decir que no se pueden conseguir?", disparó el diputado nacional que milita en las filas de La Unión Mendocina.
"Siempre vamos a insistir para que haya más herramientas que mejoren no sólo la seguridad de los mendocinos, sino también la de los policías", agregó el ladero del candidato a gobernador Omar De Marchi.
Por su parte, el candidato a intendente de La Unión Mendocina, Gabriel Pradines, redobló la apuesta y cuestionó la falta de equipamiento de la fuerza policial. "El problema Álvaro es que no hay ni móviles ni policías en Mendoza, imagínate pedir pistolas Taser", aseveró el senador provincial que quiere conducir la municipalidad de Guaymallén.
"Los vecinos de Guaymallén somos patrullados con 15 móviles y algo de 300 policías de forma directa. Esto en diciembre comienza a cambiar", concluyó.
Mario Vadillo salió a criticar las Taser
Mientras tanto, el candidato a gobernador del Partido Verde, Mario Vadillo, salió al cruce de los referentes de La Unión Mendocina y aseguró que "las pistolas Taser no sirven para combatir la inseguridad". "Es increíble que La Unión Mendocina proponga darle estas armas eléctricas a los policías mendocinos en vez de dotarlos de más balas y armas de fuego", argumentó.
El candidato a gobernador del Partido Verde destacó que “a la Policía de Mendoza hay que darle armamento de verdad, patrulleros nuevos, chalecos antibalas que no estén vencidos, balas para que practiquen tiro diariamente, algo que nunca hacen, y sueldos acordes al servicio de poner la vida en juego”.

“Estas pistolas - señaló Vadillo - no son para combatir el delito; primero, porque el delincuente casi nunca está a la distancia de tiro de una Taser; segundo porque no actúan solos sino con apoyo; y tercero, porque casi siempre están armados con armas de fuego, situación que la policía no sabe de antemano como para arriesgarse a empuñar una Taser en vez de una pistola 9 milímetros”, manifestó.


