Suarez se despidió entre sollozos, sin anuncios, con una larga descripción y quejas a la Nación
Rodolfo Suarez abre las sesiones ordinarias de la Legislatura. Su último discurso ante la Asamblea Legislativa ocurre en un contexto hiper electoral que puede tapar lo que intente decir. Luego de una elección y en la previa de otras 6 para este 2023.
El Gobernador hará un balance de su gestión, en lo que es la recta final. Su mensaje está igual de condicionado que la realidad: el contexto nacional adverso, la macroeconomía distópica, la inflación y el mal humor social.
De hecho lo mencionó ambos temas en la previa, por el resultado de la implementación de la boleta única y por el mal contexto económico del país y la provincia.
Puntual, formal y descriptivo
Suarez ingresó a las 10 en punto a la Legislatura, acompañado por su compañera Fabiana Calleja. En el recinto hubo rosca, sonrisas y momentos incómodos. En el discurso, el Gobernador apuntó contra el gobierno nacional, describió los hechos de gestión y tuvo pocos anuncios.
"Mi amigo", dijo Mario Abed al presentar a Suarez, dándole algo de calidez al acto. Suarez comenzó su discurso con duros conceptos contra el gobierno nacional, en particular por la economía. "Una fuerte batalla contracultural para recuperar el valor del trabajo", dijo, apuntando a las malas condiciones y al "populismo" como enemigos. "El populismo viene haciendo estragos en el país. Ha agravado de manera sustancial cualquier desequilibrio económico preexistente, generando una inflación galopante que ha hecho desaparecer el valor de la moneda, ha pulverizado el ingreso y ha producido un desasosiego generalizado, que tira por el piso cualquier esperanza de mejora individual y colectiva", aseguró.
Para Suarez el Gobierno nacional está atrapado y subestima a la ciudadanía y ha generado decadencia. Tras describir algunos problemas, apuntó directamente a la gestión nacional. "Subyace un gobierno nacional impotente, que profese un indeologismo que se presume progresista que antepone la impunidad de sus líderes", dijo. Además, aseguró que se torna amenazante para las provincias.
Suarez apuntó nuevamente al "orden" de la provincia. "Mendoza está pudiendo resistir el modelo porque está bien administrada. Alcanza ver la gestión de la pandemia", aseguró. Y puso como ejemplo de controversia con la Nación la gestión de tierras "de las personas autopercibidas mapuches". "Mendoza ha avanzado en todas las competencias provinciales", dijo.
Si bien reconoció problemas, los atribuyó a los condicionamientos nacionales. El Gobernador tomó un discurso que es propio de Alfredo Cornejo al citar como engañosas las comparaciones con provincias vecinas (sin mencionarlas se refiere a Neuquén y San Juan). También sin nombrarlo, se refería a Omar De Marchi, a quien acusaba de intentar conseguir votos con esa comparación.
Luego, comenzó la descripción de la gestión, comenzando por la política fiscal para bajar la presión impositiva sobre el sector privado.
Polo energético
Suarez aseguró que se amplió la generación energía, destacó la obra Cruz de Piedra - Gran Mendoza. Y volvió a reafirmar que realizará la obra El Baqueano, represa que estará sobre el Río Diamante y se hará en reemplazo de la frustrada Portezuelo del Viento. Allí el Gobierno se garantizó contratos de compra de energía por 15 años por los que se recibirían 1200 millones de dólares en ese plazo. Las represas Uspallata y Cerro Negro y el "viejo" Portezuelo.
El Gobierno confirmó que habrá nuevas licitaciones petroleras para tratar de aumentar la producción y exploración, con un nuevo modelo de licitación. En ese plano, Suarez describió las inversiones petroleras y el reimpulso a la minería con Cerro Amarillo, Potasio Río Colorado y también Hierro Indio. Además, defendió la creación de la empresa Impulsa Mendoza, que, según dijo, no generará ningún gasto.
No hubo grandes promesas, pero sí algunas confirmaciones, como la realización del plan de represas.
Los tres anuncios fueron el uso para la elaboración del Presupuesto 2024 de "metodologías uniformes, desarrolladas por el órgano rector del Sistema de Inversión Pública para la Formulación y Evaluación Socioeconómica de proyectos de inversión, de acuerdo con las mejores prácticas". También las nuevas licitaciones de áreas petroleras y "un proyecto de Ley para la creación del Ecosistema Digital de Integrabilidad de la Provincia de Mendoza, denominado EDI Mendoza". "El proyecto nace con la finalidad de mejorar la integración y la interoperabilidad de los sistemas digitales que operan en el Estado provincial, basada en la simplificación y la racionalización de la gestión pública"; dijo Suarez.
En su descripción, el Gobernador no tuvo autocrítica y enumeró hechos de gestión por área de gobierno. La crisis hídrica fue otro de los ejes del discurso, cruzando las obras ejecutadas por Irrigación, con las proyectadas por AYSAM para el agua potable y las cloacas. "La escasez de agua que caracteriza a Mendoza por su clima se ha profundizado a causa de la sequía, que es el principal efecto del cambio climático. El equilibrio frágil entre el agua disponible y la demanda está ocupando un lugar prioritario en la agenda de mi gobierno", dijo como marco referencial.
No criticó con dureza a la oposición local. Y tuvo algún gesto para pedir acercamiento. "Mendoza necesita de mayores consensos entre las fuerzas representativas. Porque sólo así pueden establecerse acuerdos sobre la realidad que sean portadores de futuro. Señoras y señores legisladores, no está de más recordar en este ámbito que seguimos teniendo la oportunidad de establecer esos acuerdos que agilicen la construcción de un Estado más moderno y eficaz en cualquier momento. La sociedad merece más de la dirigencia", aseguró.
Suarez se emocionó solo en un momento: cuando saludó a Mario Abed y le devolvió el cumplido al mencionarlo como "amigo". Entre sollozos, se despidió.
Así, los ejes del discurso fueron la enumeración propia, los cuestionamientos al Gobierno nacional y los condicionamientos que supone, para él, el contexto económico. Solo marcó alguna idea de continuidad a futuro, así como a él le tocó heredar una gestión. "Para terminar, quiero agradecer una vez más al pueblo de Mendoza por su confianza y por su colaboración aún en los contextos más difíciles. Y por el aliento que le dan al equipo que hoy me toca liderar, más fuerte en voluntad que nunca, para continuar con el camino de cambios que Mendoza viene transitando", dijo, ya con la voz entrecortada.