Vice se busca: Nación, Buenos Aires y CABA, con el mismo problema
Territorialidad, gestión, experiencia, transparencia, fiscalización: todo eso buscan los políticos hoy en su vice para poder imponerse en las PASO del 13 de agosto y que se termine el misterio. Es un problema cross over que atraviesa a la política vieja y nueva, y que pone en jaque a las nuevas estructuras que chocan de frente con las anquilosadas, pero vigentes, que imponen aparatos, fiscales a mansalva, triple impresión de boletas y aseguran, supuestamente, lo que nadie logra. Es lo que no deja dormir a Cristina Fernández de Kirchner y a Juntos por el Cambio.
Alberto Fernández supo de una foto que genera pánico en el Instituto Patria y especialmente en la vice, Cristina Kirchner, algo que disfruta el jefe de Estado. Esa foto puede ser la más sincera de las venganzas para varios. Juan Manzur y Sergio Uñac, jefes de Tucuman y San Juan respectivamente, que vieron sus sueños impedidos por motivos judiciales y que se juntaron casualmente a mostrarse juntos y sonrientes. La liga de gobernadores, que hoy no existe en términos de peso, busca dar por terminada a Cristina Kirchner hace tiempo, pero las crisis de liderazgos no lo permiten en el interior.
El Patria sabe que si se consolida la alianza de dos gobernadores, su suerte está echada, por lo que Eduardo "Wado" de Pedro ya hizo los llamados correspondientes para ofrecer la vicepresidencia a un gobernador. La PASO tendrá a Daniel Scioli, a "Wado" de Pedro y alguna sorpresa más que puede terminar resolviendo la interna opositora: la presencia de tres fórmulas peronistas atomizadas confirmaría un balotaje entre Juntos por el Cambio y Javier Milei.
Son buenos días para Horacio Rodríguez Larreta. Quien mejoró su posición fue Federico Di Benedetto, encargado de comunicación de la campaña larretista que no estaba en su mejor momento. La semana pasada expuso una serie de spots y contenidos en una reunión privada para los intendentes más populosos y su jefe quedó contento. Siente Larreta que de a poco su "tibieza" empieza a imponerse por sobre la "determinación" de su rival, Patricia Bullrich. El jefe de Gobierno cree que el jujeño Gerardo Morales será su vice, siempre y cuando la situación desmadrada en Jujuy no termine mal.
Jorge Macri tiene pendiente una charla con Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich, pero ya sabe qué piensa su primo. Su vice será una mujer y producto de un consenso que le permita entrar a Uspallata si así lo quieren los porteños, con una base de sustento que le deje llevar a cabo las reformas venideras.
Danza de nombres modo on: María Migliore es el extremo de la progresía del PRO. Lidera una agrupación que habla lenguaje inclusivo, tiene pasado peronista y según varios, portavoz de las ideas de Juan Grabois en un distrito macrista, un oxímoron. Veby Martínez, mujer de confianza de Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta, perfil intelectual y hacedora, quiere ser protagonista de lo que viene y muestra una veintena de años de trabajo en el espacio. Clara Muzzio, ministra de Espacio Público, una de las cucardas que no puede ponerse la gestión actual. La suciedad en las calles porteñas y las consecuencias de los piquetes están a la vista y no fueron resueltas.
Patricia Bullrich sabe hoy que más allá del discurso y las diatribas, un radical es lo que necesita para dormir de corrido y dar por terminada la pesadilla de perder con Horacio Rodríguez Larreta una interna, algo impensado hace un mes pero que empieza a generar un cosquilleo en los bullrichistas que sonreían más que ahora. Suena el bonaerense Maxi Abad, pero será después de definir la interna: ella quería que sea Cristian Ritondo, ahora es Grindetti, si los números no cambian, será Diego Santilli, con quien no tiene buena relación.
Diego Santilli oscila entre la territorialidad de la densidad demográfica del conurbano, o el aporte de Miguel Fernández, intendente de Trenque Lauquen que confirmó la negativa a un tercer periodo en su tierra natal. Néstor Grindetti le permitiría a Santilli una serie de situaciones, primero al ser un recién mudado a la populosa y extensa Buenos Aires, la marca Grindetti es conocida por sus ocho años de Lanus. También, es una forma de buscar una mínima aprobación de Mauricio Macri, que no la tuvo ni la tiene hace años.
Todo se resolverá en pocos días, cuando se sepa si la apuesta de la clase dirigente es por extender la base votante, o contar sin margen de error la cantidad de votos adentro de las urnas.