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Juez cerró su campaña comparando a Schiaretti con Capitanich

El candidato a gobernador por JxC en la provincia de Córdoba tuvo duras palabras contra el oficialismo y señaló que este domingo los cordobeses tienen la oportunidad de elegir a “un gobernador con huevos que se pare y le de la dignidad a este pueblo".
Luis Juez (JxC) cerró la campaña con la esperanza de convertirse en el nuevo gobernador de los cordobeses Foto: Prensa Juntos por el Cambio
Luis Juez (JxC) cerró la campaña con la esperanza de convertirse en el nuevo gobernador de los cordobeses Foto: Prensa Juntos por el Cambio

En un multitudinario acto realizado en la noche de este jueves en el Espacio Quality, Luis Juez cerró la campaña de Juntos por el Cambio con la esperanza puesta en lograr los votos suficientes para convertirse este domingo 25 en el próximo gobernador de los cordobeses. Casi simultáneamente, el candidato schiarettista Martín Llaryora (Hacemos Unidos por Córdoba) hizo lo propio en la Plaza de la Música.

Con discursos diametralmente opuestos y con encuestas que vaticinan resultados dispares, las expectativas están puestas en una elección polarizada en la provincia donde se postulan 11 binomios para acceder a ser gobernador y vice en Córdoba.

El acto de Luis Juez tuvo como antesala un fuerte apoyo del ex presidente Mauricio Macri. Aunque a principios de la campaña electoral ambos habían reconocido “cortocircuitos” en su relación, fue hace pocas semanas, cuando asomó la posibilidad de que el actual gobernador del PJ Juan Schiaretti se incorporara a un frente ampliado de Juntos por el Cambio, cuando Macri viajó a Córdoba y dio un contundente apoyo a Luis Juez.

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Este jueves volvió a respaldarlo con un sólido tuit: “La querida provincia de Córdoba lleva casi un cuarto de siglo gobernada por el peronismo, ahora tiene la gran oportunidad de dejar atrás ese pasado”, escribió Macri. Y siguió: “Por eso quería pedirles que el 25 de junio acompañen a Luis Juez con su voto. Juntos por el Cambio iniciará una época en Córdoba y dará por terminada otra. Eso es cambiar”, aseguró el ex mandatario.

En el acto que encabezó el senador Juez ante una multitud en Córdoba no hubo referencias a ningún dirigente nacional. Por el contrario, el discurso tuvo como audiencia única a los propios cordobeses, especialmente aquellos que sufrieron hechos de inseguridad, que están sumidos en la pobreza, a docentes o personal de salud cuyos salarios no alcanzan la canasta básica, y a los jubilados, con quien había firmado horas antes un acta compromiso para que los haberes vuelvan a ser del 82% móvil.

El primero en tomar el micrófono y abrir el acto fue Marcos Carasso, presidente de la UCR provincial y candidato a vicegobernador por JxC. Cuestionado por algunos dirigentes que durante las últimas semanas abandonaron la coalición para sumarse al frente schiarettista, Carasso fue al hueso en cuanto al “show de pases” que pululó en la campaña electoral provincial. “El peronismo  termina la campaña mostrando fotos con las ratas que se fueron de Juntos por el Cambio”, disparó.

Recordando a históricos gobernadores radicales como César Ángeloz o Rubén Martí, Carasso aseguró que desde el schiarettismo vienen “operando con encuestas truchas que dicen que van ganando”. “Quédense tranquilos. nosotros no tenemos ninguna duda: hay una amplia mayoría que quiere que este ciclo termine en Córdoba”, subrayó.

Del mismo modo se expresó el candidato a intendente de la ciudad Capital, Rodrigo De Loredo. El diputado nacional aseveró que al mismo tiempo que se desarrollaba el acto, desde el PJ se estaba “extorsionando” a los vecinos de asentamientos marginales “bajando colchones o heladeras”. También mencionó la gran inversión que el oficialismo hizo en publicidad en medios y redes sociales. “Gracias al peronismo de Córdoba, porque lo que antes hacían bajo cuerda, ahora lo hacen sobre la superficie. Han mostrado que son la puerta del Kirchnerismo en Córdoba Subestimaron a Juntos por el Cambio, a mi partido, a Luis Juez y a los cordobeses”, manifestó.

El cierre del acto contó con la palabra enardecida de Luis Juez, quien castigó a su principal contrincante en las urnas y al actual gobernador cordobés, Juan Schiaretti, a quien comparó con “feudos” como el de Jorge Capitanich en Chaco o Gildo Insfrán en Formosa. “Estamos a un paso de ser esa mierda. Córdoba era otra cosa, era rebelde. Hoy no estamos discutiendo el futuro de Luis Juez, sino de elegir a un gobernador con huevos que se pare y le de la dignidad que este pueblo está pidiendo”.

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En otro tramo de su discurso, señaló que la ciudadanía está despertando de un largo letargo. “No haya pauta que pueda generar lo que despertamos en la ciudadanía cordobesa que estaba dormida, golpeada, mancillada, y con la vara muy baja. Porque la acostumbraron a aplaudir un nuevo puente, una ciclovía o un pavimento. Son terribles generadores de efectos especiales. Nos han hecho creer que podemos valorar mas una plaza aún cuando te matan como un perro por la inseguridad que hoy tenemos en Córdoba”, disparó Juez.

“No me vengan con boludeces. Llevamos 25 años de pura cosmética. No hay un solo indicador en Córdoba que nos permita sentir orgullosos. Hay una Córdoba que nos da vergüenza y de la que nadie quiere hablar: una que nos lastima y nos duele”, expresó. “Me quieren decir a mí que tengo que decir. porque no me chupan un huevo. Conmigo no pudieron nunca. Jamas me arrodillé ante el poder y no lo voy a hacer ahora que voy a ser gobernador de Córdoba”, arengó.

Prensa de Juntos por el Cambio

Luego, con un gran globo color celeste y un alfiler, Juez apeló a una metáfora bien gráfica. “Percibo que el domingo se van a comer una cagada que no la están viendo venir. Con ello son hay futuro, solo marketing”, dijo antes de tomar el globo y señalar: “Yo los enfrenté con un escarbadiente”. Y reventando el globo, agregó: “Esto es el peronismo. Veinticuatro años de nada. No me corran diciendo que hicieron la circunvalación, háblenme de lo que hicieron con los docentes, con la salud, con los abuelos. No van a poder, no nos pueden parar y lo saben”, aseguró.

Por último, recordó sus dos postulaciones a gobernador anteriores a esta candidatura. “A mi me tocó ganar y que me robaran (la elección). También me tocó perder. Este domingo me toca ganar”, dijo convencido. “Y no quiero volver a llorar en la puerta del Correo. Les pido a los fiscales que nadie se levante del escrutinio sin el acta correspondiente. Esta es una banda de ladrones que no tiene limites y están desesperados. Esta película ya la vimos en el 2007. Esa vez nos faltaron 800 fiscales, hoy no lo van a hacer. Estoy entregando la vida en esta campaña. Y habrá quienes me cuestionen la forma de hablar, pero yo con la lengua no te robo nada, los otros tienen la mano en tu bolsillo y vos no te das cuenta. Por eso este domingo, necesitamos reventarles las urnas con votos”,  cerró Juez.

Curiosamente y minutos antes, el schiarettista Martín Llaryora cerró su campaña pidiendo lo mismo a sus fiscales. “Este domingo hay que cuidar los votos para seguir con el modelo que impuso Juan Schiaretti en la provincia, y con la esperanza de que logre llevar adelante su proyecto a todo el país”, expresó en alusión a la candidatura presidencial del actual mandatario provincial.

Por su parte, su candidata a vicegobernadora Myrian Prunotto destacó: “A nuestros actos no viene nadie de Buenos Aires porque nosotros tenemos nuestro propio candidato a presidente en Córdoba”. Y vaticinó: “Primero ganaremos el domingo, luego el 23 de julio (en las elecciones para intendente en la ciudad Capital) y luego en las PASO del 13 de agosto para que Schiaretti sea presidente”.

Tanto Llaryora como Prunotto, destacaron que con Hacemos Unidos por Córdoba lograron ampliar un frente con dirigentes de distintas extracciones partidarias como peronistas, radicales, del PRO, socialistas, y vecinalistas. “Nosotros no nos peleamos por los primeros puestos cuando armamos la lista”, expresó la candidata a vicegobernadora en referencia al escandaloso cierre de boletas que tuvo Juntos por el Cambio semanas atrás. Y agregó: “tampoco tiramos la moneda para elegir candidatos”, tal como ocurrió en la localidad de Malagueño con dos aspirantes a intendente que no querían bajar sus listas.

Prensa de Hacemos Unidos por Córdoba 

“Acá no hay grietas, trabajamos juntos peronistas, radicales, socialistas, nos sacamos la camiseta partidaria y nos pusimos la camiseta de Córdoba”, graficó.

Y mientras Schiaretti manifestaba su orgullo de haber asistido a una campaña donde la lista oficialista no respondía agresiones ni descalificaba a nadie, anticipó que con Llaryora “vamos a ser capaces de enfrentar los desafíos de los nuevos tiempos. Y hacer muchas más cosas”.

En ese sentido, el candidato a gobernador pidió “ir hacia adelante y no volver hacia atrás, para que Córdoba siga siendo la capital productiva de la Argentina: la provincia donde vale la pena vivir”.