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Las tosqueras: la mirada del vecino

Los vecinos de las tosqueras en General Rodríguez se acostumbraron a convivir con el polvo, el ruido y los camiones de una actividad productiva como esa, que daña los caminos y no paga impuestos.
Tierra y más tierra. Los vecinos de General Rodríguez se acostumbraron a vivir con el polvo y el ruido de las tosqueras.
Tierra y más tierra. Los vecinos de General Rodríguez se acostumbraron a vivir con el polvo y el ruido de las tosqueras.

En General Rodríguez los vecinos están acostumbrados a convivir con la tierra, el polvo y el ruido de los camiones y máquinas de las tosqueras que están a su alrededor. Ejemplo de ello es José, que le contó a MDZ que en donde él trabaja pasan los camiones de la tosquera del Grupo Irizar cuando quieren ir para Cañuelas. Los camiones pasan por enfrente de su lugar de trabajo ya que la otra opción que podían usar los transportes para llegar a la ruta era pasando por al lado del Haras Terraplén. Esto no fue así porque los vecinos de ese barrio no dieron lugar a que pasen por la puerta de su casa. 

Es así como José, que trabaja con animales, cuenta que cada vez que pasan los camiones con tierra, por el camino del mismo material, se levanta un polvo molesto para las personas y animales que viven allí. Además, cuenta que es difícil colgar la ropa sin que se ensucie y que tuvieron que plantar árboles y plantas sobre la vereda para que "atajen" el polvo. 

El camino y los animales. los vecinos aprendieron a convivir con los camiones pasando por su casa.

No solo es el polvo, que puede generar problemas respiratorios, sino también los caminos dañados por el gran peso de los camiones que pasan todos los días y modifican el silencio y paz del Barrio Mi Rincón, en General Rodríguez. 

Algunas de las tosqueras a las que MDZ fue a investigar no tienen una cerca o cartel que avise que allí hay extracción de tierra, movimientos de suelo y presencia de camiones. Otras por el contrario, están sumamente protegidas y nadie sabe qué es lo que pasa allí dentro, ya que municipalmente no se encuentran registradas. 

Cantera Santa Sofía desde el alambrado. Nada se ve, solo se escucha el suelo retumbar. 

Los vecinos aprendieron a convivir con todo lo que conlleva tener de vecina a una tosquera. Algunos se rebelaron y lograron que los camiones no pasan por enfrente de sus casas, otros la padecen y mientras tanto el sector privado sigue realizando su actividad sin ningún problema.