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El fallido con el que Axel Kicillof reconoció su temor en la Provincia y en la Nación

Casi como un acto inconsciente, al final de un corto pero contundente mensaje que dio a trabajadores reunidos en el camping del Sindicato Argentino de Televisión, el gobernador bonaerense reconoció que la elección nacional y provincial hoy no está para nada resuelta y que corren desde atrás.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof,  está armando su propia tropa. Es la de los movimientos laborales y sindicatos que pueden tener diferentes terminales nacionales pero que, en Buenos Aires, están alineados directamente con él. Y hoy en Moreno, acompañado por el ministro de Trabajo provincial, Walter Correa, insistió con que Cristina Fernández de Kirchner debe ser la candidata presidencial y les pidió “caminar cada rincón, cada barrio, porque vamos a dar vuelta la elección en la provincia y el país". 

"Vamos a dar vuelta la elección en la provincia y el país".

Absortos, los dirigentes sindicales reunidos en la sede del sindicato de trabajadores de la televisión argentina (SAT) terminaron aplaudiendo, pero reflexionando inmediatamente sobre el lapsus que había tenido el principal orador de la jornada, para quien le armaron un nuevo encuentro de apoyo. El anterior había sido, hace varias semanas, en la sede de la Gobernación.

Kicillof venía de explicar cuál debía ser el futuro gobierno peronista, recostado en los principales reclamos y demandas de los trabajadores, porque “con ellos tenemos un vínculo, una comunión de ideas. Compartimos los programas de los trabajadores y las trabajadoras, sabiendo que lo que los beneficia a ellos termina beneficiando a todo el país, inclusive a los empresarios e industriales”, aclaró.

Junto con él estaban Sergio Palazzo, Abel Furlán y Omar Piaini, entre otros treinta representantes sindicales, que le pidieron, en la previa, que sea candidato a gobernador con Cristina Fernández de Kirchner al frente del gobierno nacional. Quienes precedieron en el uso de la palabra al gobernador y a su ministro de Trabajo también reclamaron lo mismo. Carlos “Carli” Bianco, su operador político todo terreno, asentía con la mirada y los gestos cada opinión al respecto.

“Nooo!!! Ni locos estamos abajo en la Provincia y en el País, si Cristina es nuestra candidata presidencial, ganamos. No tenemos dudas. La verdad, no sé por qué lo dijo”, expresó un allegado al gobernador que cree que se “pasó de revoluciones” y que sus dichos fueron, simplemente, para “motivar a la tropa”.

Es que “la tropa” no está amargada por Kicillof. La preocupación radica en que el gobierno de Alberto Fernández, al que no quieren ni nombrar, y de hecho no lo hicieron en todo el acto, no los representa. A pesar de eso, todos los presentes están relacionados con el gobierno nacional de manera directa o indirecta. Tampoco hubo precisiones sobre el posible desdoblamiento de la elección bonaerense con la nacional, a pesar de las preguntas que le hicieron los organizadores. 

Tampoco los convence que se presenten ni Daniel Scioli, ni Wado De Pedro o Sergio Massa. Al último le reconocen su decisión y coraje, pero prevén que con los números que arrojan los índices inflacionarios, cada vez está más limitado. En cuanto al actual embajador en Brasil, al parecer, éste continúa sus recorridas en lugares muy cercanos a Cristina Fernández de Kirchner.

Si bien ella deja trascender que su plan es que Massa sea el único candidato, mientras tanto, los tres intendentes que más trabajan para que la vicepresidenta deje de percibirse proscripta y se presente como postulante presidencial reciben a Scioli en su distrito. Hace tres semanas estuvo en Quilmes, con Mayra Mendoza. La semana pasada, luego de conocerse su salida como interventor de Edesur, Jorge Ferraresi lo recibió en Avellaneda y esta semana tiene prevista una actividad con Fernando Espinoza.