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El peronismo se reacomoda y aparecen tensiones entre aliados

El pedido de recuento de votos del exprecandidato a intendente de Las Heras Carlos Gallo (apoyado por La Cámpora), tras el triunfo en la interna de Adriana Cano (Unidad Ciudadana) destapó una disputa entre grupos aliados. Se abren nuevas alianzas en el partido, y el kirchnerismo se disuelve.

Tras las primarias del 11 de junio, el exprecandidato a intendente de Las Heras Carlos Gallo reclamó públicamente que se contaran los votos nuevamente por considerar que la Junta Electoral no los anotó de manera adecuada y eso generó que la ganadora en la interna del Frente Elegí, que encabeza el peronismo, fuera la senadora provincial Adriana Cano. Este miércoles el organismo electoral rechazó el pedido de Gallo.Sin embargo, ese reclamo develó tensiones entre La Cámpora, agrupación kirchnerista que apoyó al titular de la Anses y Unidad Ciudadana, su aliada dentro del PJ, que representa la presidenta del partido e intendenta de Santa Rosa Flor Destéfanis quien brindó su respaldo partidario a Cano.

Ahora, Destéfanis promueve puentes con los intendentes no kirchneristas y se abre la posibilidad de nuevas alianzas dentro del PJ. Toda esta disputa se da en medio de una decisión del kirchnerismo local en su conjunto: dejar de ser identificado como tal y asumirse como “peronistas”, para poder tener una mejor performance en las PASO (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias) de agosto y las generales provinciales del 24 de septiembre ya que la ciudadanía mendocina ha demostrado en las urnas que en general no respalda a esa fracción del PJ. Con Sergio Massa como precandidato a presidente, ese objetivo de la peronización cobra mucho sentido.

Una vez conocidos los primeros datos, Gallo alertó en público que no habían sido anotados los sufragios correctamente. El funcionario encabezó en las PASO la Lista 502 C-F y la senadora provincial fue por la lista la Lista 502 C. Su discusión apuntó a que algunas planillas tenían errores de impresión y en la parte correspondiente a Gallo, estaban incorrectas. Además, denunció la existencia de escuelas en las que se habría anotado los votos que le correspondían como si fueran los de Cano. Más allá de que su planteo fue rechazado oficialmente, detrás de esta disputa se destapa otra mayor: Gallo, avalado por La Cámpora, quien hizo campaña por él en el departamento y además tuvo el respaldo de un histórico dirigente: Guillermo Amstutz. Cano, a Unidad Ciudadana, por lo tanto fue apoyada por Destéfanis y también por quien ganó la interna a la gobernación, Omar Parisi. Por lo tanto, ambos sectores dejaron de lado su armónico funcionamiento y en Las Heras, se enardecieron.

En medio de esas diferencias, en las que Cano salió ganadora, Destéfanis tomó la decisión de tejer puentes más firmes con los intendentes no kirchneristas. En primer lugar, porque Parisi requiere la militancia de todo el partido para no repetir el resultado de la elección PASO en las generales ya que podrían dejar al PJ con escasos representantes en la Legislatura. Además, en las próximas elecciones el peligro puede ser mayor si se polarizan las opciones entre el candidato a gobernador de Cambia Mendoza, Alfredo Cornejo y el de la Unión Mendocina, Omar De Marchi. Es por ello que el papel que jueguen los jefes comunales será clave. Por eso le ofrecieron la precandidatura a diputado nacional en primer término al intendente de Tunuyán Martín Aveiro.

Por otro lado, está probado que denonimarse “K” suma escasos votos en la provincia, por lo tanto, Destéfanis ahora se aleja de esa denominación y quiere ser reconocida como “peronista”, una estrategia que comparte con La Cámpora, para sorpresa de muchos dentro del partido. “Quieren sacarse la marca de encima”, acusaron dirigentes peronistas que no comulgan con el kirchernismo en diálogo con MDZ.

Sin embargo con este tironeo en Las Heras, en un bastión que supo ser del PJ- hasta que lo ganó en 2015 el radical Daniel Orozco, quien hoy es el candidato a vicegobernador de De Marchi- causaron fricciones en medio de algunos reacomodamientos que intenta el PJ. Destéfanis sabe que tiene más llegada a los intendentes que quienes integran La Cámpora e intenta encabezar esa movida, es decir, ser reconocida como “la presidenta del todo el PJ”, algo complejo, porque como se conoce, no existe “todo el PJ” por su homogeniedad y las históricas peleas que han llevado al partido a múltiples divisiones que complican acceder a la gobernación.

Por ahora el primer gesto fue la foto entre los tres exprecandidatos a gobernador (Guillermo Carmona, Nicolás Guillén y Alfredo Guevara) aunque el gran desafío es replicarla con los intendentes no kirchneristas, quienes participaron de la reunión  donde surgió esa foto y se habló de los pasos a seguir. Es que en medio de las PASO nacionales y las generales provinciales, hay una instancia no menor: los 6 intendentes del PJ tienen elecciones municipales generales debido a que desdoblaron, que serán el 3 de septiembre.

¿Volverán a refugiarse en sus comunas para asegurarse el triunfo como lo hicieron en las primarias o se animarán a militar también a los candidatos para cargos nacionales y provinciales? De cómo se constituyan la lista para el Congreso, en parte, depende.