Por qué era clave para Cristina Fernández de Kirchner la sesión del Senado que se cayó
El futuro judicial del Cristina Fernández de Kirchner dependía del quórum hoy en el Senado, donde finalmente no habrá sesión para prestar acuerdo a una lista de 75 funcionarios judiciales designados por el Poder Ejecutivo para integrar cámaras, juzgados, defensorías y fiscalías de todo el país, entre otros asuntos pendientes.
Entre los acuerdos solicitados por Cristina Fernández de Kirchner se encuentra la designación de Ana María Figueroa, vocal de la Cámara Federal de Casación Penal, quien, junto con los jueces Diego Barroetaveña y Daniel Petrone, debe decidir si confirma el cierre o reapertura del Caso Hotesur-Los Sauces, en el que la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y sus hijos fueron investigados por lavado de dinero y sobreseídos.
Figueroa, a punto de cumplir 75 años, la edad jubilatoria para los jueces, necesita del acuerdo del Senado para continuar en su cargo durante cinco años más. El decreto parlamentario que convocaba a la sesión fallida incluía en el temario el proyecto de ley en revisión que autoriza la entrada de tropas extranjeras al territorio nacional y la salida de tropas nacionales para participar de ejercicios militares.
Los senadores también tratarían otros proyectos de ley como el de fluoración de la sal para consumo humano, el que crea el Programa Nacional de Libros Para Aprender, el que crea el tratamiento y la prevención de la pubertad precoz y el que establece los procedimientos médico-asistenciales para la atención ante la muerte perinatal. El Senado no se reúne en sesión ordinaria desde el 13 de abril, aunque un mes después, el 11 de mayo, escuchó el informe de gestión del jefe de Gabinete, Agustín Rossi.
La oposición logró dar de baja una sesión clave para Cristina
Para habilitar la sesión, el interbloque oficialista necesitaba 37 legisladores sentados en sus bancas. A sus 31 miembros (que debía asegurar con asistencia completa) debía sumar a sus tres habituales aliados Alberto Weretilneck (Juntos Somos Río Negro), Magdalena Solari Quintana (Frente de la Concordia de Misiones) y Clara Vega (Hay Futuro Argentina), y luego le faltaban tres senadores más. Para lograrlo, apuntó al bloque Unidad Federal, que surgió como una escisión del Frente de Todos. La idea era contar con el apoyo del presidente de esa bancada, Guillermo Snopek, quien en las PASO competirá como precandidato a diputado nacional por Jujuy en una de las listas de Unión por la Patria.
Los otros dos eran la puntana María Eugenia Catalfamo y el entrerriano Edgardo Kueider, quienes celebraron en sus redes sociales la fórmula presidencial de Unión por la Patria, conformada por Sergio Massa y Agustín Rossi. En este bloque del peronismo disidente también están enrolados la cordobesa Alejandra Vigo y el correntino Carlos "Camau" Espínola, quienes apoyan la precandidatura presidencial de Juan Scharetti.

