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Juan Grabois: “Que nos abran las PASO no fue magia, como diría ella”

El precandidato presidencial que competirá contra Sergio Massa en las PASO de Unión por la Patria visitó Mendoza. Disparó críticas contra opositores y también apuntó a su contrincante en la interna oficialista. Propone nacionalizar la Ley 7722 que restringe la minería a gran escala.

Juan Grabois, precandidato a presidente de Unión por la Patria y rival interno de Sergio Massa para las PASO del 13 de agosto, estuvo la última semana en Mendoza en el marco de la campaña electoral. El dirigente social deslizó que tuvo el respaldo de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner para competir en la interna oficialista y comparó a su contrincante con los postulantes de Juntos por el Cambio.

Entrevistado por MDZ, Grabois explicó sus iniciativas en materia de vivienda, empleo, energía, recursos naturales y ambiente y propuso trasladar a nivel nacional la experiencia de la Ley provincial 7722, la cual restringe el uso de ciertas sustancias químicas para la actividad minera.

-¿Cuáles son las propuestas que vienen a compartir a Mendoza?
-Las propuestas que nosotros queremos poner en agenda, más allá de que sacamos un voto, un millón o diez millones, es la agenda básicamente de tierra, techo y trabajo. De que todos los productores tengan su tierra propia, no tengan que caer en arrendamiento muchas veces leoninos con una ley de arrendamientos de la última dictadura que nunca se actualizó. Hay gente de los cinturones frutihortícolas que no puede tener su casa propia siquiera, que vive en taperas y que son los que le dan de comer a las ciudades. Hoy los jóvenes y familias que no pueden construirse una casa. Nuestro planteo es garantizar medio millón de lotes con servicios para que la gente pueda ir construyéndose la vivienda.

-¿Sentían que esas propuestas no estaban representadas por la fórmula de Sergio Massa y Agustín Rossi?
-Lo que nosotros sentimos es que no está representada con claridad una traición histórica que es el pensamiento nacional, popular, humanista. Donde no todo lo que importa se mide en dólares y en indicadores de consumo. Donde por ahí tener una casa, un laburo y la posibilidad de descansar y de ser feliz, que es difícil de abordar el pensamiento economicista no está contemplada. Y además que rompe esta tradición y esta perspectiva histórica y la sustituye por el marketing político, donde no ves demasiada diferencia entre un candidato y el del partido de al lado, más allá de los acuerdos que eventualmente haya.

-¿No ves diferencia entre Massa y los candidatos de Juntos por el Cambio?
-Veo diferencias porque hay un contexto y hay una coalición, que es Unión por la Patria, que sobredetermina lo que queramos hacer los candidatos, porque no es lo mismo estar en una coalición que en otra. Pero la verdad es que todavía no escucho propuestas de la tradición humanista de la cual el peronismo es una parte de nuestro país. El ejemplo más claro es en la inauguración del gasoducto cuando no se habla del 40% de las familias argentinas que no tienen gas natural. Se habla de dólares, se habla de la inversión pero no se habla de la gente. Y otro ejemplo es el de las hidroeléctricas. Con la crisis hídrica que hay, teniendo la posibilidad de romper con la estafa que fue la privatización de las hidroeléctricas durante el menemismo, sale una resolución de de un funcionario de mi rival prorrogando hasta el año que viene las concesiones. Era el momento para resolver algo que forma parte de estos de estas zonceras que hay en el país que es marítimo y fluvial y la gente y la agricultura no tiene agua. Y en Mendoza hay una crisis hídrica que tiene que ver con malos manejos de los recursos y que la gente que está al lado de la represa hidroeléctrica paga el triple de la electricidad de lo que la pagan en la Capital Federal, pero la electricidad se genera acá.

-¿Por qué tomaron la decisión de competir por adentro no romper?
-Nosotros solamente hubiéramos ido por afuera si Massa ejercía el monopolio de la representación de todo lo que fue Frente de Todos, que es un frente muy amplio y siempre estuvo pensado como frente diverso, el problema es dónde está la hegemonía y cuál es el programa.

-¿Y dónde está la hegemonía ahora?
-Lo vamos a ver en las PASO. Ahora por lo menos va a haber la posibilidad de elegir. Si la militancia de nuestro campo político elige que su representante es Sergio Tomás Massa es lo que eligió la gente y hay que aceptarlo. Y yo no me resigno a que el movimiento nacional y popular, que tiene más de 200 años de historia, tenga un único candidato que sea Sergio Massa, que tiene por lo menos una visión geopolítica que no es sanmartiniana, que no es latinoamericanista. Entonces, contra eso nosotros oponemos una alternativa dentro de Unión por la Patria porque entendemos que lo que hay del otro lado es directamente deshumanizante. Y Mendoza es un botón de muestra. Yo sé que esto probablemente no me granjee mucha simpatía ni votos pero sacar una declaración y hacerla votar por los legisladores señalando que un determinado pueblo no puede considerarse un pueblo originario argentino, con respecto al pueblo mapuche, francamente esa resolución se basa en un desconocimiento absoluto del proceso de formación del Estado nacional. No se puede declarar a ningún pueblo no argentino, no se puede borrar la identidad de nadie.

Grabois competirá en la interna oficialista contra Sergio Massa en las primeras de agosto. Foto: Alf Ponce.

-¿Qué ves qué hay detrás de ese caso?
-Una deshumanización muy grande. Uno podría decir que está el negocio inmobiliario, están los recursos naturales y es cierto todo eso está pero está también en Unión por la Patria. Yo no me chupo el dedo. Yo sé que los negocios con el litio, con las hidroeléctricas, los con los hidrocarburos. no son de un solo lado de la grieta. Ahora lo que sí está de un solo lado es esta aceptación de la posibilidad de deshumanizar al otro. 

-¿Por qué crees que Cristina Fernández de Kirchner y La Cámpora respaldaron que Massa sea precandidato a presidente?
-Creo que el sistema es muy poderoso, más allá de las definiciones que puedan tomar las personas. El sistema es muy poderoso y cualquier figura, dirigente, proyecto que atente contra determinados intereses genera una reacción extorsiva por parte del sistema. Lamentablemente creo que lo que sucedió fue un corrimiento fuerte a la derecha, a la defensa de los intereses corporativos de las minorías, poniendo candidatos pro mercados.  Bullrich, Larreta y Massa tienen en común que las multinacionales los ven como propios, los círculos rojos los ven como propios, que no le generan una molestia y Milei tampoco. Son todos candidatos que tributan a una idea de que la sociedad progresa si le va bien a las multinacionales y a las entidades financieras. Los que no estamos en esa línea de tratamiento si nos va bien somos una amenaza para intereses y el sistema hizo valer su poder. Pero también se abrió una ventanita y por eso estamos nosotros y en mi lista van candidatos de La Cámpora, del Frente Renovador, del PJ más tradicional es decir somos una coalición que llevamos lista unificada en todas las provincias donde el apoderado no era directamente un empleado de mi rival.

-¿Vos hablaste con Cristina Fernández de Kirchner antes de lanzar tu candidatura?
-El 26 de mayo del año pasado iniciamos con Wado De Pedro un recorrido por todo el país para el desarrollo de un plan quinquenal. Porque además de los nombres tiene que haber un programa claro de qué es lo que queremos hacer para este país. Para mí el candidato natural era él y nuestro planteo siempre fue que si no es uno de los hijos del 2001, después Cristina utilizó la expresión de los hijos de la generación diezmada. Pero nuestra identidad no está basada en quiénes fueron nuestros padres, nosotros somos hijos del 2001, somos hijos de ese país en el que Patricia Bullrich era ministra de trabajo, que Larreta era el titular del PAMI y Gerardo Morales secretario de Bienestar Social gobernaban. Y dije que si no era Wado o alguien parecido a Wado, iba a ser yo. Lo dije todo el tiempo y lo que dijimos lo hicimos, no hay demasiada cosa oculta. Lo que sí, desde luego que nos abran las PASO no fue magia, como diría ella. Ahí, interpretación de texto y de contexto.

-¿Vos pensás que eso es un respaldo?
-Interpretación de texto y de contexto, yo no voy a hablar de otros.

El precandidato presidencial comparó a su contrincante en la interna con los postulantes de Juntos por el Cambio. Foto: Alf Ponce.

-En el caso de que Massa gane la interna, ¿Vas a militar su candidatura a presidente?
-La intensidad que le ponga a la militancia de la campaña va a ser directamente proporcional a los puntos que él adopte del programa político y el proyecto de país que nosotros representamos. Eso es evidente. Desde luego que planteo firmemente que si yo gano él tiene la obligación de acompañarme y que si él gana yo tengo la obligación de acompañarlo.

-Pero una cosa es acompañar y otra cosa es una militancia más activa de la campaña…
-Totalmente. Insisto que la pelota está del otro lado de la cancha, en cualquiera de los casos. Hay planteos que yo hago, que estoy seguro que Massa no va compartir, hay planteos de Massa que claramente yo no comparto, hay planteos que yo hago que él podría adoptar y planteos y planteos que yo podría adoptar.

-¿Y cuáles serían los principales que vos pedís para poder acompañar?
-Cada voto que juntemos va a estar al servicio de la gente de tierra, techo y trabajo. Esos son los ejes principales. Ninguna familia sin techo, ningún agricultor sin tierra, ningún trabajador sin derechos y sin salarios. El aumento de salario tanto del trabajador registrado como del trabajador no registrado, el acceso a la tierra propia tanto para la producción como para la vivienda. Y hay un tema que para nosotros es fundamental que es la renacionalización de algunos recursos estratégicos con el modelo YPF ni siquiera planteamos un modelo 100% estatal estatal. El litio es el primero que ponemos porque sabemos que ahí hay pacto de poder que hay que romper y un potencial que si se pone al servicio de la educación creemos que tiene que haber una afectación específica exclusiva para la educación. Además proponemos un programa mínimo de ecología integral que implique “no al desmonte”, Ley de Humedales, “protección del bosque primario”, eliminación de la mega minería contaminante, como lo que pasa acá en Mendoza.

-¿Proponés trasladar la experiencia de la Ley 7722 de Mendoza a nivel nacional?
-Sí. Es una posibilidad y esa es la línea.

-¿No podría alterar la realidad económica de otras provincias?
-No, porque lo que altera son los mecanismos de producción. Si a mí me das a elegir entre que se extraiga litio y que las comunidades originarias tengan agua, prefiero un millón de veces que la gente tenga agua. ¿Se puede hacer eso agregando valor y que la gente tenga agua y sin contaminarle los arroyos a los pobladores? Obviamente que se puede. El problema no es la minería en sí misma que existe desde que existe la humanidad. El problema son los métodos extractivos y encima los métodos extractivos para que se pase el oro, el cobre, la plata y el litio por delante de los ojos y se vaya para afuera y no queda un mango para la gente. Entonces sí hay que trasladar la experiencia, adaptarla desde luego a las características. Yo soy un absoluto convencido de que las estrategias de minería, de hidrocarburos y de cualquier otro tipo de bienes comunes tiene que ser nacional con participación protagónica de las provincias, pero no puede ser independizándose. Hay algo de la Constitución de 1994 que le da a esos micro reyes bananos estas ínfulas de que son presidentes de un pequeño país, porque están parados arriba del recurso.

-¿Te referís a los gobernadores?
-En términos generales. Hay gobernadores muy buenos, otros son muy malos pero hay un problema con que la provincialización no profundizó el federalismo. Lo desmembró. Porque enfrente tenés a multinacionales que tienen más plata que el país entero. Y si eso no se negocia de manera conjunta entre gobernadores, Estado nacional e intendentes, que tienen que representar a la población local con la consulta libre, previa e informada de las comunidades locales, no hay licencia ambiental y además hay siempre corrupción. Hay cosas que son trasladables y creo que es un buen camino y creo que ustedes tienen la también la obligación de defender eso a nivel provincial porque veo que hay algunos que la quieren sacar.

Grabois propone trasladar a nivel nacional la experiencia de la Ley 7722 en materia de minería. Foto: Alf Ponce.

-¿Qué errores no tiene que cometer Unión por la Patria de lo que fue la experiencia del Frente de Todos?
Hay que decir lo que se piensa y hacer lo que se dice. No macanear. Decir la verdad de lo que se puede hacer, de lo que se quiere hacer, de lo que se va a hacer. Creo que un nuevo gobierno en este caso de Unión por la Patria tiene que plantear soluciones concretas a los problemas concretos y llevarlas adelante siendo fieles a la palabra. Y creo que el problema del Frente de Todos es que no se cumplió un contrato electoral que decía que había que empezar por los últimos para llegar a todos. No se llegó a todos pero tampoco se empezó por los últimos. El año pasado fue un año de crecimiento económico y la pobreza aumentó, ¿Eso qué quiere decir? Que hay una peor distribución del ingreso. Los ricos se hicieron más ricos y los pobres son más.

-¿Cómo pretenden revertir que esa situación favorezca a la oposición en estas elecciones?
-Ni yo ni nuestro espacio ejercimos representación pública, con independencia de nuestro apoyo al Frente de Todos. No es que niego responsabilidad, porque responsabilidad tenemos todos, pero nuestra generación no tuvo la oportunidad de gobernar todavía. Nosotros tenemos un programa claro, tenemos propuestas claras y decimos claramente qué es lo que vamos a priorizar. Nosotros vamos a priorizar a los de abajo. Pero además lo que hay enfrente es la gente que chocó el país, no una sino dos veces, son los mismos. Son los de De La Rúa y los de Macri. Y evidentemente la gente no los quiere, porque a Cornejo, que era el macho de Cuyo, le fue bastante mal. Entonces creo que tenemos una oportunidad como coalición, fundamentalmente porque son tan feos los otros que nos permite por lo menos plantear un piso que es el respeto a la democracia, los derechos humanos y los derechos sociales. Cada voto que juntemos va a ser para garantizar de que si ganamos se cumpla nuestro programa y si perdemos en las PASO y ganamos en las generales nuestro rival tenga una mosca zumbando en la oreja recordándole lo que tiene que hacer todos los días.