Mudo: Alberto Fernández no opina de Chaco y explotó la interna Daniel Scioli - "Wado" de Pedro
Se conocen hace casi treinta años, nunca fueron amigos, representaron modelos antagónicos, pero Alberto Fernández lo llamó el domingo a la noche a Jorge Capitanich, una vez que pudo soltar la sonrisa que lo acompañó durante su lisérgico discurso de victoria, calcado al de Alberto en la derrota de las PASO cuando llamó a celebrar una derrota en Plaza de Mayo. Capitanich se auto percibió ganador siendo su frente el segundo más votado y dio por terminada la adversa realidad tras un rosario de triunfos de 1999 a hoy.
Finalmente fue más orgánico Alberto Fernández que su vice, Cristina Fernández de Kirchner, que no hizo alusión al tema y se dedica pura y exclusivamente en bajar a Daniel Scioli antes del viernes. El Gobierno está consumido entre el internismo y la situación judicial de una persona, no hay espacio para otra cosa. El factor Sergio Massa no es menor: azuza a Cristina Kirchner con no jugar, pero es el garante de gobernabilidad hasta diciembre y hasta el más distraído lo sabe: si se siente amenazado o ignorado, el final del Gobierno será el escarmiento del tigrense.
La muerte en Chaco dio por terminada cualquier plataforma electoral, y el ahora exsocio político de Capitanich cobró minutos antes de ir detenido unos 141 millones del estado chaqueño para la fundación Doctor Saúl Acuña que administra entre muchas otras millonarias entidades. Capitanich intentó sin éxito despegar la su figura de la del potencial verdugo, lo que ni los chaqueños, ni la prensa, ni en su intimidad, el presidente ni la vice creyeron.
Saben que Emerenciano Sena es una rémora de Capitanich que jamás hubiera tenido acceso a bienes y servicios y un crecimiento exponencial sin la protección del gobernador. Su familia era pobre antes de Capitanich, y son inexplicablemente ricos a partir de él, eso no es discutible.
Juan Manzur digirió estoico su corrida de la boleta electoral y se encargó el fin de semana de chequear el plafón de su lanzamiento nacional, hoy posicionado tras lograr ganar Tucumán junto con Osvaldo Jaldo como fronting de la contienda. Ricardo Quintela es socio de Manzur, empresario aceitunero riojano que adquirió Nucete y posee amplias hectáreas en La Rioja de olivo y otras producciones con Quintela como referente.
El Gobierno cree que Scioli debe abortar. Se saben no competitivos si atomizan la interna, no saben qué hacer con Juan Grabois, alimentan a Agustín Rossi pero a sabiendas de que el jefe de Gabinete cumple con su rol de provocador, no otra cosa para el santafecino. Scioli repite en privado que la tiene más fácil que en 2015, que no se va a bajar y que es un debate perimido, es un mensaje directo a Cristina Kirchner.
Mientras tanto, Alberto empezó a disfrutar el fin de su Gobierno, que lo encuentra en paz y listo para ser expresidente. "Se preparó toda la vida para ser expresidente, nunca pensó que iba a tener que ejercer cuatro años antes", ironiza un peronista de la Casa Rosada que lo acompañó durante sus primeros años. El presidente se achicó en su círculo privado del que forman parte los mismos de siempre y sólo Santiago Cafiero, Juan Ross, Juan Manuel Olmos, Gabriela Cerrutti y pocos más siguen en su entorno.
Así el Gobierno mira el calendario y tacha los días para el 24, cuando finalmente se sepa quién compite, en qué distrito, con quién y para qué cargo, algo que todavía no está ni cerca de conocerse.