El "tapado" de Cristina Kirchner desmintió rotundamente los rumores sobre una supuesta candidatura a presidente
En la última semana se esparció el rumor de que el precandidato a presidente favorito de Cristina Fernández de Kirchner es el titular de YPF, Pablo González, quien cumpliría el rol de "tapado" en el marco de la definición de estrategias de cara a las elecciones PASO de agosto. En ese sentido, el involucrado en cuestión se despegó de la situación nuevamente. “No sé de dónde salió”, indicó.
“Estuve con Cristina y esperaba un ofrecimiento. Yo ya estaba listo, y nada que ver", dijo a FM La Patriada y, luego, aportó: "Yo soy un hombre del proyecto. No voy a ser candidato a presidente. Hago política en mi provincia".
Al profundizar acerca de este chisme que lo tuvo como protagonista, señaló: "Los primeros días me divertía un poco cómo se especulaba en algunos medios, que hablaban y decían cosas que nada que ver (...) Me preocupé cuando me llamó mamá, y me dijo: ‘¿Me tengo que enterar por los medios que vas a ser candidato a presidente?’”.
Sobre su relación con la familia Kirchner, destacó: “Hablo con Máximo, tengo una relación. Yo fui secretario de Rentas de Néstor como gobernador en Santa Cruz”.
Lo expresado por González este domingo se suma a sus escuetas declaraciones en la semana, apenas surgió el rumor. "Yo no soy el tapado. No es cierto eso, nadie habló conmigo, nadie ni siquiera me lo sugirió", había asegurado.
Acuerdo entre YPF y Maxus
El Gobierno argentino, la compañía YPF y los diferentes acreedores llegaron este jueves a un acuerdo en el caso de la corte de Bancarrotas del Distrito de Delaware por contaminación ambiental comprobada y realizada por Maxus, una subsidiaria fallida de la petrolera argentina, comprada en 1995 durante el Gobierno de Carlos Menem. YPF recibió la demanda con la adquisición de Maxus y se consideró, entonces, que era una causa casi sin sentido ni importancia. Sin embargo, desde 2016 se reactivó y comenzó a acelerarse.
YPF oficializó en las últimas horas un acuerdo con el Fideicomiso de Liquidación Maxus que, de cumplirse ciertas condiciones, desestimará todas las acciones iniciadas contra YPF y Repsol, otorgando una liberación y absolución total de los reclamos que presentó dicho fideicomiso por hasta US$ 14.000 millones.
Respecto a esto, González sostuvo: "Es un trabajo de mucha gente que viene trabajando silenciosamente" y que "en la Causa Maxus salieron a comprar esta empresa que dentro tenía una química que había contaminado un río en Nueva York. Cuando quiebra, se crea un fideicomiso y se le intenta cobrar a Repsol-YPF una demanda de USD 14 mil millones".
"Empezamos una negociación que duró 8 meses y pudimos llegar a un arreglo entre las cinco partes. Nos sacamos una mochila grande de muchos años. Después hay que reflexionar qué tenían aquellos que conducían YPF, qué pensaban que en lugar de invertir en el país productor tomaron esa decisión que podría llevar a la desaparición de YPF".

